.

.

jueves, 7 de junio de 2018

Low Fantasy Gaming - Sesión 09 (04/06/2018)

Criaturas de las profundidades

Rundy siente que el Hacha de los Defensores Enanos no es tesoro suficiente para convencer a su gente de salir de su hermetismo y convence al grupo de avanzar por los túneles que llevarían a otros complejos enanos.


Pronto las paredes trabajadas se convierten en trabajo grueso de excavación y les lleva casi una hora alcanzar el siguiente punto de referencia. Una grieta atravesada por un endeble y podrido puente de madera. De distintas formas todos logran cruzar menos Late que pisa una madera floja y cae a la grieta. Por fortuna Henry se encontraba cerca y utiliza velozmente su látigo para atrapar a su compañero y evitarle una posible fractura. Smirk no corre la misma suerte, pero sólo sufre un esguince de tobillo. ya desde allí huelen una señal extraña, olor a humo. Algo o alguien se encuentra cerca. Bajan por una escalera y siguen el olor, en el camino encuentran una gran chimenea que recorre cientos de metros hasta un pequeño punto de luz, la superficie. Más adelante, de un túnel lateral al que recorren y algo elevado unas extrañas criaturas reaccionan a su presencia con curiosidad y cautela.



Tras intentar interactuar con ellos las bestias huyen por el túnel del que se asomaban. Unos cien metros adelante vuelven a ver un pequeño contingente de estos seres que huye al escucharlos llegar. Dejan tras de sí la fogata que emitía el humo. La razón de que sólo un poco de este fluyera hacia el resto de la caverna es que esta sección posee otra pequeña chimenea natural. Al huir dejan unos cuantos topos de las profundidades, según identifica Rundy. Estaban por cenar, o almorzar... alimentarse. El enano no pierde tiempo, aunque le faltan condimentos puede preparar un alimento de su pueblo. Mientras el enano prepara todo los demás tienen una charla moral sobre magia con Late, que no comparte mucho sobre su mentor aunque si habla sobre sus poderes y de lo que es capaz.
Luego de llenar el estómago siguen recorriendo los recovecos del complejo y encuentran un antiquísimo yunque enano por el que Rundy se emociona. Además, tras una cortina encuentran un perfecto yelmo enano, que tras investigarlo descubren que concede al portador la capacidad de ver en la oscuridad. Late determina que el yunque resuena de una manera particular, en la misma sintonía que el resto de la tierra alrededor. Por lo que no es mágica, pero si muy particular. Rundy comenta que los herreros enanos a veces son tratados de caprichosos por los lugares dónde escogen instalar sus talleres.

Además Rundy lee en el yunque, en sus grabados, la leyenda del primer enano campeón y cómo combatió en las profundidades para proteger a su pueblo. Luego de la charla de historia y cultura enana siguen explorando mientras el olfato enano de Rundy detecta un olor metálico extraño. Más adelante encuentran la fuente del olor. La forja de herrero.
En unas habitaciones no muy alejadas encuentran agujeros perfectamente hechos en el suelo y por ellos ven un río de un metal al rojo fluyendo, de allí tomaba el metal el herrero que encuentran aún en su taller, aunque hoy es sólo huesos. Con el casco, el hacha, la historia del yunque y la forja y el manual del herrero Rundy se da por satisfecho y aprueba la vuelta a la superficie aunque ahora Late es quién quiere hacer algo antes de irse, hablar con las criaturas extrañas sin ojos. Según él y las escrituras en las minas, podrían ser una malformación de los antiguos enanos que poblaban estos túneles. 

lunes, 28 de mayo de 2018

Sombras Arcanas - Sesión 22 (26/05/2018)

Los Libres


Las dunas arenosas habían quedado ya atrás cuando el grupo de héroes que transportaba a Korgunard se ve rodeado por un grupo de incursores. Aunque esta vez sería diferente. Antes de atacar o robar el grupo hace algunas preguntas sobre la identidad de quienes viajaban en el pequeño carruaje tirado por dos incansables inix.
¿Quiénes son? ¿Esclavos o maestros? 
Las respuestas honestas de los aventureros hacen que una figura femenina y seria asome de entre los miembros de esta tribu. Con tono severo afirma llamarse Elentha. Es la mujer que había estado al momento de que Korgunard inicie su ritual.

