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jueves, 11 de junio de 2026

Chains of Asmodeus - Sesión 6 (07/06/2026)

 Camino a Minauros

Con la situación bajo control Dino se toma unos instantes para curar a Ezra mientras el resto comienza a dialogar con Corteso. Paighon pregunta por Orishada el señor de ese palacio, a lo que el anciano cerebro responde que guarda secretos de él muy valiosos, pero sólo los compartirá si acceden a marcharse y dejarlo. Sócrates pregunta por Samid y Feyrone, las almas que aún deben buscar. Corteso asegura poder darles la locación exacta, ya que sólo cuentan con indicaciones ambiguas, pero para ello deben permitirles entrar en sus mentes. Dino acepta y unos tentáculos se enroscan en su cabeza mientras Corteso lee su mente por unos instantes. El paladín siente la intervención del monstruo y que leyó su mente en profundidad, posiblemente en busca de memorias, como él las llama, pero no sintió agresiones hacia su mente. Con eso presente accederían a otras lecturas... 

Lectura de mente de Dino

Pero por el momento Corteso les dice que, habiendo leído la mente de Dino y reconocido a Samid y su alma, les indica que deben buscar el ángel de hielo, en el Abismo de las Cosas Encontradas. Paighon repite el proceso, preguntando por su hermana, Feyrone. Corteso no disimula el asco que siente al recorrer los confines de la mente de Paighon y, posiblemente, haberse cruzado con algo más. Indica que su hermana se encuentra en la Logia de Los Cazadores. Hacen un par de preguntas más sobre las monedas que creen haber encontrado y si es seguro abrir el cofre, además de descubrir un cuchillo mágico y siniestro en la cocina. A esta altura se sienten en confianza y agradecidos con Corteso por la información, así que Sócrates pregunta qué pueden hacer para ayudar. Memorias, el anciano cerebro anhela más memorias. Así es que Sócrates y Ezra acceden a compartir sus recuerdos. La lectura con el monje parece normal. Al leer la mente del brujo notan como el enorme cerebro vibra, más tentáculos surjen lentamente como queriéndose llevar a Ezra, pero unos instantes después, fiel a su palabra, Corteso se retira y los deja ir. No sin antes compartir la debilidad de Orishada. Es un ex asesino afamado que, tras liquidar a un ser favorecido por una divinidad, fue maldito a no poder hacer nunca más daño de forma directa, aunque esto no evita que sus esclavos, súbditos y artilugios sí lo hagan.

Yat-ja sopesa la daga robada

Deciden que no es momento de enfrentar a Orishada ni tienen motivos para hacerlo, así que se retiran. Repiten la táctica de infiltración a la inversa y vuelven al barco junto a Yat-ja. Allí encuentran al hombre lagarto que les entrega la cabeza de la bruja y el Cuerno del Valhalla. Antes de permitir que se retire negocian por su capa de invisibilidad, le ofrecen el cuchillo torturador recientemente adquirido. Yat-ja acepta sólo si ponen algunas monedas del alma por encima del cuchillo. Terminan aceptando y quedándose con un objeto de inconmensurable poder. Luego de la transacción Yat-ja se retira velozmente dando brincos entre embarcaciones cercanas. Comienzan a remar notando las miradas de los comerciantes alrededor hasta que su barco es cruzado por uno de mayor envergadura. 

Eiryne ofreciendo guantes mágicos

De entre los objetos surge una mujer de rasgos finos pero infernales, con dos enormes cuernos y un par de alas en su espalda, ofreciéndoles a Ezra y Paighon un par de guanteletes mágicos que podrían serles de ayuda. La mujer intenta varios artilugios comerciales, pero no logran convencerlos de aceptar. Despachan a la mercader y vuelven a la barcaza de Koh Tam. Allí encuentran a su capitán y a Tiax tratando de calmar una situación. Tras una trifulca los tres involucrados en el conflicto cayeron al agua. Sin muchas energías para intervenir se conforman con calmar la situación, descansar y proseguir con interrogatorios al siguiente "día".

Investigación en el barco
Tras reponerse juntan a los marineros dispuestos a resolver el problema y evitar futuras pérdidas. Haciendo uso de un conjuro de zona de la verdad de Dino y algunas preguntas certeras determinan que la situación se fue de control porque el infierno cada vez pesa más en los corazones de la tripulación. Radix, Thomas y Paul sucumbieron al peso de los Nueve Infiernos. Sócrates es severo con la tripulación en su discurso y luego parten. No logran ir muy lejos, pues la salida del Ágora de las Cuchillas Flotantes está cerrada. Una enorme muralla con una compuerta impide el paso. Otros barcos parecen también esperar para salir. No quieren perder tiempo, bajan de nuevo a un barco pequeño y ágil y van hasta el puerto.

