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domingo, 14 de julio de 2024

Exandria - Sesión 45 (05/05/2024)

 ¿El grand finale?

09 de Thunsheer de 841 Post Divergencia

Se encuentran frente al enorme cristal que formase el núcleo del castillo en la mente de Paighon. Saben que se acerca el final. Beben algunas pociones para reponerse. Vincenzo incluso utiliza su mente para materializar un brebaje frente a él y lo bebe sanando sus heridas. Nota que varios insectos comienzan a trepar por él como un efecto secundario de la poción. Trata de incitar a sus compañeros a imaginar cosas que les sean de utilizad pero lo desoyen. Darastrix incluso lo trata de loco.
She-ra invoca a su bestia de la tierra, materializándose en perro que vivían en la mente de Paighon en vez de su bestia regular. Nyzel propone utilizar las esencias para ingresar al cristal y She-ra realiza la acción. Primero ven un contorno luminoso, luego una puerta se forma en el cristal y acceden. Llegan hasta un enorme calabozo donde ven atado y amordazado a Paighon. Finalmente. 
She-ra le pide cobertura a Darastrix mientras avanzan. Inmediatamente escuchan una voz reconocida pidiéndoles que se vayan. She-ra responde al desafío y la estructura entera comienza a temblar. El calabozo se convierte entonces en un puñado de islas flotantes unidas por enormes cadenas en un enorme vacío. 
El entramado de islas flotantes tiene a los aventureros en un extremo y a Paighon del otro, pero también una figura junto a él.

Ngyr-Korath
She-ra y su bestia avanzan y ella dispara a la figura con su arco. Un segundo después la figura extraña lanza un conjuro de invisibilidad saliendo de su rango de visión. Vincenzo utiliza a su eco para aparecer en la isla frente a ellos mientras Nyzel invoca a una sombra. En ese momento dos de las columnas que aún se erguían en las islas se transforman, mutan y reforman como seres de perfil humanoide. 
Elemental de "construcción"
Los elementales atacan a la sombra y a la bestia de She-ra. Darastrix se lanza un conjuro de contorno borroso y vuela hasta la isla cercana para trabarse en combate con un elemental. Intentan reorganizarse ante los recién aparecidos enemigos, pero otros seres acechaban en la mente de Paighon. 
De entre el mortero que unía las piedras del suelo de las islas flotantes surgen cienos con formas de manos que toman por las botas a She-ra, Darastrix y Vincenzo.
Un segundo después el ser con máscara de piel humana aparece frente a Vincenzo y lo despista con una danza de espadas, para luego darle tres puntadas certeras haciéndole perder mucha sangre. Los elementales se ponen en movimiento, uno rompe una de las cadenas que parece sostener las islas mágicamente mientras el otro intenta golpear al kobold, pero su conjuro lo protege. Con este panorama, Darastrix da una estocada y comienza vuelo hacia adelante, esquivando los cienos y a los elementales. Raven nota que la isla en la está comienza a temblar tras romperse una cadena que la sostenía y corre a toda prisa, caminando por la cadena aún firme, hasta la siguiente isla. Feyrone también cruza. Desde su posición, She-ra trata de dar apoyo a Vincenzo y conecta uno de los dos disparos. Su bestia intenta avanzar pero se tambalea por una de las cadenas y cae al vacío. Darastrix es atacado por Ngyr-Korath pero, de nuevo, su conjuro evita que sea alcanzado. Vincenzo se recompone, inyecta sus músculos de adrenalina y lanza a su adversario al vacío para luego atacar a los cienos que intentaban cerrarle el paso. 
Nyzel invoca su magia nigromántica @non.ej
Nyzel intenta avanzar también, pero corre menos suerte, tambalea al balancearse por una cadena y cae. Intenta utilizar su látigo para agarrarse pero falla y desaparece en el vacío. Darastrix da una zancada y fuertes aleteos llegando rápido junto a Paighon viendo su rostro en pánico. Al notarlo consciente le remueve la mordaza. 
Darastrix y colmillo del cónclave @non.ej
Mientras tanto Vincenzo, She-ra y Feyrone se baten en combate con los cienos y posteriormente con los elementales que van rompiendo las cadenas y dejando caer al vacío las islas que quedan sin agarres.
Instantes después, tras consumirse dos islas, Ngyr-Korath vuelve a aparecer. Vincenzo sigue en combate con los cienos y elementales. Darastrix libera a Paighon del potro e inmediatamente el hechicero lanza su conjuro de levitar en el enemigo, pero este responde lanzándole un conjuro de encantamiento. Mientras tanto Vincenzo destruye a uno de los elementales. Pasado un rato Paighon comienza a utilizar su conjuro de cadenas de la perdición contra sus compañeros por la influencia del enemigo. 
Paighon, dominado, invoca magia oculta @non.ej
Ngyr-Korath lo ignora por un instante y avanza sobre Darastrix, despistándolo con una danza de cuchillas y apuñalándolo tres veces de manera brutal a pesar del conjuro defensivo del kobold. Una segunda seguidilla de cuchilladas deja inconsciente a Darastrix mientras el resto centra sus ataques a Ngyr-Korath que parece ir consumiendo la existencia del espacio para reponerse de los golpes. Cada vez que consume una de las islas flotantes vuelve a levantarse. En el proceso Raven cae junto a la isla que la sostenía y Feyrone queda flotando. Instantes después She-ra cae al suelo insconciente producto de la pérdida de sangre por varios cortes seguidos de los filos de Ngyr-Korath. Mientras cae al suelo y con la visión borrosa ve a su compañero kobold, por quien siente devoción, desangrarse junto a ella. Ambos a los pies de Ngyr-Korath. Ese no podía ser el fin.
She-ra y Axel @non.ej
Sólo un segundo después, y apretando los dientes que saben a hierro de la sangre que le chorrea, la campeona de la Matrona de los Cuervos vuelve a levantarse a fuerza de voluntad.
She-ra corre a auxiliar al kobold mientras Vincenzo queda trabado en combate con Ngyr-Korath resistiendo como puede. Paighon lanza levitar en Darastrix para repelerlo. She-ra usa un conjuro para invocar dos águilas que vuelven hacia abajo en el vacío tras los caídos. Tras recibir un golpe, Vincenzo toma un segundo aire y contraataca dando el golpe final que hace desvanecer toda la existencia a su alrededor.
Un segundo después están junto a Led vomitando y agarrándose la cabeza. El mago les comenta que sólo estuvieron un par de horas "ausentes". Van rápido a la sala contigua. Ven a Paighon en el suelo muy maltrecho, también vomitando y emanando un fluido amarillento de los oídos. Feyrone se retira diciendo que tiene mucho que procesar y en lo que pensar. Led promete custodiar a Paighon y continuar estudiándolo y buscando rastros de Ngyr-Korath. Darastrix se encuentra cansado de tantos viajes planales, decide quedarse como senescal de Cuatro destinos por lo menos un tiempo, mientras el resto define su próximo paso.

miércoles, 1 de mayo de 2024

Exandria - Sesión 44 (14/04/2024)

 La mente de Paighon

08 de Thunsheer de 841 Post Divergencia

Tras saludar y presentar a Vincenzo, el mago inspecciona a Paighon. Hablan sobre la influencia de Ngyr-Korath y cómo este ha protegido al hechicero. Luego Led explica que el "ente" que coexisten en la mente de su amigo se ha transformado en una fortaleza dentro de su mente y que el Paighon "real" estará preso en su interior. Hacen todo tipo de preguntas, pero la realidad es que no pueden extraer al usurpador sin matar a Paighon. Sólo pueden extraerlo desde dentro. She-ra pregunta si esto es similar a la "magia" psiónica, Led da una respuesta afirmativa. 

Charlan un largo rato, sobre todo por las discrepancias entre lo que Paighon ha contado y lo que Feynore les ha dicho. Al enterarse que su padre estaba en Mindabar buscando como extraerlo, tomó el control de Paighon, lo mató y luego le cambió los recuerdos. Led afirma haber continuado los estudios de su amigo, lo dice sosteniendo los libros de notas que comenzó a escribir el padre de Paighon. Explica seguramente que Ngyr-Korath transformó la mente en una fortaleza, bloqueándolos de lo que sucede en el exterior como medio de protección contra lo que los monstruos viscosos les querían hacer, pero quedaron aislados del exterior. Es mucha información para procesar y hay mucho que regentar en Cuatro Destinos. Deciden atender los asuntos administrativos y posponer para el siguiente día el rescate a Paighon. 

Cuatro Destinos comienza a crecer

Vincenzo pasa un largo rato con Billy escuchando los informes. El enemigo parece confuso, no han retrocedido, pero tampoco han avanzado. A la maquinaría goblin no le ven mucho uso por su precaria manufactura. Luego le propone que Nipples entrene a la caballería. Darastrix y She-ra discuten los pasos a seguir hasta tarde en la noche.