En el momento que Kivi intenta hacer la señal de la velada alianza la mujer furiosa arroja una piedra velozmente al enano pero es detenida por Coconan. Acto seguido la mujer se acerca, ante la mirada de todos sus compañeros, para hablar en voz baja con Kivi, Coconan y Hukaa. Al parecer sólo el líder de esta tribu conoce la relación entre Elentha y la Alianza del velo. La mujer parece saber algo más sobre el ritual y les propone montar un campamento en una zona segura y cercana a lo que el grupo accede.

Los libres son una tribu de ex-esclavos escapados que intentan vivir en libertad en las tierras alejadas de la tiranía de los Reyes-Hechiceros. Bartras, líder de Los Libres, puso a disposición de Elentha un par de docenas de hombre para que la ayuden a encontrar un grupo particular de convictos de Urik y esa era toda la información que el grupo manejaba aunque corrían algunos rumores, pero confiaban en Elentha. La mujer preparó una tienda que protegió mágicamente utilizando el camino del preservador. Allí informa que es importante que Korgunard llegue a destino ya que el hechizo que lanzó podría estar por desvanecerse. Intercambian algo de información sobre los sueños y la preservadora se ofrece a ayudar a restablecer la conexión esa misma noche, cuando los sueños fluyen mejor. Así pasan el resto de la tarde charlando con algunos de los Libres.


Las opiniones divididas no detienen al grupo y se presentan en la carpa de Elentha. Allí la mujer realiza un ritual en el que fuerza la conexión con Korgunard haciendo que Coconan, Kivi, Doro y Hukaa reciben un mensaje de urgencia de "El Grande" indicando un valle más hacia el oeste. El mensaje era claro, debían esquivar Tyr y continuar.
Aún transpirados por lo intenso del sueño-señal escuchan unos gritos y salen de la carpa, un grupo de hormigas gigantes está atacando a Los Libres.


Las hormigas buscaban comida, y un campamento de humanoides era el lugar ideal. Aunque su veneno es muy poderoso, no logran derribar a los héroes que logran evitar bajas mortales de los miembros de la tribu. Así logran una invitación a unirse a la tribu que muy respetuosamente rechazan, sus intereses son otros.
Esos mismos intereses hacen que a primera hora de la mañana partan hacía el oeste de nuevo, esquivando Tyr que ya se encontraba no muy lejos al sur, quizá a un día de viaje. En el trayecto varias imágenes extrañas los sorprenden, en particular la de distintos animales intentando indicarles un camino a seguir, hacia las Montañas Resonantes.
Los siguiente sucesos serían los más extraños y confusos. Liderando una horda de Jinetes de las Arenas Negras los dos profanadores, el que habría escapado y su maestro, cabalgaban hacia el grupo en busca de venganza. Segundos antes de abatir al grupo una extraña mujer aparece entre ambos grupos, usando magia increíblemente poderosa para destruir velozmente a la horda. 

Doro la recuerda, es la mujer de Silver Spring. Señalando hacia el oeste: "rápido, Korgunard no tiene tiempo y Desverendi se pone impaciente". Tras el mensaje la mujer desaparece convirtiéndose en un pequeño animal y perdiéndose en el desierto rocoso. 

miércoles, 23 de mayo de 2018

Sombras Arcanas - Sesión X (fecha incierta)

Alkrom el Planeswalker


El desierto había absorbido ya al enano que caminaba hacia el este. Ya ni recordaba hacía cuánto se encontraba caminando ni hacía adónde. Atravesaba la arena, luego la tierra y finalmente la roca sólida. Hasta llegar a él. Su Lord Elemental, Kanarock estaba frente a él. Una descomunal montaña dentro del corazón del plano elemental de tierra. Le hablaba a directo a su cabeza: Kiel, un Elemental Lord del plano de aire estaba invadiendo el plano de tierra a través de fisuras. El balance que protegía Kanarock estaba en riesgo y Akrom debía traer los corazones de los antiguos y olvidados centinelas de su Señor Elemental. 