Salida del Ágora

Suben por unas escaleras hasta un recibidor donde dos diablos de hielo les cortan el paso, no porque trabajen ahí, sino porque su "líder" está dentro negociando con alguien. El primer encuentro es tenso, Ezra calma la situación, pero pasada casi media hora los diablos también se incomodan y uno de ellos ingresa. Tras cinco minutos más abre la puerta y el otro también ingresa. Viendo la situación Ezra saca unos huesos de animales extraños y realiza un conjuro ritual que le permite interpretar correctamente otros idiomas. 

Tras este ritual pone sus oídos en la puerta y escucha una voz hablando el idioma infernal repitiendo una y otra vez las frases: "no puede ser, esto es ilegal, eso es imposible". Preparándose para cualquier cosa Sócrates activa sus poderes elementales y abren la puerta. En la oficina semi destruida ven en una esquina a una diabla tirada repitiendo las frases que escuchó Ezra, a ambos diablos con tentáculos envolviéndoles la cabeza que surgen desde una masa amorfa enorme al otro lado de la sala proveniente de una grieta planar, como si quisiese entrar por allí. El monje vuela por la habitación hasta la masa enorme para golpearla. Dino avanza lanzando una maldición. La masa viscosa invasora abre una protuberancia de la que expulsa un choro de ácido que quema la piel de los aventureros. Paighon vuelve a invocar la mano enorme y trata de utilizarla para golpear a la "cosa". Shieldy entra en escena también mientras Ezra hace una lluvia de proyectiles. En ese instante los tentáculos sueltan a los diablos que comienzan a atacar al grupo. Uno de ellos invoca una gruesa pared de hielo evitando que escapen, el otro ataca directamente a Shieldy. 

Ice devil

Sócrates mantiene su foco en la masa y sus tentáculos. Dino lo sigue haciendo una sacra descarga con su flamberge en la masa deforme, acto que la debilita lo suficiente como para que se retire en un estruendo cacofónico mientras la grieta planar se cierra. Entre la lluvia de proyectiles arcanos y golpes de los diablos logran que Shieldy se desactive y quede inutilizado como una pila de chatarra en el suelo. Luego los ataques son las lanzas se distribuyen, primero a Sócrates aunque sin éxito, luego a Dino. El combate se vuelve una competencia de resistencia. Lo diablos atacan fanáticamente, incluso uno lo hace estando apresado entre la pared y la mano mágica de Paighon. Dino debe curarse a sí mismo para soportar lo que queda de combate. Tras mucha sangre derramada aniquilan a los diablos que se esfuman en dejando una pequeña humareda con olor a azufre y unas pequeñas criaturas arrastrándose.

La masa abismal les había implantado una larva. Del asco Sócrates pisa y destroza a una, pero Ezra investiga a la otra, así es como los seres del "más allá" se reproducen y no es normal que lo intenten en el inferno y de esa forma. Dino nota en la mesa que los contratos y papeles parecen tener símbolos e imágenes indescriptibles, firmas que cambian de forma y le parece imposible interpretar lo que sus propios ojos ven en el escritorio. Utilizan un conjuro de disipar magia y los papeles vuelven a la normalidad haciendo que la mujer se reponga.

Contract devil
La mujer se muestra en extremo confusa por lo sucedido y por los contratos, pero tras aclararle la mente accede a abrir los portones y pueden partir de inmediato a Minauros....

Antes de partir hablan con Koh Tam para reparar a Shieldy, él los manda con su mecánico arcanista que mantiene los mecanismos de su barcaza en funcionamiento, aunque advierte que le gusta el ostracismo. 

Chains of Asmodeus - Sesión 5 (24/05/2026)

 Rescatando a Ezra

Ezra retrocede sobre sus pasos, los horrores del pasado lo atormentan. En el rostro del diablo hostigador ve la cara de la drow Ilvara, quien fuese su captora y torturadora años atrás. Tras recobrar la compostura retrocede a un pasillo tranquilo del palacio y deja a sus compañeros salir del recinto mágico portable para explicarles la situación y lo visto. Sócrates intenta inquirir a su compañero por el supuesto cofre lleno de monedas del alma, pero el brujo sigue perturbado por lo visto sin haber podido prestar atención a detalles. Planean su emboscada mientras Sócrates da la señal a Yat-ja para que ejecute su parte del plan. 

Diablo cornudo torturador
Dino hace una plegaria con la que infunde poderes divinos a sus compañeros justo antes de la carga. Arremeten por la puerta principal de la cocina. Sócrates entra volando directo para golpear al líder de los chefs. Logra conectar un golpe que lo deja aturdido. Ezra logra llegar hasta el medio de la cocina fundido entre las sombras y allí, en medio, se materializa lanzando un conjuro que deforma ilusoriamente su rostro al de algo atroz, el rostro de un Demon Lord, aterrorizando los corazones, si los tuviesen, del diablo y los monstruos presentes. 