09 de Thunsheer de 841 Post Divergencia

A la mañana siguiente hablan con Feyrone, luego le preguntan a Led qué pueden encontrar en la mente de su hermano. Seguramente encuentren una fortaleza y esta esté embebida con los recuerdos y vivencias de Paighon. Según qué tanto lo conozcan les irá mejor o peor. Además explica que, con todas sus fuerzas Ngyr-Korath se materializará como una fortaleza y cómo una entidad individual. Si lo debilitan, una o la otra irá perdiendo poder. Proponen ingresar con el espejo-prisión mágico, Led no sabe cómo podría afectar esto la dimensión espacio-temporal de la mente de Paighon. Antes de partir visitan el mercado formado en el patio de su fortaleza, adquieren pociones, She-ra entrega el espolón de un wyvern para que le fabriquen una espada, Nyzel hace lo mismo con otros restos de monstruos. 

Finalmente se disponen a realizar el ritual. Led explica que el ritual es una modificación del viaje astral cuyo destino es un semiplano creado en la mente de Paighon. Son acomodados en camillas y atados por un hilo de plata a Paighon. Lo siguiente es muy confuso para todos hasta que aparecen en un semiplano creado dentro de la mente de Paighon.

Viaje astral a la mente de Paighon
Se encuentran de frente a una enorme fortaleza que parece formarse alrededor de un enorme cristal en forma de obelisco. Empiezan a experimentar, no se cansan ni requieren aire. Tal cual lo había explicado Led. Toca el hilo de plata que cuelga de su cadera y se corta el dedo. Todo parece según lo explicado. She-ra da un paso con intención de llegar a la fortaleza y de dos zancadas parece recorrer cientos de metros hasta estar frente a ella. el resto hace lo mismo. 
Fortaleza en la mente de Paighon

Intentan abrir la puerta, pero no pueden. Golpean y escuchan una voz. Responden tranquilos, esto es seguido de la apertura de la entrada y seis elfos armados los esperaban al otro lado. Todos portaban armaduras de Lyrengorn. Intentan dialogar, pero los elfos, que parecen formar parte de una misma consciencia repiten que deben irse. Además dicen gobernar el lugar, y explican que Paighon no tiene permitido recibir visitas. Intentan todo tipo de preguntas o diálogo hasta que acabadas las opciones pacíficas She-ra da un paso y ataca. Los elfos utilizan el poder de la canción para potenciar sus ataques y defensas, pero pronto comienzan a ser arrojados a ambos lados de la entrada perdiéndose por el precipicio infinito. El combate, aunque caótico en principio, termina velozmente. Al parecer el último guardia toda la estructura tiembla, caen ladrillos y se escuchan colapsos. Torres a los costados de la estructura se desprenden y caen al vacío. En el salón de entradas ven varias puertas a ambos lados, una alfombra desgarrada en el suelo con el blasón de Lyrengorn, y en la pared opuesta un enorme cuadro de Paighon con gesto de demencia, tomándose la cabeza y de fondo el castillo del Señor E. Inspeccionan las puertas y notan que una está reforzada por cadenas, además de tener rasguños. Darastrix abre las cadenas con sus ganzúas y avanzan a un pequeño patio. Es igual al patio de la casa de Paighon en Lyrengorn. Hay un perro de pelaje dorado que olfatea el aire. Feyrone reconoce el patio, allí creció, pero no al perro. Nyzel avanza un poco más, tras un naranjo en el patio ve otra puerta que va más allá. Intenta acariciar al perro, pero este le gruñe. Vincenzo mira el pozo que estaba haciendo el animal, ve un dedo humanoide. She-ra toma una fruta del naranjo, pero no siente nada al consumirla. 
Vincenzo vuelve sobre sus pasos y abre otra puerta al azar. Entra a una biblioteca o estudio, ve un escritorio, una hoja en blanco, tinta y una pluma. Feyrone le explica que podría ser la academia donde estudiaron. Nyzel escribe el nombre de Paighon sobre el papel, pero al terminar tanto la pluma como el papel se carbonizan. Vincenzo intenta estudiar más el lugar, pero todo se convierte en polvo al tocarlo. Al salir de la sala todo en su interior se convierte en fina arena que fluye hasta un metro por fuera de la puerta. 
Korat
She-ra lanza un conjuro para hablar con el perro. Éste se presenta como Korat y explica que el dedo es de alguien que quiso dañar a Paighon. Explica que al matar al agresor lo encerraron allí y sólo alcanzó a recuperar el dedo. Una inspección más cercana del dedo de She-ra demuestra que es un dedo de elfo. La cazadora sigue hablando con el animal que explica que ha estado protegiendo al hechicero incluso antes de que se forme la fortaleza. She-ra llama a Feyrone, que insiste en que nunca han tenido perro, She-ra le pide que le siga la corriente. Tras otra charla She-ra está dispuesta a probar que es amiga del hechicero y que lo ha protegido más de una vez. Como prueba Korat comienza a olerla, gira alrededor de ella mientras se deforma y transforma en un ser vil, enorme, lleno de dientes. She-ra no mueve un músculo. La criatura tiene una forma retorcida, apenas asimilable a un perro. She-ra hace señas a sus compañeros para que esperen. Era una prueba. Finalmente la criatura la engulle y She-ra se ve flotando en un espacio ajeno a su comprensión, sólo ve frente a ella una voluta azul brillante y en su mente aparece la idea de que esa aparición representa la confianza de Paighon. La toma y un instante después se encuentra nuevamente en el patio. Avanzan tras la puerta que protegía el perro. Salen a un balcón derrumbado, frente a ellos el vacío, pero aún queda un pedestal con una llave de cobre. La parte por dónde se ata la llave tiene forma de moneda. 
De nuevo en el salón de entrada abren una puerta y suben por una escalera que conduce a una representación del primer piso de la casa de Paighon. Hay una mujer de espaldas, con armadura. Vincenzo la saluda y la respuesta es un sollozo ahogado. Feyrone está pálida, no reacciona. Al entrar ven que también hay un hombre acostado. Lo reconocen como el padre de Paighon gracias a la estatua que vieron en Mindabar. Ponen un dedo bajo su nariz. Aún respira.
She-ra reconoce la escena como el trance antes de morir. Nyzel le pregunta a la mujer por su esposo, la respuesta es que está perdido. Vincenzo toma un libro del estudio, trata sobre viajes entre planos y diversas realidades. Antes las preguntas de She-ra, Feyrone le echa la culpa de la enfermedad a Paighon y de su posterior muerte. Además descubren que Jorhenn, un amigo de Paighon, murió en circunstancias similares, además fue mutilado. 
She-ra intenta leer la mente del padre de Paighon, pero algo le falta. No saca nada en limpio. Quedan frustrados por la escena y bajan para abrir otra puerta.
Suben otra escalera y salen a una explanada. Allí ven varios wyverns, uno con un jinete, atacando a una mujer que protegía un bebé. El jinete porta una túnica negra, una espada y una bola de oscuridad. Deciden intervenir. 

Vincenzo invoca al eco junto a la mujer. She-ra avanza con su Dragonlance en mano, Darastrix dispara. Los wyverns contraatacan, el eco desaparece, y luego atraviesan con sus espolones a Nyzel y She-ra. El jinete tumba a la mujer y lanza la bola de energía negra al bebé. Feyrone se une a la batalla atacando al wyvern que atacó a Nyzel. Se organizan fácilmente y los wyverns caen. El jinete cae al piso gritando y dando a entender que así no habrían sucedido los hechos en el plano material. Parte de la explanada se derrumba y caen todos al vacío. En la caída ven una voluta rojo brillante. Les llega la idea de que es el origen de Paighon y la toman. Aparecen de nuevo en la puerta principal, como si hubiesen caído allí. Notan que ya gran parte del castillo ha caído. Deciden volver a visitar la sala donde el padre estaba en trance. 
Escuchan voces a medida que suben la escalera. Es la madre diciéndole a Paighon que se vaya. Al llegar escuchan gritos del exterior acusándolo de monstruo. Convencen al joven de que no huya. Es entonces que una turba enardecida entra en el lugar. Entre la multitud está una también joven Fayrone que avanza entre todos y apuñala a Paighon. De nuevo se ven cayendo al vacío de frente a una voluta verde, el sufrimiento de Paighon. Al tomar la voluta se materializan de nuevo frente a la entrada, pero todo el castillo ha caído, sólo queda el cristal central.