El Rubí del Alma

El primer centinela se encontraba custodiando un antiquísimo jardín de rubíes en las cercanías de la caverna de su Lord. En su camino Alkrom hace buenas migas con un pequeño y algo soberbio espíritu elemental que lo acompaña y guía hasta el jardín sólo por "curiosidad". El enano atraviesa la tierra sólida gracias a la bendición de su Lord y en las cercanías del Jardín de Rubíes aparece la primer gema asomando de la pared del túnel que se abre ante él y al intentar alcanzarla una asquerosa boca y unos agitados brazos asoman de la tierra y devoran el rubí. La misma escena se repite con las siguientes apariciones por lo que Alkrom usa su magia para invocar elementales. Grande es su sorpresa al ver como la cercanía y "coplanalidad" con su señor potencia su magia. Dos elementales desproporcionados lo acompañan ahora en su camino alcanzando y destrozando a los Xorns.
Xorn
Al llegar al jardín el horror azota al enano, centenares de Xorns avanzan alimentándose de los rubíes de la gran cueva y en el centro lo que queda del antiguo guardián: las piernas y medio torso del que sobresale un rubí del tamaño de la cabeza de Alkrom. La plaga de criaturas se acerca peligrosamente al corazón del centinela, por lo que Alkrom surfea la cueva sobre sus dos elementales que toman la forma de olas gigantes de tierras hasta el centinela para luego usar su magia y reformar con sus elementales el cuerpo del guardián, aunque sólo es una imitación del original este nuevo constructo desata una furia terrible sobre la plaga y en cuestión de minutos no queda un Xorn vivo. El guardián era conocido por su violencia en combate. Con la peste liquidada Alkrom recupera el Rubí del Alma.

Esmeralda del Emisario

El siguiente era el más misterioso de los guardianes, habría partido hacia las montañas, donde el plano de tierras rasga al de aire en una misión hace eones y Kanarock había perdido conexión con él en las cataratas de barro. Siguiendo a su compañero espíritu Alkrom llega hasta la superficie cerca de un mar infinito de agua que deja sin palabras al clérigo, se encontraba en el límite con el plano elemental del agua. Pero su próximo destino estaba en las montañas. A sabiendas de la amenaza de los elementales del aire que azotan las montañas el enano sube a través de un río de barro que baja desde las montañas viendo como se agitan los elementales de aire alrededor pero sin atreverse a acercarse al río de barro que desciende. Al llegar a la sima después de un tiempo que no sabe si fueron días, meses o años llega a un extenso lago de barro del que descienden varios ríos de lodo y en cuyo centro cae una constante lluvia de esta sustancia proveniente de la cascada que viene del cielo. Tras explorar la zona y sólo encontrar algunas plumas pero ningún guardián decide usar la bendición de Lord Kanarock para llegar hasta el punto en el que comienza la cascada. 
Su ascenso lo lleva hasta un templo en el cielo del que chorrea el lodo. Allí es recibido por los Aarakocras, algo diferentes a los de Athas.


Alkrom se lleva una gran sorpresa al ver que estos seres del aire se muestran pacíficos e incluso lo invitan a ingresar a su templo, que por dentro es sólo un gran espacio sin entrepisos dónde los hombres-pájaro pueden volar libres y en el centro el centinela de tierra reposando en un gran sillón. Alkrom intenta convencer al emisario de entregar su corazón pero este se niega, su misión está allí, manteniendo la paz. Tras una larga discusión y al borde de la rendición el enano convence al guardián de entregar su corazón por le bien de su Lord. Los Aarakocras aceptan la decisión y agradecen los años de paz que será mantenida. Incluso ponen a disposición de Alkrom un Roc que lo lleva hasta el borde del plano de fuego, los volcanes.

Música de Megadeth de fondo
El Corazón de Fuego

La siguiente gema era el alma del primer centinela que había marchado a una terrible guerra contra el plano de fuego, la última señal de Kanarock lo mostraba bajo una terrible explosión de fuego. Interminables días de recorrer volcanes llevan a Alkrom a descubrir la Ciudad de Latón, el único asentamiento habitable del plano de fuego.


