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miércoles, 6 de mayo de 2026

Chains of Asmodeus - Sesión 3 (25/04/2026)

 Atisbos de la eterna Guerra de Sangre

Tras recuperar el aliento sienten el eco de ruidos en niveles inferiores. Ezra se acerca a un rincón oscuro e invoca sus poderes del más allá para fundirse con las sombras y desaparecer. Utiliza este subterfugio para lograr descender por las escaleras sin ser visto por nadie. 

Ezra se fusiona con las sombras
El brujo se encuentra con un enjambre de diablos lemure, las criaturas más bajas en la jerarquía infernal, los peticionarios de los Nueve Infiernos. Parecen confundidos al rodear a un ser humanoide colgado igual que los que hubiesen estado en el piso superior. Ezra vuelve y comparte lo visto con su equipo. Deciden bajar en equipo y asaltar a los lemures.

Enjambre de Lemures

Al verlos a hurtadillas Sócrates dice que parecieran estar intentando reclamar el alma del elfo, pero algo los confundía. Dino, más propenso a la acción, avanza con su flamberge desenfundado, matando a tres de un golpe. Los diablos no parecen defenderse y los mantienen a raya a patadas mientras inspeccionan el cuerpo colgante. Parece moverse raro, vomita incluso. Al bajarlo rompiendo las cadenas Sócrates entabla una comunicación con Alyxian que manifiesta no "verlo", entendiendo que el Aphoten siente a su alrededor, pero no ve en sentido figurado. Además, expone que quizá su alma fue ya reclamada por los Nueve Infiernos. Parece estar en funcionamiento, pero a la vez vacío. Dino explica que físicamente está bien, Ezra trate de leer sus pensamiento cayendo en un plano blanco y vacío, al intentar calar profundo en la mente es expulsado violentamente. Paighon repite el mismo conjuro que Ezra pero, teniendo más conocimientos sobre la metafísica de la mente por sus investigaciones, concluye que al ser la mente la conexión entre el alma y el mundo material el conjuro falla por estar rota el alma del elfo. Esta conclusión los perturba pues no es nada normal. Por el momento meten al sujeto en su hoyo portable mágico y se retiran.

Ezra mete al elfo en el Portable Hole
Al abandonar la torre abandonada planean cómo retomar el camino hacia la barcaza de Koh Tam. She-ra toma el liderazgo y comienza a llevarlos por los páramos hasta que, de un momento al otro, el cielo se ve atravesado por una enorme nave con forma de aguja. La fortaleza flotante de Zariel, Archidiablo de Avernus. Tras su paso la fortaleza deja una estela de nubes negras y relámpagos azules de entre los cuales surgen dos diablos de la enfermedad que divisaron al grupo deambulando a cielo abierto y se lanzan en descenso contra ellos. 

Fortaleza de Zariel

She-ra se previene lanzando una lluvia de flechas mágicas a los enemigos mientras el cielo se ennegrece tras el paso de la fortaleza. Antes de poder reaccionar, de entre las nubes negras surge un estruendoso rayo, Sócrates, Dino y She-ra quedan sordos por el estruendo. Uno de los diablos insectoides logra insertar su prosbócide en Ezra enfermándolo con podredumbre infernal mientras el otro alcanza a Dino con sus garras. Sócrates activa la filacteria de Alyxian para potenciar sus ataques y se eleva hasta descargar sus golpes en el monstruo que picó a Ezra entorpeciéndolo y permitiendo que el brujo se retire y logre lanzar un conjuro de tentáculos hasta el monstruo envolviéndolo en un oleoso apéndice.

Affliction Devil

Dino golpea al que lo enfrentó directamente infringiéndole miedo mientras Paighon lo apoya con conjuros a distancia. En el momento en que She-ra se coloca su máscara de porcelana invocando la marca de cazadora una lluvia ácida comienza a caer de las nubes oscuras quemándoles la piel y carne. Habiendo perdido el factor sorpresa los monstruos contratacan torpemente y luego Sócrates aniquila al primero y Ezra destroza al segundo con el tentáculo que aún lo envolvía. Al prever que la velocidad del aire se eleva fuerte por la tormenta se refugian en las grietas momentáneamente mientras ven que pedregones de alto tamaño y peso vuelan como granitos de arena a alta velocidad. Instantes después la calamidad de la tormenta pasó y pueden volver a emerger. 

Dino impone sus manos en Ezra
Una vez en calma Dino utiliza sus poderes divinos para curar el veneno del cuerpo de Ezra. A pesar de curar la infección el paso de las horas y el aventureo comienza a pasar factura y prefieren tomar un respiro. Encuentran una cueva en la que organizarse, comer unas raciones y armarse para continuar. 