Exandria - Sesión 43 (17/03/2024)

 Rescatando a Paighon

23 de Dualahei de 841 Post Divergencia

Se toman un tiempo para planear el ingreso al templo. Alwynen explica que en sus últimos recuerdos no había guardias, pero podría haber cambiado. Además, algunos de los sacerdotes más avanzados eran capaces de canalizar magia. She-ra habla en privado con Darastrix, siempre hacen el trabajo sucio. Definen actuar en grupos reducidos y de noche. 

Lyrengorn de noche
Se visten con las capas que encuentran en la guardia y salen en dos grupos a destiempo hasta el lugar. She-ra, Alwynen y Darastrix se mueven en la oscuridad de los jardines del templo viendo como el resto avanza al área común del recinto. Por otro lado, Vincenzo, Nipples, Nyzel, Raven y Fayrone. El centauro atrae bastante la mirada. Aprovechando esto, el grupo sigiloso se acerca a una de las torres laterales. El otro grupo es increpado por guardias que pide que Nipples sea retirado por ellos del lugar y se niegan a dar explicaciones diciendo que es un asunto oficial. Sin ánimos de llamar más la atención dejan que se lleven al centauro aunque se muestra algo nervioso. Nyzel los acompaña unos metros e insiste en que no dejará al centauro. Es Vincenzo quien intercede cuando la situación entre el enano y los guardias se pone tensa. El centauro sería llevado a las barracas, pero Nyzel intentará seguirlos a escondidas aprovechando la noche.

Por su lado Darastrix sobrevuela el techo del templo, She-ra trepa cargando con Alwynen. No encuentran accesos aparentes. Sólo notan que el templo, que parecía pegado a una de las faldas de los dos picos de Lyrengorn, en verdad penetra dentro y continúa en el interior de la montaña, pero que este trabajo ha sido reciente. Alwynen vuelve a probar su conjuro y detecta a Paighon justo en este nuevo sector del templo. She-ra recorre el techo, en la bóveda de cristal logra ver hacia abajo a Raven en solitario en el hall de entrada del templo. Vincenzo y Fayrone están en los alrededores. Mientras deciden qué hacer escuchan un ruido, una compuerta sólida se abre ante ellos cerca de la nueva cueva en el templo. La sacerdotisa explica que debe ser la cúpula del altar principal. 
Nyzel recorre las oscuras calles de Lyrengorn tras Nipples y su escolta militar, pero el subterfugio no es su principal habilidad. Los guardias lo detectan y deciden emboscarlo. Nyzel responde con violencia y se desmadra la situación rápidamente. Inmediatamente lanzan conjuros mostrando pericia arcana. Nipples trata de calmar la situación pero es inútil, esposado poco puede hacer. Nyzel da lo mejor de sí, pero los enemigos son muchos y versados tanto en combate con armas como con magia. El centauro nota entonces que quién lo mantenía esposado tenía un rostro familiar bajo el casco: era uno de los guardias que recorrieron túneles junto a ellos y Alwynen. Nipples se comunica con gestos con el aliado sabiendo que el resto no lo vería, estaban concentrados en Nyzel. Hace una pantomima fingiendo liberarse por sus propios medios y tumbando al guarda que sigue el acto. Nipples galopa junto a Nyzel para cargarlo a su lomo y huir a toda velocidad, aunque no sin recibir heridas y golpes en el camino.
She-ra y Darastrix notan que el círculo abierto deja entrar la luz al altar principal del templo. Los tres accesos al sitio están sellados, las paredes forradas de una masa carnosa y latiente. La luz de luna entra por el agujero del techo y se refleja en un enorme espejo en el sitio del altar redireccionando la luz a un enorme agujero en la pared que da ingreso a la cueva donde debiese estar Paighon. Tras un corto debate Darastrix dispara al cristal rompiéndolo en mil pedazos al tiempo que She-ra lanza un conjuro de nube oscurecedora. 
La alarma llega a todo el templo, Raven llama a Vincenzo y se mueven en contra a la multitud huyendo. Junto con Faynore esperan que los sacerdotes se dirijan a la fuente del problema y aprovechan que no atienden a cerrar las puertas para escabullirse dentro del templo. Escuchan que buscan atacantes por lo que intuyen que el otro grupo actuó. Justo en ese momento arriban Nyzel y Nipples. 
She-ra le promete a Alwynen terminar con la profanación de su templo, bebe una poción de invisibilidad y salta al interior, Darastrix se lanza a sí mismo el conjuro y baja planeando. La cueva interior está forrada por la misma masa carnosa, en medio de la cueva un lago lleno de un líquido apestoso y en la pared opuesta Paighon colgando. Sus cuatro extremidades están embebidas en la masa carnosa. Parece ido, como dopado. Además, varios apéndices de la masa carnosa serpentean y se introducen en las fosas nasales, orejas y boca del semielfo. 
Masa asquerosa en la cueva
En el exterior, los sacerdotes de menor rango, con acceso prohibido al altar principal y completamente ignorantes de los sucesos, intentan tumbar las puertas para acudir por la alarma mágica. Nyzel interpreta que deben evitar que esos refuerzos compliquen a She-ra y Darastrix. Lanza un conjuro de nube asesina para intoxicar y quemar a los elfos. Se desata el caos también fuera del altar principal. Darastrix ingresa a la cueva y lanza un conjuro de ilusión para no dejarlas ver el interior. She-ra camina por la pared carnosa evitando el líquido hasta Paighon y comienza a cortar la masa carnosa que engulle uno de sus brazos. Leve es el eco de la voz de Vincenzo guerreando con los sacerdotes de menor rango en el exterior. Un vínculo especial con la Matrona de los Cuervos hace que Raven pueda bendecir e imbuir de fuerzas a She-ra desde el exterior. La masa viscosa de ácido en la cueva salpica a Darastrix y She-ra, además de alertar a los que se encontraban tras la ilusión de Darastrix. Afuera Nipples y Nyzel traban una puerta y resisten mientras son perseguidos por sacerdotes. De nuevo dentro Darastrix libera una de las piernas de Paighon y luego prepara su agujero portátil. She-ra usa su espada para liberar la otra pierna y su mano para arrancar las masas viscosas del rostro de Paighon. El hechicero tiene los ojos en blanco y oscura sangre brota de su nariz. 
"sacerdotisas" en su forma real
En ese momento las sacerdotisas, en su verdadera forma viscosa, atraviesan la ilusión de Darastrix y lanzan conjuros de bolas de fuego contra los invasores. Darastrix logra esquivar los conjuros, pero She-ra no logra reaccionar a tiempo. Luego un par de estos monstruos viscosos llega a Darastrix atacándolo con espadas en sus tentáculos. She-ra también es alcanzada en combate cuerpo a cuerpo y queda inconsciente. Darastrix resiste como puede, se vale de su rugido de dragón y despliega el agujero portátil a los pies de Paighon. Alwynen decide que es momento de actuar y salta por el agujero en el techo sufriendo la caída. Darastrix corta la última extremidad apresada de Paighon y el cuerpo cae dentro del agujero, se dispone a huir metiendo a She-ra en el agujero mágico pero es alcanzado por un ataque que la deja inconsciente. 
She-ra frente a su matrona
Por un segundo la mente de She-ra entra en comunión con su Matrona. se siente agradecida por la fuerza y voluntad que recibe de ella. No es momento de entregarse a la derrota. Abre los ojos y reacciona rápidamente. Con un pie mete a Darastrix en el agujero mágico, lo cierra y corre por el techo hasta el altar. Toma a Alwynen con su mano desde allí. La sacerdotisa utiliza un conjuro de puerta dimensional y salen del lugar al techo del templo.
La otra mitad del grupo ve las señales de que el combate en el altar principal terminó. Sea cual sea el resultado ya no merece la pena despistar a los sacerdotes. Feynore lanza una bola de humo y salen corriendo. Mientras recorren el hall de entrada el techo de cristal se rompe, ven a She-ra gritándoles indicaciones. Baja con Alwynen en brazos por las paredes y se reúnen. Atienden con magia las heridas más urgentes, en particular el kóbold dentro de la bolsa. Feynore se pone nerviosa al no ver a Paighon. 

Huyen, y en su camino encuentran guardias aliados, compañeros de Alwynen. Son escoltados a un lugar seguro. Se despiden con la promesa de empezar a divulgar lo que sucede con las autoridades de Lyrengorn. Una vez en calma planean el regreso, y con pesar Feynore admite que lo mejor es volando wyverns, aunque deberían robarlos. Feyrone se pone inquieta antes de que retiren a Paighon de la bolsa. Es She-ra quien debe interceder. El hechicero parece perdido, las curaciones de Alwynen no dan efecto. Incluso Darastrix intenta conectar con la mente de Paighon, pero nada. Es como si no estuviese. Fuerzan que vomite, pero sólo consiguen extraer una masa negra viscosa y humeante. Un conjuro de sanación de She-ra tampoco sirve. Aunque la piel de Paighon comienza a tomar color nuevamente. 