Allí no tarda en descubrir lo sucedido. El efreeti más poderoso de la ciudad había reclamado todos los tesoros de aquella terrible guerra y próximamente haría un desfile, como cada centenar de años, para exhibir sus riquezas. Era la oportunidad. En las zonas bajas de la ciudad el enano contrata un ladrón tiefling para el trabajo y organizan un plan.



Durante el desfile, antes de que el comerciante efreeti salga con su carruaje por la entrada de la ciudad Alkrom se le interpone distrayéndolo mostrando las gemas que él poseía de los otros guardianes, para el efreeti no había otra gema que igualase la belleza del corazón de fuego que llevaba ahora en su lujoso collar. El segundo de distracción es suficiente para que el tiefling salte y robe la gema. Comienza la persecución y el clérigo utiliza una barrera de barro para poder escapar con el tiefling.

Al terminarse su conjuro los soldados montados comienzan a atravesar el campo hacia los ladrones hasta alcanzarlos. 
Ante el riesgo de perder la gema Alkrom rápidamente le pide el Corazón de Fuego al tiefling y pide que confíe en él. Tras recibirla el enano comete un acto de traición, la protección de su plano elemental es más importante que la lealtad al ladrón. Aunque con un gusto amargo consigue la gema fundiéndose en la tierra y escapando hacia el próximo guardián.

Diamante de los Susurros

Alkrom debía volver al límite del plano del agua. Allí encontraría al más callado de los guardianes: Susurro. Pero en cambio, tras caminar por la playa muchísimo tiempo, encuentra a la que descubre fue su "amante", un ser femenino de piel azul. Tras hablar por un tiempo largo descubre que la mujer poseía el Diamante de los Susurros y lo entrega con la promesa de que Lord Kanarock le daría un nuevo cuerpo a su amado. Por esto la mujer sigue a Alkrom de nuevo a una audiencia con su Señor.

La Forja

De nuevo frente a su Lord Elemental Alkrom entrega las gemas. Kanarock sólo había podido construir tres centinelas nuevos, por lo que, sabiendo la misión del enano, lo deja elegir una gema para imbuir el arma que tanto desea forjar, además entrega mineral estrella caído del cielo.
Alkrom debía elegir entre el Rubí del Alma, perteneciente al más violento y sanguinario de los centinelas, la Esmeralda del Emisario, que había encontrado otra forma de completar su misión, el Corazón de Fuego, imbuido por las llamas del plano de fuego o el Diamante de los Susurros del que nunca se sabía que pensaba. La esencia de cada guardián aún latía en cada corazón. El diamante era una promesa para la mujer, debía cumplir; el corazón de fuego tenía el gusto a traición. Para la difícil decisión final Alkrom alega la prueba que más impacto le provocó, elije la Esmeralda del Emisario para forjar, a los pies de la Montaña Implacable, Lord Kanarock, la espada para su campeón. Utilizando como apoyo el corazón de fuego para crear una forja Alkrom cumple el objetivo de su vida: forjar un arma digna de un campeón, con el bonús de hacerlo con la bendición de su Lord.


martes, 22 de mayo de 2018

Low Fantasy Gaming - Sesión 08 (14/05/2018)

Secretos enanos

La dura caparazón del gusano hace que sea difícil acertar un golpe efectivo y el combate con la criatura se extiende desgastando a los exploradores. Antes de morir la bestia logra morder el brazo de Rundy bañando su extremidad con una baba ácida dejándoselo inutilizable hasta sanar. Con un último golpe el gusano cae al pozo perdiéndose en la oscuridad. 
Ante la insistencia de Henry de devolver la mano al enano "no-muerto" Rancis envía a codicia en busca de la mano en el pozo. De la misma forma turbia que el cuerpo la mano se mantiene a medio descomponer y recuperan el putrefacto pedazo de cuerpo.