Guerra de Sangre en marca
Casi sin darse cuenta o por lo extraño del tiempo y espacio se encuentran de golpe frente a un choque de fuerzas en la Guerra de Sangre, fortalezas voladoras, máquinas infernales y hordas de diablos se enfrentan a las desorganizadas pero poderosas huestes del abismo en una guerra sin fin. Pero todo se detiene y ralentiza de un segundo al otro. Asmodeus está frente a ellos, sus motivos son sigilosos, planea ver cómo se comportan.

Aprovechando el conflicto como distracción, un convoy del infierno traslada almas en unos carros tirados por diablos. Los demonios lo han notado y dispararon un enorme proyectil ardiendo al convoy, los diablos huyen y el convoy varado será la tumba de las almas ahí atrapadas. Asmodeus les propone quedarse y arriesgarse por las almas o irse tranquilos y perderse la chance. Ezra, desconfiado del Señor de los Nueve Infiernos declara que actuará, entonces Sócrates lo presiona en sus chakras dejándolo rígido para trasladarlo en una posición aparentemente incómoda y vuela a toda velocidad hasta le convoy. Ezra lanza un conjuro de telekinesis para desviar el enorme proyectil a último momento haciendo que caiga sobre algunos diablos que huían. En ese momento Sócrates nota que la silueta de la sombra del brujo hace figuras extrañas. 

Prado Verde

Ya en calma liberan del carro al enorme alma, es un centauro, pero no es Nipples. Se presenta como Prado Verde, un noble guerrero que habría sido engañado para luego terminar en los infiernos. Mientras llega el resto del grupo notan que los diablos se reagrupan tras terminarse la amenaza del enorme proyectil y vuelan hacia ellos. Ezra lanza un conjuro de volar en él mismo, en She-ra y Prado verde. Paighon se lo lanza a sí mismo. Dino utiliza una escoba mágica comprada a los aliados de Allura y Sócrates activa su dominio del aire.

Pilar de calaveras
Así comienzan una frenética persecución aérea en la que se dirigen a las montañas para esconderse. Tras los periplos de la persecución y Ezra ignorar un intento de parte de Asmodeus de seducirlo a firmar un contrato están en paz. Hablan sobre el pilar de calaveras descomunal que pasaron justo antes de llegar a las montañas. Un hito en el averno que colecciona las cabezas parlantes de seres que han muerto sin expiar las más altas traiciones imaginables. 

Buscan una cueva para reponerse, pero la paz es esquiva. La cueva en la que ingresan los recibe con frío. Flotando a unos pocos centímetros del suelo hay una figura humanoide translúcida. Parece vacía. En vez de proyectar una sombra, bajo esa figura hay una grieta, como un poso sin fondo, algo se mueve dentro, algo que no pertenece la mundo comprensible. Alrededor varios lemures se arrastran, dudando, como si no supieran qué hacer. De repente surge una masa palpitante de bocas y ojos murmurando cosas que no son palabras. La cacofonía confunde a los aventureros en su fuero más interno haciéndolos actuar de manera errática. Dino y Sócrates son víctimas de un aura de vacío, aunque resisten como pueden. Ezra toma distancia y lanza proyectiles al espíritu, pero entones emerge la masa informe solo para recibir ataques de Paighon. La cacofonía ocupa toda la caverna afectando a Ezra y She-ra esta vez. She-ra se pierde en sus pensamientos confusos y dispara a Dino aunque no logra herirlo. Éste entiende que es por efecto del monstruo. Ezra corre en cualquier dirección. Además de la cacofonía y caóticas mordeduras la maza es capas de proyectar una bola de energía radiante hacia Dino cegándolo y quemándolo. Ezra hace un salto brumoso alejándose y disparando. Esto termina de destruir a la masa invasora haciendo que sea absorbida por la grieta que se cierra tras de ella. 

Descansan allí por la noche y son despertados por Tiax, parece algo enojado, dice que hace una semana los están esperando. Pero lo que más lo enfurece es que dice que "todo el averno" se ha enterado de su presencia, por lo que les urge a volver a la barcaza, acto que les lleva cuarenta y cinco minutos únicamente. 

De nuevo en el barco, Koh Tam inspecciona el alma del elfo, nota que le brota sangre de la nariz. Con un tono preocupado dice que algo se comió parte de su alma. Siendo que los demonios y diablos comercian con almas parece ser que "algo más" está involucrado, pues no tendría sentido que "destruyan" sus propias monedas de cambio. A pesar de que propone tirarlo al río para que sea olvidado y termine su miseria el grupo decide quedárselo. Hablan con Prado Verde y explica que fue engañado. Al no creerle Ezra lanza su conjuro de detectar pensamientos y logra ver como es asesinado por la espalda por cultistas mientras peleaba con hombres lagarto. Además dice conocer a Nipples ya que solían proteger las planicies juntos.