Sin más ideas vuelven a lo de robar wyverns, pero Feyrone explica que habría que sobornar a mucha gente, quizá hasta matar a alguien. 

24 de Dualahei de 841 Post Divergencia

A la mañana siguiente el estado de Paighon no ha cambiado. Deciden que no pueden irse dejando esas masas viscosas en el templo de Sehanine. Mandan a Feynore a buscar más explosivos como los que ya usaron. Utilizan las tizas mágicas para abrir una puerta al altar principal del templo. Antes de abrirla, Alwynen utiliza su magia y descubre que las babosas monstruosas que vieron ayer estaban en el corral de wyverns, no en el templo. Abren la puerta y Vincenzo lanza con todas sus fuerzas la caja de explosivos que trajo Feynore, en la parábola hacia la masa viscosa She-ra le dispara y tras la flecha Nyzel cierra la puerta. Desde su escondite escuchan la explosión. Con ese cabo resuelto usan la tiza de nuevo para salir en una de las cabañas de los campesinos en los campos exteriores. Se ponen sus capas de viaje y parten al sur. She-ra los guía en las montañas. 

08 de Thunsheer de 841 Post Divergencia

Led
Tras dos semanas en los caminos forjando vínculos y viajando, finalmente arriban a Cuatro Destinos. Allí los recibe Billinghurst, el antiguo escudero de Vincenzo, que en este tiempo entrenó y ascendió en el pujante nuevo emplazamiento. Antes que nada les avisa que alguien los está esperando y dice tener asuntos urgentes. Un rostro familiar los espera en un estudio de reuniones, es Led.


domingo, 3 de marzo de 2024

Exandria - Sesión 42 (18/02/2024)

 Decisiones

21 de Dualahei de 841 Post Divergencia

Tras un largo debate, y el apoyo de Darastrix, She-ra convence a Vincenzo de seguir su plan. Volverían a Lyrengorn en busca de Paighon. Aún así, el guerrero manifiesta desconfiar del plan, pero confía en el equipo. Pone en claro también que prefiere evitar matar elfos. Así comienzan su meticuloso plan. Darastrix se vuelve invisible y así vuela a las columnas del endeble puente para dejar los polvos explosivos en posición. Aprovecha su conjuro para hacer reconocimiento del campamento de elfos. Al volver explica lo visto, un templo improvisado, que por la descripción She-ra reconoce como uno dedicado a Sehanine. 

Sehanine, The Moon Weaver, adorada por los elfos
La cazadora pregunta por el número de enemigos y su equipamiento. Se preparan. She-ra dispara una flecha al pilar más lejano para iniciar la primer explosión y avanza su bestia compañera. Un segundo después emerge ella lanzando un conjuro de silencio en la carpa de la sacerdotisa. Vincenzo avanza clavando el estandarte del Santo Robino en la zona de combate. Cómo She-re previó, la sacerdotisa emerge e intenta lanzar un conjuro que queda trunco por el silencio. Nyzel lanza inmediatamente un conjuro de murciélagos sombríos para dominar a los guerreros guardias. Un disparo fallido de Darastrix delata su posición al volverlo visible mientras la sacerdotisa se retira del área de efecto del hechizo. 
Uno a uno dejan inconscientes a los elfos aprovechando que su conjuradora quedó inutilizada por gran parte del combate. Finalmente un grito de Vincenzo hace que el último guerrero en pié baje el arco. Dominan la situación sin ninguna baja de los enemigos. Atan a los elfos y revisan las pertenencias de la sacerdotisa, al hacerlo encuentran la marca en su cuerpo de una babosa inmolada, la mujer estaba muerta. Raven se acerca corriendo por un grito de She-ra y lanza un conjuro de resucitación, tal cual lo habían previsto. La secuencia es contemplada por el último elfo consciente que no puede creer lo que ve. 
Alwynen
Unos instantes después el guerrero habla efusivamente con la confundida mujer en lenguaje élfico. Cuando la situación se calma, She-ra trata de convencerla de que los acompañen a Lyrengorn y los ayuden, tras explicarles la conspiración en la cual están involucrados. Al mencionarle la familia Ilyra la mujer responde con la palabra "traidores". Alwynen, como se presenta la mujer, le explica a Vincenzo que en seis horas llegará otro cargamento para las tierras del sur y que descubrirán el ataque. Deciden cooperar y vuelven por el túnel por el que accedió el grupo. 
Tras unas horas recorriendo oscuros túneles sienten la tierra temblar y un enorme gusano púrpura emerge de la tierra como si estuviese atravesando agua. 
She-ra grita una advertencia sobre la letalidad del monstruo y acto seguido la máscara de porcelana blanca se posa en su rostro como muestra de su conjuro de cazadora. Y, así, comienza a disparar. El monstruo atraviesa con el arpón de su cola a la bestia compañera de She-ra y muerde a Nipples. El eco de Vincenzo da una descarga rapidísima de golpes, Nyzel lanza un conjuro para pudrir por dentro al monstruo mientras los elfos lanzan una lluvia de flechas. Darastrix logra filtrar una flecha entre las uniones del cuerpo del anélido y un segundo después Nipples es devorado entero por el gusano. Finalmente, tras un duro esfuerzo, un conjuro radiante de Alwynen acaba con la vida de la alimaña enorme y rescatan del interior al centauro que estaba consumiéndose por los jugos gástricos del gusano. Pasan un tiempo recuperando algunos materiales de la bestia mientras forjan lazos con los elfos. La victoria en combate siempre sirve para fortalecer vínculos. 
Nuevamente en el bote deciden remar y dejar descansar a los elfos durante el viaje, pero el grupo avanza sin dormir ni descansar, acto que fatigaría especialmente a She-ra y Nipples. 

22 de Dualahei de 841 Post Divergencia
Arribar al muelle objetivo no haría más fácil las cosas, pues al intentar recobrar el aliento serían abordados por un grupo de extraños peces antropomórficos, los kuo-toa. 
Kuo-toa
She-ra intenta interactuar con los seres, pero sus caóticos gorgoteos son imposibles de descifrar. Actos de amistad parecen amenazas para ellos. La tensión comienza a elevarse y terminan en un combate. Así de rápido como decidieron atacar, son eliminados. Intentan interrogar a uno, pero sus respuestas son incoherentes, se muestra violento y finalmente lo dejan huir. 
El resto del sendero sucede sin inconvenientes. Antes de volver a emerger en Lyrengorn, Darastrix avanza primero invisible hasta la casa segura donde se reunieron con anterioridad. Vuelve diciendo que tras recibir una señal podrán salir tranquilos, pero que los elfos del ejército y la sacerdotisa no pueden ir con ellos o pasarán automáticamente a ser enemigos. She-ra usa la magia de su arco en Alwynen para poder ubicarla mágicamente en el futuro. Así salen de nuevo a la ciudad y se dividen. 
De nuevo reunidos con sus aliados She-ra se muestra frustrada, la respuesta pone en evidencia que el grupo no es prioridad para estos sujetos y se mantienen fieles a sus propios intereses. She-ra pregunta por la hermana de Paighon, los acusa de esconderla de ellos y esto genera una confusión y malestar general que va aumentando hasta que intercede Vincenzo. Acceden a pasar la noche, aunque al despertar no queda nadie más que ellos. 