De camino de nuevo a la habitación del enano "muerto" Henry aprovecha para acercarse a Rancis y disculparse por no haber develado antes que sabía sobre la magia de Late M.
Una vez en la sala sólo Henry se aproxima un poco y desde una distancia de unos dos metros arroja la mano al cuerpo, el impacto hace caer la cabeza que ruda por el piso mientras se escucha la risa histérica del enano que repite la palabra "inocente" una y otra vez. Es ahí cuando Henry detecta al costado las dos perlas caídas de los cuencos de los ojos del enano, las toma y lo dejan descansar en paz, si es que eso es siquiera posible ahora. No si que antes, saturado por la turbiedad de la situación Late dispare un virotazo a la cabeza, empujándola por el impacto al otro extremo de la habitación.
En la habitación más allá del pozo retoman la exploración. Encuentran una sala de registros y un tallado en la pared escrito en enano que dice: "ya están viniendo".
Un hall de recepción es lo siguiente en iluminarse con las antorchas del grupo. Descubren el polvo de unos cuadros para ver dos pinturas de nobles y una gran imagen de una guerra en dónde humanos y enanos pelean juntos contra los "sin alma", según las palabras de Rundy. 
A esta altura Late comienza a manifestar su incomodidad con este lugar y manifiesta que escapará de esa tumba, como la llama, si algo malo comienza a suceder.
El pequeño hall abre paso a una habitación que en su momento habrá estado llena de colores, además encuentran un atril dónde entienden se exhibía el Hacha de los Defensores Enanos. 


Los descubrimientos siguen, está vez detrás de dos estatuas que representan enanos campeones. Detrás de ellos alguien talló, de nuevo en enano, la frase: ya llegaron. El siguiente pasillo, antaño protegido por las estatuas anteriores, exponía una serie de esculturas enanas de pequeño porte que pasan rápidamente a los bolsos de los aventureros. 
Abren la última puerta del complejo y una ráfaga de aire los choca, encontraron el pasaje hacia otro lugar, podría ser la ciudad, los caminos interminables o un pasaje al otro lado de las montañas. En la última sala que custodia el pasaje encuentran mucho mineral de cobre, como preparado para ser enviado y otro tallado: "ya llegaron, mandamos a los soldados y cerramos la puerta tras de ellos".
Antes de seguir exploran un poco más la zona y deciden, antes de irse, inspeccionar el cuerpo de alguno de los invasores de Komek. Los cráneos presentan dientes afilados y deformidades. Late descifra que podrían estar transformados por las condiciones de la vida bajo tierra.


Sombras Arcanas - Sesión 21 (12/05/2018)

Black Sand Raiders - Para engañar a tus enemigos primero hay que engañar a tus amigos



Con un amargo sabor aún en la boca por el encuentro con el lagarto psiónico y aún más hambre en sus estómagos continúan su camino al oeste en busca de alimento. 
No tardan mucho en encontrar un parche de vegetación algo hacia el sur desviándose de su ruta, pero el hambre pesa sobre ellos y deciden acercarse. Con la promesa de comida siempre está el peligro de amenazas que reclamen esa comida o cazadores a la espera. 
Utilizando el sendero de Hukaa y el sigilo se acercan prudentemente al lugar. El tiempo viajando por el desierto los ha hecho precavidos. Se encuentran con una situación muy similar a la caravana destrozada que ya habían encontrado: no hay restos de comida, guardias, mercaderes o viajeros, ni los animales de carga y los incursores no tocaron los tesoros u objetos de valor. Ante la posibilidad de que este grupo los embosque deciden adelantarse y tomar ventaja. Hukaa usa el sendero para generar sus alas y volar pudiendo divisar un rastro, posiblemente generado al arrastrar a las bestias de carga.
Además, al final del rastro ve un bulto que podría ser una pila de cadáveres. Con esta información desciende y habla con el grupo. Coconan y Kivi siguen el rastro, mientras Hukaa busca a Doro que custodiaba la carreta con los dos inix. Cuando están a distancia de la pila que haía visto Hukaa el enano saca una pequeña piedra bendita por su espíritu guardián y la rompe sobre Coconan potenciando enormemente sus sentidos. Así el gladiador logra ver que la pila efectivamente es de cadáveres. Con esta potencia perceptiva temporal ve también figuras transparentes moviéndose alrededor de la pila de cadáveres. Se preparan para el combate.


El grupo embosca a las criaturas camufladas que resultan ser Thri-Kreens. Doro utiliza a Coconan para esconderse, conoce los movimiento del gladiador y con su pequeño tamaño lo puede usar como cobertura para atacar desde dónde no la vean produciendo ataques letales. Hukaa utiliza el Sendero para convertir sus manos en garras y destruir las corazas de los hombres insecto. Por su lado Kivi utiliza su conexión con la tierra para sentir al último Thri-Kreen que pretendía escapar estando invisible y da el golpe final que termina el combate.
Las armas típicas de los Thri kreen son el gythka y el chatkcha
Esa noche pueden dormir con la panza tranquila, habían recuperado algo de alimento. Sin embargo son advertidos por los sueños enviados por Korgunard desde el capullo y despiertan antes de que sea tarde. Cuando se encuentran de pie y armados ven una docena de asaltantes montando kanks, un comandante, un profanador y un asesino halfling. 


El combate comienza y los incursores de una de las tribus más temidas del desierto comienzan a intentar apresar a los miembros del grupo con redes y los hechizos del profanador. Hukaa responde rápido volando hasta al lado del profanador y utiliza el sendero para intercambiar lugares con Doro que utiliza su anillo-garra para robar un hechizo de blink del profanador. El hechizo le sirve para evitar los ataques del profanador.
Sin embargo la balanza se inclina para el lado de los ladrones. Kivi no tarda en convertirse en un gigante animal salvaje de tierra. En esta forma logra cruzar el campo de batalla en cuestión de segundos.


Por su lado Coconan se encuentra apresado en una telaraña y bajo un hechizo paralizador del profanador. Hukaa utiliza de nuevo el sendero para reunir al grupo en un mismo lugar y abre un portal misterioso en el espacio entre ellos y entra allí. La sigue Doro, mientras Kivi, que ahora estaba más cerca del profanador corre hacia él para destruirlo con sus terrosas manos. Coconan, imposibilitado por la magia es metido por Rocky, el inix al portal. Siguiendo las órdenes de sus líderes más de media docena de jinetes sigue al grupo por el portal. Kivi, envalentonado o cegado por su foco se enfrenta al profanador y su custodia. 
El otro lado del portal se encontraba una milla arriba de la entrada. Todos se encuentran en caída libre. Hukaa vuelve a extender sus alas y atrapar a Doro. Y abriendo otro portal justo debajo de ellos dos, Coconan y Rocky salva al grupo dejando a los jinetes morir por la caída libre.
De nuevo en el campo de batalla asisten a Kivi que sigue dando feroz pelea. Su forma elemental había sido sofocada por los ataques, pero recuperó el control empalando a los jinetes enemigos con su muro de espinas. Sólo el profanador logra escapar.

Low Fantasy Gaming - Sesión 07 (07/05/2018)

Minería

Rundy y Henry quedan del otro lado del derrumbe. La caída obstruye completamente el túnel por el que deberían volver el enano y Henry. Por suerte Late, que se había salvado del derrumbe, utiliza con ayuda de Rancis algunas palas y tablones para empujar rocas de forma que desciendan en la grieta formada bajo ellas. Tras algo de esfuerzo logran hacer que el derrumbe se hunda lo suficiente como para que Rundy pueda lanzar su gancho y pasar al otro lado junto a su compañero Henry.

Más adelante encuentran una extraña y solitaria habitación con una extraña simbología en el suelo hecha con sal. Late M. entra pensativo, sin decir nada a sus compañeros que miran confundidos como el tipo de las cicatrices interactúa con el símbolo en el suelo hasta que un extraño olor asqueroso comienza a inundar la habitación y de la mugre comienza a formarse una horrible criatura con dos extremidades similares a brazos y algo que parece un rostro.
Lemure
Ante la mirada horrorizada de Rancis, Late intenta hablar con la criatura esperando obtener algo de conocimiento pero la situación se vuelve tensa y "no sabés con qué estás jugando" es lo último que soporta Late antes de invocar un poder mágico. 


Late lanza unos misiles mágicos contra la criatura amorfa enturbiando más el concepto de Rancis sobre él. Codicia no tarda en atacar a la bestia infernal a los ojos, o lo que ella pudo reconocer como sus ojos. Luego de recibir un rasguño superficial, Late vuelve a usar otro hechizo, esta vez, sin saberlo, potenciado por la aleatoriedad de la magia. 