23 de Dualahei de 841 Post Divergencia
El lugar fue abandonado por esta agrupación. Vincenzo le explica a She-ra que seguramente para ellos este lugar ya no es seguro, que perdieron su confianza y que seguro sólo han sido usados, no ganaron aliados. Con algo de frustración encima debaten por un largo rato qué hacer y terminan saliendo de la ciudad. Allí encuentran a Nipples que se había separado de ellos el día anterior y había partido a las granjas exteriores. También encuentran a Alwynen que explica que, aunque sus soldados pudiesen volver a Lyrengorn, ella no, pues no sabría cómo enfrentar a los otros elfos dominados por babosas. Ahora, y en calma, le preguntan por la madre de Paighon, sabiendo sólo que era una domadora de wyverns. Alwynen explica que esta mujer cometió un acto de traición y luego desapareció con su hija. todo habría comenzado cuando su hijo mató a su propio padre y huyó. Esto hizo que la mujer comience a comportarse raro. Le preguntan por Tanya, pero no le suena el nombre. She-ra insiste con muchas más preguntas un poco inconexas y a veces carentes de sentido. 
Minutos después escuchan un chiflido y, caminando en los altos pastizales, ven acercarse a la mujer que She-ra asegura es hermana de Paighon. Al acercarse forcejea furiosa con la cazadora preguntando qué sabía de Paighon, y diciendo que éste era un asesino. Se arma un debate candente dónde la mujer asegura que deben encontrarlo y la deben ayudar a matarlo. Al contarle lo poco que Paighon les había blanqueado la mujer asegura que son mentiras, que él es un asesino y que no es su hermana, que no tiene parentesco con asesinos. Explica que siempre encontraban a Paighon en escenas de muertes extrañas y que cuando la víctima fue su padre el pueblo se les vino encima y él huyó. Aunque todo es más confuso, lo único claro es que deben encontrar a Paighon. Alwynen dice que puede encontrarlo mágicamente, pero sólo desde el interior de la ciudad debido al alcance de su conjuro. La recién llegada los guía, entonces, a través de un pasaje secreto en la piedra utilizado para acceder a la ciudad sin ser vistos. Una vez allí Alwynen lanza su conjuro, señala que Paighon está en el gran templo de Sehanine...

lunes, 12 de febrero de 2024

Exandria - Sesión 41 (04/02/2024)

 Túneles

21 de Dualahei de 841 Post Divergencia

Durante la reunión Vincenzo logra acceder a un descuento en algunas pociones "rechazadas" para venta al público. Luego deciden que no hay tiempo que perder y parten hacia el acceso a los túneles. Son llevados por un pasillo secreto en esa misma casa hasta uno de los barrios más llamativos de Lyrengorn. Caminan un par de cuadras tratando de llamar la atención lo menos posible hasta dar con un enorme agujero en la pared de la piedra. Recién la indicación del guía de avanzar cuando los guardias abandonen sus puestos, cosa que sucede a los pocos segundos. Corren encapuchados y sin mirar atrás hasta estar dentro de los túneles. 

Entrada a los túneles

She-ra toma el crudo mapa entregado por sus nuevos aliados, tras un rato llegan a una cornisa o saliente sobre la pared de una descomunal cueva que les permitía avanzar sobre su pared. A la izquierda el vacío. La oscuridad no permitía vislumbrar los límites del lugar. Empezaba a resonar en sus cabezas la idea de que podrían estar dirigiéndose al underdark... o ya estar allí. Al poco tiempo de caminar llegan a un viejo destacamento, una construcción abandonada y algo destruida. Posiblemente un puesto de avanzada o peajes... o ambas. Cuando la bestia de la tierra de She-ra cruza el umbral del destacamento un enorme tentáculo se abalanza sobre ella. 

Emboscada del Carrion Crawler
Un segundo después la bestia que acechaba se hace presente. Un descomunal gusano con tentáculos paralizantes bajo sus fauces. Logra paralizar a la bestia de She-ra y destruir al eco en un segundo. Drastrix resiste el veneno y Nipples hace una descarga de flechas rápida pero poco certeras. El kóbold retrocede, buscando su seguridad y también falla su disparo. Nyzel lanza un conjuro de sordera exitoso, aunque el monstruo no parece valerse de ese sentido para cazar. Los disparos de She-ra tampoco son certeros, entonces Vincenzo logra conectar sus ataques al tiempo que vuelve a invocar a un eco nuevo. El monstruo contraataca, deja a She-ra paralizada y a su bestia con una gran herida por un mordisco. Esta vez los disparos de Nipples son certeros aunque débiles. Con sus compañeros paralizados, Darastrix no logra encontrar un momento de distracción o fallo en la guardia del monstruo, su disparo no logra ser letal. Vincenzo repite su accionar y el monstruos también. Los ataques combinados de Vincenzo y Darastrix ponen fin a la existencia del monstruo.
Rápidamente intentan rapiñar lo que pueden del monstruo para avanzar sin perder tiempo. Uno de sus tentáculos aún posee glándulas paralizadoras. Podrán utilizarlo como látigo. Del otro lado del destacamento notan que el camino estuvo pavimentado hace mucho tiempo atrás, ahora quedan algunas baldosas viejas y fracturadas. Más adelante, este camino parece derrumbado. She-ra camina por la pared para llegar al otro lado, Darastrix vuela, Vincenzo hace enroque con su eco, pero Nipples y Nyzel se valen de un conjuro de She-ra, invoca un par de arañas enormes. Al no poder cargar al centauro se pasan un largo rato tejiendo un puente de telaraña para él. El cruce es engorroso para Nipples, pero logra hacerlo. Titánico trabajo de las arañas hace que su tiempo en el plano material se acabe. No fue un riesgo, pero She-ra va agotando sus recursos. 
El camino los lleva hasta otro túnel, luego los caminos comienzan a bifurcarse y She-ra actúa tomando el liderazgo y avanzando siguiendo el mapa. Llegan a una costa pedregosa en forma de media luna. Frente a ellos un enorme lago subterráneo. Hay restos de muelles y barcos, uno parece en condiciones. Avanzan a hurtadillas. Desde allí Nyzel ven un extraño tótem en un extremo de la playa, al investigar descubren ofrendas insignificantes, como caracolas, pedacitos de hierro, etc. El tótem era una piedra más o menos vertical que tenía atados dos pinzas y la cabeza de un crustáceo. Deciden no perder el tiempo y montan a la embarcación.
Santa María de los Cuatro Destinos

She-ra encuentra un viejo sombrero impoluto entre las cosas viejas del barco, toma el timón y el resto a remar. Nyzel no tarda en identificar el barco como de manufactura Duergar, aunque no algo que harían en sus astilleros, sino algo improvisado para continuar explorando. Comienzan a avanzar. El rango de su visión no les permite ver más que agua, como si fuese un viaje onírico. Obviamente las aguas tenían habitantes. La capitana de la recién bautizada como Santa María de los Cuatro Destinos divisa tres objetos formadores de olas que los seguían, se preparan para el combate y luego de esas tres figuras asoman unas extrañas bocas en los finales de unas raras extremidades, al unisono entonan un chillido atronador, luego se desata el caos.
Murgrik
Pero estaban preparados, habían invocado osos y una sombra. She-ra dispara de inmediato. Nyzel lanza un rayo de dolencia. Vincenzo pone su eco sobre una de las bocas que emergió y ataca desde allí. Los monstruos que emergen de agua parecen un fallido experimento mágico, una mezcla entre cocodrilos con murciélagos, con tentáculos que usan para impulsarse en el agua y aire, una extraña boca que emerge de entre sus ojos y otra más en sus estómagos. Las bestias atacan con sus tentáculos, el eco desaparece y Darastrix es apresado por un tentáculo. Un oso es aniquilado, Nyzel y Vincenzo también son apresados por los ataques de tentáculos. El tercer monstruo vuela directo a She-ra, la apresa tras morderla. La cazadora llama a su bestia, intenta dar un golpe con su Dragonlance pero falla, luego conecta un ataque gracias a la bendición de Raven. Darastrix utiliza su capa y viaja al plano astral para liberarse. El oso que quedaba en cubierta ataca con todas sus fuerzas. Nyzel lanza un fuerte conjuro nigromántico, aunque resistido, logra pudrir parte del interior del enemigo. Vincenzo invoca a su eco y logra matar a uno de los enemigos. Continúa su frenezí de violencia y sigue atacando a otro enemigo. Nyzel, que estaba apresado, es engullido por la boca estomacal del monstruo que lo sujetaba, el otro intenta hacer lo mismo pero She-ra cruza la Dragonlance evitando que la devoren. Darastrix vuelve al plano material. Nyzel comienza a sentir como el ácido estomacal comienza a quemarle la piel, utiliza un conjuro guardado en su anillo para resistir y luego lanza un conjuro de contacto electrizante sobre el monstruo devolviéndole parte del daño de ácido por su propio conjuro. Uno de los monstruos vuelve a chillar intentando aturdir a los aventureros. El otro engulle a She-ra que comienza a sentir como se le quema la piel. She-ra maniobra su lanza como puede, y su ataque junto a los de su bestia desde el exterior son suficientes para que el Murgrik la escupa. Un disparo de Darastrix certero acaba con la vida del monstruo un instante después. Nyzel, por su lado sigue resistiendo. El monstruo intenta emprender vuelo de nuevo al agua. Es alcanzado por varios ataques y cae muerto sobre el agua. Nyzel desde dentro y Vincenzo agarrado a un tentáculo caen al agua. She-ra salta inmediatamente a asegurarse que el enano no se hunda. Para recuperarse, Darastrix bebe una de las pociones. El kobold se recupera de sus heridas sin saber qué efecto secundario lo estaría afectando si lo hubiese. She-ra bebe la otra poción. 