Cargadísimos rayos de electricidad se disparan contra la masa deforme haciéndola explotar y bañando la sala y a Codicia de la pegajosa masa que lo formaba. Con la bestia destruida y la magia de Late M. expuesta finalmente se produce un debate entre él y Rancis sobre el uso de este poder. Henry confiesa saberlo, pero lo acepta porque "al ver la magia de Late cambió lo que pensaba sobre ella". Rundy por su lado, ajeno a las morales humanas, ve a Late como alguien marginado por ser distinto por lo que se solidariza con él. Rancis acepta la situación por el momento pero dentro suyo sabe que las relaciones con el grupo no serán iguales.
Smirk se ve shockeado por la situación y sólo recibe dos cachetazos para ser calmado.
Rundy sigue interesado en encontrar su tesoro, por lo que promueve que sigan explorando y llegan a dos grandes puertas de hierro con dibujos de enanos minando. Según Rundy, las oficinas, barracas de mineros y otras cosas estarían tras esas puertas. También tarda poco en encontrar el mecanismo escondido para abrirlas. Sólo un enano lo descubriría. Finalmente el suelo y las paredes dejan de ser trabajo de la naturaleza o la minería y encuentran trabajo enano, paredes lizas y restos de muebles. 
La primer sala que exploran luego del gran hall de recibimiento era un almacén, cajas de alimento ya consumido por el tiempo y entre algunos barriles, cerveza. En un acto que podría catalogarse de imprudente Rundy bebe del licor, festejando y diciendo que es "lo mejor que ha probado". Rancis intenta probar el brebaje pero termina vomitando por lo que Smirk se niega a probar. 
El almacen continúa en la siguiente sala, ésta conserva aún algo de armamento enano y Late aprovecha a reaprovisionarse de virotes. La oficina detrás del almacén parece haber sido la del capataz, de hecho aún quedan los últimos papeles que se deshacen al tacto. En la última nota se lee: "encontramos a Kirwar robando, le cortamos la mano, la tiramos al pozo". Rundy comenta que los "pozos" son en verdad grandes tiraderos de basura, pozos pequeños que conectan a grandes cavernas a dónde van a parar los deshechos. 
Continúan explorando y en la sala frente a los almacenes encuentran el pozo, pero al asomarse un enorme gusano apestoso se yergue amenazante.

sábado, 5 de mayo de 2018

Low Fantasy Gaming - Sesión 06 (30/04/2018)

Las ruinas de Komek

Las arpías siguen acechando en la noche
Ante la situación con el embrujo de las arpías Late no tiene otra opción más que usar su magia, aunque la disimula con un cachetazo a Rundy. Por fortuna su conjuro contrarresta el encanto de las brujas voladoras. Aunque Smirk no sería liberado tan sutilmente. Sin pensarlo dos veces Rancis intenta imitar la proeza de Late M. aunque, claro, a su entender fue el golpe lo que freno al enano. Smirk recibe un terrible puñetazo en la quijada dejándolo inconsciente.
Cargan al hombro a Rundy y a Smirk de nuevo al campamento para pasar la noche, por fortuna ambos se encuentran mejor en la mañana por lo que pueden continuar su viaje a las ruinas de Komek.
Utilizando a Codicia como brújula les lleva sólo media mañana llegar hasta la entrada que coincide con la canción que recordará Henry.

Entrad a las ruinas de Komek
El camino desciende por escaleras llenas de polvo y derrumbes que bloquean los pasos a los primeros niveles hasta abrirse a un túnel ya sin paredes lizas y trabajadas. En el camino Rundy rememora y comparte parte de la historia de su familia: son constructores de tumbas. Se dice que si un enano muere y su tumba no es digna de él o su familia el espíritu volvería enojado. Henry presta especial interés en la cultura enana.
Un típico trabajo de los Stonegrave
No mucho después de llegar a estos túneles excavados encuentran un tramo con nichos a ambos lados que Rundy describe como lugares para guardar herramientas. Por desgracia para Henry que intenta rescatar alguna antiguedad enana para vender son también el refugio de una parva de stirges, asquerosos parásitos voladores que salen a la carga.

Las stirges caen rápido ante los brutales ataques del grupo, pero la gran cantidad hace que algunas logren alcanzar a sus objetivos succionándoles la sangre. Con las bestias trabadas con sus picos en Rancis y Late les cuesta un poco más terminar la matanza pero finalmente logran liquidar a los zánganos voladores.
Rancis es víctima de una de las criaturas
Una vez caída la última stirge Henry vuelve a buscar y encuentra algunas herramientas algo oxidadas y algunos picos de minería enanos. Continúan avanzando hasta la primera bifurcación del camino y deciden atravesar una puerta pesada de piedra llegando a una oficina abandonada. En ella todo parece revuelto y el enano que otrora regentaba el lugar se encuentra aún sentado allí, o por lo menos sus huesos, todavía con cuatro flechas rústicas clavadas en su pecho.


Todo lo que tocan parece volverse polvo al tacto así que deciden no perturban al enano por miedo a que las historias de Rundy se vuelvan reales. Sin embargo una puerta tras el escritorio del enano muerto llama su atención y deciden curiosear. La puerta está cerrada con llave pero logran abrirla. Dentro encuentran una pequeña sala con algunos barriles, mucho olor a humedad y encierro y un cadáver enano a medio descomponer que les habla al acercarse. La nefasta manifestación del enano parece estar loca y ríe histéricamente mientras habla. Henry se comunica en el lenguaje enano mientras los demás esperan fuera o insisten que deje al "cadáver". 

El ser no recuerda su nombre por los siglos que lleva allí, pero si recuerda que lo acusaron de ladrón, le cortaron una mano y lo metieron en esa sala hasta hacer algo con él. Presumiblemente en ese lapso Komek se vino en desgracia. Henry le promete que si encuentra su mano la devolverá para que él recupere su honor enano y pueda descansar. Hace la promesa aún ante la insistencia de Rundy para que no perturben más a los muertos.
Continúan explorando en busca de un gran tesoro para Rundy y llegan a una enorme caverna dónde no ven el final por el corto rango de sus antorchas. Henry avanza y encuentra los restos de un comedor enano, como para una veintena o más de barbudos, utensilios de cocina viejos, dos grandes mesas y toldos resecos son lo que de este lugar. 
Más adelante encuentran lo que podrían ser los restos de la última defensa de Komek hace setecientos setenta años, una gran campo de batalla en el medio de la caverna lleno de, ya antaño descompuestos, cadáveres de enanos guerreros y otros humanoides de armaduras oscuras. Según Rundy los viejos asustan a los niños enanos con historias sobre guerreros de los profundo que visten armaduras oscuras pero todos "saben" que son sólo historias. O eso creían. Henry sigue explorando y encuentra el arma de un general enano con el puño aún fuertemente apretado sobre su hacha. Un arma que misteriosamente no ha sido forrada con oxido ni polvo. Comparte el hallazgo y Late reconoce el arma, la ha visto en sus libros. Es la expresión más "mágica" que un enano puede alcanzar, un arma que se vuelven más mortal contra los enemigos de la raza enana.

Hacha de los defensores enanos
A pesar de ser este ya un objeto digno de considerarse un "gran tesoro" Rundy convence al grupo de necesitar más para recuperar su puesto en su clan. Su siguiente descubrimiento son las minas enanas propiamente dichas. Allí encuentran algunos mineros aniquilados por las mismas flechas, incluso uno protegiendo un pedazo de mineral de alta pureza y un llamativo tamaño que el grupo decide recuperar. Además encuentran el tesoro escondido de Kroguar, según la amenaza de la maldición tallada en los refuerzos de hierro del cofre. "Este es el tesoro de Kroguar, cualquiera que ose robarlo sufrirá cien años de desgracia".


Rundy se ve cegado por los tesoros que el cofre podría contener y no dudan en abrirlo y recuperarlo. Late se alejaba luego de leer las inscripciones amenazantes en el cofre cuando Rundy siente un mecanismo en el cofre, inmediatamente el techo sobre ellos se derrumba.