Un segundo después una extraña criatura alada con forma de cubo metálico aparece frente a ella acusándola. Nyzel lanza un conjuro de lenguas inmediatamente para entender su lenguaje. Aparentemente la acusa de romper la ley fundamental. She-ra hace una acusación vacía sobre que el recién llegado y su gente son los responsables del ataque de las babosas. El sujeto desaparece mientras volvía a acusar a She-ra de romper la ley fundamental y perder... La desaparición se da justo antes de que el ser pronuncie las palabras. Un extraño efecto de la poción de curación.
Con las cosas calmas retoman la remada y tiempo después llegan a otra costa. Encuentran una versión más prolija y grande de la figura que vieron en la otra costa. 

Ignoran la estatua y She-ra se apremia a continuar navegando por otro túnel en vez de bajar a tierra. She-ra prefiere un camino más largo, pero seguro. Acceden a un túnel paralelo y angosto hasta encontrar el punto que buscaba She-ra. Encuentran otros restos de muelle, dejan el barco como pueden y continúan a pie. 
Finalmente el túnel se abre a una gran cueva, en el centro ven de lejos un campamento élfico con algo de movimiento, a la izquierda varios túneles que llegan hasta allí. A la derecha del campamento, tras unos cuantos metros, un vacío enorme que lo ocupa todo y es cruzado por un endeble puente con patas cada sesenta metros. She-ra está ansiosa por terminar con la guerra, cuesta convencerla para descansar. Darastrix viajaría la plano astral y pondría explosivos en las patas del puente, pero se abre el debate sobre de qué lado deben quedarse. El debate se vuelve acalorado. She-ra insiste en que deben volver a Lyrengorn y encontrar a Paighon, Vincenzo insiste en que nada los espera en Lyrengorn, si quedan del otro lado pueden volver a Cuatro Destinos y organizarse para vencer al ejército que quedó desmembrado de sus líderes. Nyzel opina, pero no es tan contundente. En eso momento Darastrix comienza a hablar...

domingo, 21 de enero de 2024

Exandria - Sesión 40 (10/12/2023)

 Lyrengorn

19 de Dualahei de 841 Post Divergencia

Lyrengorn desde lejos
Desde su posición no logran vislumbrar el estado de la ciudad. El ángulo y los Elvenpeaks impiden ver la urbe. Aún preocupados por Paighon, pero sin saber de él, arman un campamento para pasar la noche. La siguiente mañana avanzan hacia el oeste.

20 de Dualahei de 841 Post Divergencia

La tundra y el terreno escarpado no son problema para She-ra, pero sí para Nipples que reniega del sendero. Tras una lomada She-ra siente una fuente de calor, al avanzar la nota bajo sus pies, se encontraba, junto a Darastrix, en medio de un círculo sin aguanieve. Un segundo después ambos se encontraban haciendo una pirueta en el aire para no caer. De debajo de la tierra emergió la fuente del intenso calor, una criatura insectoide enorme. 

Darastrix es el primero en disparar pero su tiro no es certero. Vincenzo ataca a la bestia e incluso la cercanía al atacarlo le hace arder la piel dejándole profundas quemaduras. Varios ecos del guerrero aparecen revoloteando alrededor del monstruo. Nyzel lanza un conjuro electrizante y también es víctima del intenso calor.  She-ra aprovecha que la criatura está atontada para retirarse, invocar su conjuro cazador y conectar dos disparos letales con su arco. Nipples avanza y Raven la cubre. La bestia responde mordiendo a Vincenzo, quemándolo con el ardor de su aliento y manteniéndolo en el aire entre sus fauces dispuesto a deborarlo entero. Darastrix suelta su arco y de un brinco y un par de aletadas llega a lomos del monstruos desenfundando a Colmillo del Cónclave para apuñalarlo por el cuello desde una posición aventajada. 

El kóbold mantiene la posición a pesar de estar expuesto al intenso calor. Vincenzo carga sus músculos de adrenalina y abre las fauces del monstruo para liberarse utilizando sólo su poder físico. Luego, con el mismo envión de adrenalina golpea al monstruo varias veces. Finalmente el disparo último lo da She-ra para cerrar el combate. Se toman un rato para organizarse. Vincenzo recupera el aliento, Nyzel toma su cuchillo y recupera partes del monstruos, colmillos, dientes, retazos de piel. Darastrix usa una ilusión para proteger al enano, sospechan que los jinetes de wyverns puedan verlos desde el aire. Por su parte She-ra continúa el avance y logra ver el acceso a la ciudad. Todo parece despejado y no hay movimientos militares. Se toman un rato largo para definir el plan de acción y, sabiendo que Lyrengorn recibe sin problema a quién logre llegar hasta allí, deciden entrar como si fuesen viajeros comunes. De a poco la tundra comienza a transformarse en planicies verdes debido a la humedad y temperatura del microclima entre los Elvenpeaks. Cruzan los pastizales, luego las plantaciones y finalmente llegan a la ciudad sin murallas, puestos de guardia o fronterizos. 

Les llama la atención la tranquilidad y naturalidad de los elfos. No parece que estén en guerra. Limitados por el idioma se toman un rato en encontrar a un humano con quien hablar. Averiguan la locación de la posada e intentan averiguar más, en particular por las autoridades, pero este sujeto les advierte con que los elfos difícilmente los reciban. Además, toman nota del comentario de que hace tiempo no llegan viajeros, si bien son poco frecuentes en general. Cuando preguntan por los wyverns les responde que el ejército es bastante celoso de ellos, en especial desde la guerra con el Cónclave Cromático. Darastrix traga saliva y mira para otro lado. Finalmente le preguntan al sujeto por su motivo allí, dice trabajar por encargo y con clientes selectos. Ante la sospecha de que sea alguien importante, y quizá uno de los pocos con quién puedan comunicarse, le preguntan por la familia Ilira, se toma un momento para pensar pero no recuerda nada en concreto. Finalmente se despiden. She-ra plantea que la gente no sabe de la guerra.
Siguiendo las indicaciones del sujeto llegan a la única posada donde pueden ser recibidos, y comprendidos. Son atendidos por un enano fumando pipa. Asegura no saber por qué hay poca gente llegando y parece ignorar un comentario de Darastrix sobre tropas en el sur. Tras indagar sobre las comodidades del lugar reservan por tres días. Durante la charla She-ra comenta sobre el ejército de Lyrengorn pero el enano continúa con otro tema. 
Posadero
Preguntan abiertamente por Ilira a lo que el enano responde que no debe ser alguien de perfil público, al mencionar su vínculo con los wyverns dice que menos chances hay de saber de esa familia.  
Se dirigen hacia una plaza donde intentan hablar con un músico callejero, pero nadie entiende la lengua común. Frustrados comienzan a gritar y llamar la atención hasta que un par de guardias de la ciudad se le acercan y hablan en su idioma. Para solventar el problema piden ir a un comercio mágico y son escoltados hasta El Mágico Mundo de Elwydon. 
El Mágico Mundo de Elwydon
Encuentran al dueño en una especie de campo antigravitacional delatado por la levitación de su larga cabellera mientras inspecciona un báculo. El sujeto confunde a Darastrix con un familiar mágico, luego con un conjuro de reencarnación fallido y finalmente elige no tocar el tema de que un grupo pintoresco le de voz y voto a un kóbold. Van directo la grano y le piden un pergamino con un conjuro puntual para logran comunicarse con los locales. Luego intercambian algunos componentes para pociones que traen como dedos y ojos de gigantes. Además Darastrix logra cambiar un abanico mágico al que no le han dado uso por diamantes para Raven en caso de un accidente. 
Vincenzo, impulsado por su curiosidad característica pregunta si conoce a una mujer de apellido Ilira, el semblante de Elwydon cambia y explica haber estudiado con ella. Tras explicar que, luego de la muerte de su marido y exilio de su hijo, desapareció de la vida pública, les anota la dirección de su antiguo hogar y les pide que sean prudentes. Al salir y ver que los guardias aún los escoltarían deciden ir de nuevo a la posada, de manera de no levantar sospechas con ellos. 
Pasan parte de la tarde armando flechas con los dientes del monstruo y dejando que Nyzel copie a su libro de conjuros el nuevo pergamino. Ahora sí, se dirigen al antiguo hogar de Paighon. 

Una vez en las cercanías notan que en la esquina opuesta hay tres guardias apostados en vez de las patrullas que han visto antes. Deciden actuar con cautela. Se retiran, escriben una nota explicando algunas cosas y diciendo que si necesitan rescate prendan una vela en la ventana por la noche. Suponen que alguien de la familia de Paighon podría estar prisionero allí. Luego Darastrix, utilizando sus artilugios arcanos, mete la carta de forma discreta en el buzón estando invisible y sin acercarse a la puerta, sólo a unos cuantos metros. Luego aprovecha la invisibilidad para volar y otear el lugar. Hay un pequeño patio trasero que se nota abandonado y ambas casas que la flanquean parecen habitadas de forma normal. Pasado esto se reúnen y vuelven a la posada. Allí Nyzel pregunta al posadero si sólo hay dos entradas a la ciudad, aunque la respuesta es que sí, queda en claro que hacia el norte no hay mucho lugar a donde ir. La ciudad simplemente está abierta al norte y sur, pero sólo hay tránsito en el lado sur. Vincenzo pregunta por la seguridad de la ciudad ya que ha visto patrullas. El enano explica que luego de la guerra con los dragones la población aceptó fácilmente que se multipliquen las patrullas y se refuerce el ejército. Pasan el resto del día descansando. She-ra tiene, incluso, una visión negativa de su matrona mientras medita. La invade la frustración. 
Más tarde deciden ir a ver si está la vela encendida. En el camino alguien toma del brazo a She-ra y la lleva a un callejón aledaño. Es una elfa encapuchada y rápidamente la incita a que no visiten la casa de Paighon, la comunicación es rápida y caótica mientras ella muestra la carta que dejaron, el tiempo parece apremiarla. Ignora las preguntas de She-ra y le pregunta por Paighon y advierte que están en peligro. Le dice que tome a sus amigos y no hagan estupideces. She-ra corre a alcanzar a su grupo y les transmite lo sucedido. Luego los lleva al callejón pero no encuentra ni rastro. Sólo una extraña marca muy pequeña en la pared cerca del suelo, como hecha con la punta de un cuchillo.
She-ra sospecha que la mujer era la hermana de Paighon y debaten confusamente sobre qué hacer. Darastrix se acerca invisible y ve la vela encendida en la ventana del primer piso lo que trae aún más confusión al grupo. A sabiendas de la posible trampa Darastrix utiliza su magia y subterfugio para ingresar por la puerta del patio y sube volando invisible por la escalera para no accionar trampas o ruidos. La planta baja no ofrecía información y se encontraba vacía. En la primer planta utiliza su capa y conjuro de mano de mago para hacer un señuelo y una mujer sale de la habitación principal. Darastrix invisible le pone un cuchillo en el estomago y comienza a interrogarla. Al principio la mujer asegura se aliada, pero con el correr de las preguntas del kóbold ésta pierde la paciencia y "tose" emanando unas esporas y humo amarillo que nublan la visión de Darastrix. Acto seguido es alcanzado por un golpe contundente que no ve pero lo infecta brutalmente, el golpe es seguido de dos tajos de espada. El kóbold estaba al borde de la muerte, le ardía todo por dentro. Sabiendo que estaba en desventaja y muy herido lanza abrojos al piso para impedir que lo sigan y emprende vuelo por dónde vino. Escucha una segunda voz femenina acercándose mientras huye. Ambas perseguidoras quedan presas de los abrojos dando tiempo al kóbold de huir volando suficientemente rápido como para verlas maldecir en el patio de la casa. Con Darastrix muy herido vuelven a la posada donde termina de contarles lo sucedido. Regresan con cautela a la posada, pero no parece haber guardias. Asumen que una parte importante del gobierno o el ejército no está influenciado por el enemigo, por lo que la guardia no está tras ellos... aún.

21 de Dualahei de 841 Post Divergencia

La siguiente mañana She-ra decide salir a explorar por su cuenta y antes de comenzar siquiera se cruza al humano con quien hablaron el día anterior en el recibidor de la posada. Parece saber bastante y les pide que compartan información. Le extiende una moneda tallada a She-ra y le da indicaciones de una casa cerca de una cascada donde deben usarla para acceder.
La moneda tiene el mismo símbolo que vieron la noche anterior. She-ra le muestra la moneda en tono de victoria al resto del grupo y se dirigen casi inmediatamente al punto de encuentro. Muestran la moneda tras golpear la puerta y acceden a una sala de reuniones donde está el humano y la elfa que habló con She-ra la noche anterior, además de otros elfos. Todos llevan capas de viaje y la capucha descolgada. La mujer parece inicialmente furiosa porque She-ra no le hizo caso e igualmente fueron a la casa a pesar de su advertencia. La cazadora no puede evitar notar el parecido entre esta mujer y Paighon, debe ser su hermana. Tras un poco de caos comienzan a alinear la charla. Cuentan la situación en los reinos del sur, cómo Lyrengorn comenzó una cruzada de conquista, además de advertir sobre todo lo que saben de las babosas, y los locales cuentan que, para mantener su negocio utilizaban un sendero subterráneo por el Underdark para tener ventaja comercial con la competencia, pero que ahora el túnel fue ocupado por la milicia. 
Finalmente acceden a hacer detonar el túnel en un punto determinado accediendo por un ingreso poco transitado con ayuda de estos sujetos. Si logran cortar el suministro de huevos de wyverns, alimentos y soldados a los ejércitos del sur, podrían debilitarlos lo suficiente como para enfrentarlos y luego ocuparse fácilmente de los que queden en Lyrengorn debilitados también. Asumiendo que deberían mantenerse entre las sombras cómo hasta ahora para no alertar a los ciudadanos elfos.

domingo, 14 de enero de 2024

Exandria - Sesión 39 (10/12/2023)

 Llegando a Lyrengorn

19 de Dualahei de 841 Post Divergencia

Sin mucho que hacer, Darastrix convertido en oveja abre de un patadón la puerta del balcón. Debajo Nyzel intenta abrir la puerta pero parece trabada. Vincenzo trepa al balcón y lanza una cuerda por la que sube el resto del grupo menos Nipples que dice sentirse un poco incómodo en los hogares de los bípedos. El interior está lleno de elementos esotéricos.


Bajan por una escalera circular, ven un gran hogar, un caldero aún con brasas. La oveja se acerca y vuelca el caldero con sus patadas tirando el contenido al suelo. She-ra entra en comunión con su arco mágico y detecta la presencia de la bruja unos cuantos niveles por debajo. Declara que "debe haber algún sótano" y se ponen en su búsqueda. Tras un largo escrutinio She-ra detecta un reflejo extraño tras el hogar. Paighon detecta algo mágico más allá del fuego. La oveja lanza un frasco que escoge al azar al fuego y comienzan a saltar pequeñas ranas de las llamas. Vincenzo lanza la cuchara caída del caldero al fondo del hogar notando que hay un gran espacio tras este, posiblemente una escalera o salida secundaria. Usan unas viejas sábanas para apagar el fuego y cruzar a una antesala del otro lado. Antes de avanzar She-ra intenta convencer al kóbold de volverlo a su forma natural, conocen el conjuro y saben que "matando" a la forma transformada se termina el conjuro a pesar de que éste debe sufrir todo el dolor. Se escucha el grito de la oveja al ser apuñalada y luego se convierte en Darastrix otra vez. Nyzel abre la puerta de la antesala y descienden por la escalera. Descienden unos cuantos metros y llegan a una lúgubre cueva, ven una estatua realista, escuchan un llanto y vislumbran unas extrañas máscaras en la pared. Darastrix contempla la escultura, ve rasgos élficos y algo de dolor en su rostros. En las cercanías ve unas frutas viejas y mordidas y un diario en élfico. Nyzel por su lado inspecciona las máscaras.

Whispering Mask
Ven como Darastrix intenta ponerse una de las máscaras, pero esta sale disparada de su rostro al tiempo que él grita. Las máscaras debían estar malditas o algo. Por el momento las guardan en su bolsa mágica. Paighon lee en élfico la última página del diario: "al fin llegué a la casa de la tía María, dijo que va a evitar que mi maldición me mate".  La interpretación de Darastrix es que la tal María "evitó" la muerte, pero engañó al sujeto y lo dejó petrificado, no murió, pero tampoco le sirve estar así. Antes de continuar ven al lado del túnel por el que avanzar a un sujeto en el piso, un espejo y un pedestal con una calavera. Junto al sujeto una máscara. Darastrix, aún desconfiado y frustrado por el viaje planar dispara contra el arco y She-ra insiste en seguir, su arco le dice que su presa está más adelante. Llegan a una gran caverna, ven unas enormes plantas azules palpitantes que lo iluminan todo, adelante un enorme pozo al vacío sobre el que cuelga una celda y dentro, una planta. Del otro lado del agujero está la bruja, la tía maría, la hag. Esta vez, sin disfraces.
Tía María
La bruja no pierde el tiempo y lanza un conjuro estremecedor bajo los pies de los recién llegados. Nyzel lanza un conjuro de nube aniquiladora sobre ella. Darastrix, con el camino obstruido avanza hasta el borde de la nube lanza un rugido y arremete contra uno de los guardias de la tía, sale inmediatamente por el ardor de la nube. Uno de los guardias va tras él pero el kobold utiliza su conjuro de romper carga haciendo que quede expuesto a un ataque de She-ra. Luego She-ra lo aniquila de un disparo. Vincenzo planta el estandarte del Santo Robino, Paighon se posiciona junto a Darastrix esperando el momento de disparar. La nube comienza a avanzar y por ser más densa que el aire, gran parte comienza a caer por el enorme hueco bajo la jaula colgante. No ven a la bruja, debe haberse vuelto invisible de nuevo. Darastrix queda defendiendo el frente de los guardias de la bruja que intentan avanzar. Cuando la nube se achica y permite más visibilidad el eco de Vincenzo entra en escena, She-ra dispara y entre ambos aniquilan con un guardia. Paighon lanza un conjuro de levitación en la jaula para evitar que se pierda la planta, pero la bruja aparece tras él y le lanza un conjuro enfermante que le toca el cerebro. Darastrix va tras la bruja y la acuchilla, es en ese momento que escucha la voz de Robine diciéndole que debe proteger a la Tía. Todo se vuelve confuso para el kobold y empieza a atacar a sus compañeros.
Los guardias enmascarados disparan a She-ra y Vincenzo pero fallan. La bruja arde en furia cuando She-ra utiliza un conjuro sanador para eliminar la enfermedad mágica que puso sobre su compañero. Luego salta a la jaula y comienza a balancearla. Vincenzo hace un salto espacial con su eco y golpea a los guardias, mata a uno, luego al otro y avanza contra la bruja. La hiere, pero la herida se cierra inmediatamente. Sin que lo sepan, Darastrix sigue alucinando, ve a Robino acariciándolo, dejándolo abstraído de su alrededor. "Pequeño Darastrix, todo está bien, la manada está a salvo" le repite Robino mientras el kobold queda embelesado. Producto de la ilusión Darastrix ataca al eco de Vincenzo. She-ra continúa en su plan, abre la puerta de la jaula, toma la planta y pega un brinco a tierra segura. Vincenzo hace una lectura de la situación y usando su arma como barricada empuja a Darastrix y a la bruja al vacío. Darastrix se ve caer junto a Robino, intenta tomarlo de la mano pero sus pequeñas alas no alcanzan para reflotarlos a ambos y finalmente la bruja cae el vacío mientras Darastrix se salva volviendo a perder a Robino en su mente. Vincenzo le pide disculpas entendiendo la situación. Toman las máscaras de los guardias de la tía y retroceden sobre sus pasos. Amordazan al sujeto que seguía en shock, es un drow, y salen de la cueva.
Hacen todo el recorrido hacia la pixie y devuelven la planta.
Planta rescatada
La pixie recibe a su "planta favorita" en brazos y con una danza encantadora mientras su llanto se transforma en alegría y la tormenta eléctrica en un hermoso día despejado. Incluso escuchan el cantar de los pájaros. El camino se despeja casi al instante y no queda rastro del agua. She-ra utiliza su conjuro de hablar con las plantas y pide guía y ayuda a la planta rescatada. Explica que dieron todo por salvarla. Reciben unas frutas sanadoras pero no mucho más. Comienzan a avanzar hacia el norte, pensando en qué hacer con el drow. Un hechizo de sanación de She-ra no parece funcionar. Mientras Paighon lee el diario, luego se los resume a sus compañeros. El libro fue escrito por un eladrin, criaturas élficas que no viajaron al plano material, están más en concordancia con el plano feérico. Aparentemente llegó volando, siguiendo una vieja leyenda sobre una mujer poderosa, la tía María le pidió su bestia voladora a cambio de evitar que el veneno lo mate. Vieja tramposa.
Vincenzo toma una de las máscaras y se la pone al drow haciendo que este vuelva en sí. Logran hablar en élfico. Le explican la situación y el elfo oscuro admite haberse topado con el cubil de la bruja mientras exploraba túneles nuevos, recuerda una bestia encadenada, a la bruja y unos dientes puntiagudos. Darastrix pregunta su nombre, se llama Nared. Le preguntan si es posible llegar a destino bajo tierra, pero el drow no se los recomienda. Deciden volver al pozo donde enfrentaron a la bruja, en busca de la criatura alada que podría hacerle ganar preciadas horas. 
Un tiempo después se encuentran nuevamente en el lugar del encuentro con la tía. Nyzel presta atención ahora a las plantas azules y corta una. Al instante escuchan un grito enfurecido. La bruja no había muerto por la caída, y emerge furiosa, trepando convertida en gorila por el agujero. She-ra reacciona disparándole dos flechas que la devuelven a su forma.

La bruja reacciona lanzando una risa mágica burlona que afecta a She-ra y Darastrix que comienzan a atacarse mutuamente. Vincenzo interpreta que las plantas azules la mantenían inmune por lo que comienza a avanzar destrosanso las otras. Darastrix reacciona y ataca a la bruja, su cuchillo aún no la daña. Quedan plantas que la mantienen viva. Raven se acerca a She-ra curando la herida que le provocó su compañero Darastrix. La bruja vuelve a lanzar la risa burlona y Nyzel se ataca con Darastrix, además de trenzarse She-ra con Vincenzo. 
El combate se vuelve confuso entre las conjuraciones de la bruja, las visiones de Darastrix y las plantas azules. Finalmente la bruja muere de una vez y para siempre tras un ataque combinado de Paighon y Vincenzo.
Entre las pócimas de la bruja encuentran sangre de basilisco que utilizan para volver la piedra en carne del eladrin. El sujeto se ve muy confundido y temeroso por su enfermedad. She-ra promete que puede ayudarlo mientras que las ropas y tonalidad de piel del sujeto palidecen y sus respuestas son fatalistas. 
Con un poco más de calma se presenta como Almiron y confunde a She-ra con la tía cuando ésta le lanza un conjuro sanador. Mientras intentan saber qué pueden sacar en limpio del eladrin, Darastrix está en el fondo de la sala dándole cabezazos a la pared, aún atormentado por las visiones que tuvo en combate. 
Cuando le logran proponer que los ayude, Almiron se muestra confundido, no cree que Chocolatín, su bestia alada, les permita montarlo. Insisten y usan el conjuro de levitar de Paighon para descender dentro de la jaula hasta lo más profundo de la cueva. Una vez allí no ven ninguna criatura. Almiron les aclara que deben ganarse su confianza. She-ra avanza con su Dragonlance en mano e iluminada por su armadura de plumas de ángel. Lanza una moneda al aire hacia adelante y antes de que toque el suelo desaparece. Luego la cazadora se presenta, como respuesta recibe un rugido tremendo que hace estremecer toda la cueva. Explica que vienen a liberarla. Luego un ruido de cadenas, unos eslabones enormes que terminan en un diminuto collar de una criatura invisible que se acerca. Darastrix se acerca y comienza a abrir la cerradura del collar. 
Chocolatín
Segundos después el pequeño Chocolatín se hace visible y Almiron toma un tono victorioso. Darastrix habla en Dracónico con la criatura que parece muy soberbia para el tamaño que porta. Finalmente declara al kóbold como su heraldo para hablar con los seres inferiores y admite que Chocolatín es el nombre con el que se identifica con estos seres ya que no podrían decir su verdadero nombre. Darastrix pide humildemente que los lleve al norte. Chocolatín admite conocer Lyrengorn y que conoció un elfo que le habló del lugar en el pasado.
Chocolatín de "verdad"
Unos minutos más tarde se encuentran en las afueras de la guarida de la bruja. Almiron los hace admirar como su compañero dragón adopta una forma magistral y enorme. Darastrix cae de rodillas ante la visión. Uno a uno suben a lomos del dragón y comienzan a volar hacia su destino. 
El cielo y las tierras por debajo cambian de color y tono cada pocos minutos por la alta velocidad con que recorren el plano feérico. Almiron ya posee un tono más anaranjado y ven que las montañas, donde debiese estar Lyrengorn no están pegadas al suelo, sino que flotan cientos de metros por encima. Ven dos enormes agujas que Paighon identifica, deben ser la correlación con las montañas que albergan su ciudad. Darastrix le pregunta a Zudricrarth, The Deathlord, el verdadero nombre de Chocolatín, cómo debían hacer para volver al plano material. El dragón explica que, según el elfo que conoció tiempo atrás, la clave estaba en la base. 
Aterrizan en la base de una de las montañas flotantes, saludan a Almiron y este se despide y aleja a lomos de Chocolatín. Paighon les hace notar que apenas les quedan tres horas antes de que se cumpla el día y debían cruzar. No tardan en encontrar un portal. Darastrix, ansioso, es el primero en cruzar. 
Ven una enorme montaña partida a la mitad y una ciudad en medio. Pero Paighon no está entre ellos.
Lyrengorn