Ezra lanza Visage of madness luciendo como Graz'zt
Ante la visión de un posible comandante enemigo el diablo astado intenta arrancarse los ojos de manera bestial. Dino no tarda en activar su espada y cargar contra el monstruo constructo tumbado que estaba recibiendo latigazos. Paighon se alza de detrás de una mesa y conjura tentáculos de la perdición que sujetan al diablo enemigo. En ese momento los monstruos reaccionan. Uno ataca a dino aprezándolo en
su pinza. El otro golpea a Ezra. 

Gólem de carne de demonio
En ese momento le guardian escudo, bautizado Shieldy, entra en escena lanzando puñetazos e intentando liberar a Dino. Sócrates invoca la ira de Alyxian e intenta ayudar a Ezra para luego golpear al líder de cocina. Ezra, desde la pinza, lanza un conjuro psíquico, pero los gólems son inmunes, sólo el diablo es afectado. Tras ese daño, trata de devolver a ciegas el ataque con el tridente, pero es inútil. Luego lanza proyectiles ígneos impactando sólo en el brujo. Dino carga su arma con energía radiante y golpea a todos los enemigos cercanos mientras los tentáculos que apresaban al diablo lo retuercen. Los gólems de carne atacan de forma dispersa, sin indicaciones de su líder que continúa ciego. Paighon se vuelve víctima de los ataques de uno de ellos mientras los huesos de Ezra crujen bajo la presión de las pinzas de uno de los monstruos. Finalmente una lluvia de golpes de Sócrates acaba con la vida del diablo. Ezra usa la magia para consumir vida del monstruo que lo tiene apresado y recuperar algo de vitalidad. Sócrates intenta empujar al horno a uno de los golems, pero las manos de almas condenadas que asomaban por una rejilla en el suelo lo frenan. Entre los intercambios de golpes Ezra pierde la consciencia. Paighon utiliza sus tentáculo apresadores para aniquilar a uno de los gólems y luego usa un contrahechizo para detener un conjuro del restante que aniquilaría a todos. Todo mientras también conjura una mano enorme para combatir.

Paighon salva a todos con Counterspell

Sócrates se libera de las manos que tiran de sus botas, se acerca a Ezra y le suministra una poción. Desde el suelo el brujo dispara una lluvia de proyectiles arcanos contra el gólem restante mientras Dino arremete con su espada. De nuevo el monstruo intenta conjurar un hechizo y es repelido por Paighon. Unos segundos después el gólem es aniquilado y Dino usa imposición de manos en Ezra para recuperarlo completamente. Una vez en calma utilizan sus artilugios mágicos para encontrar una puerta secreta en el suelo de una de las dos celdas subterráneas, además de una llave en fondo del horno infernal. Utilizan una mano mágica conjurada por Ezra para acercar la llave sin quemarse y, tras debatir qué hacer, liberan a las almas condenadas de las celdas para acceder al fondo y recuperar lo que allí se encontraba... un cofre cerrado. En ese momento la piedra mágica de Sócrates vibra. Yat-ja había cumplido y los esperaba en la barca. 

Corteso y sus ilícidos

Deciden continuar explorando el palacio de Orishada, para sembrar el caos y ver qué más pueden hurtar. Como indicó el imp que capturaron, llegan a la sala de Corteso, un enorme Elder Brain y sus ilícidos sirvientes. Inmediatamente la conversación con Corteso comienza de forma telepática. Piden saber cómo sobrevivir a las pericias que Asmodeus les presenta, pero la negociación no va bien y la situación termina en combate. Ezra logra reaccionar previendo las intenciones agresivas de Corteso y lanza un conjuro de hambre de Hadar que llena casi toda la habitación. Luego intenta emprender la retirada por la escalera caracol por la que bajaron, pero una pared invisible le corta el paso. Dino avanza y aniquila a un devorador de intelectos mientras Sócrates vuelve a activar sus poderes elementales y volando alcanza a un azota mentes, el primer golpe lo deja aturdido y los siguientes lo aniquilan completamente. Paighon lanza otro conjuro de tentáculos en el área afectada por Ezra creando una zona de caos para los enemigos que luchan por salir. 

Azotamente lanzando conjuro psiónico

Sócrates logra resistir un intento de los azota mentes de dominar su mente. Aunque una explosión psíquica de Corteso logra alcanzarlos a todos. Ezra lanza una lluvia de misiles arcanos aniquilando a un ilícido. Dino invoca un espadón mágico espiritual que golpea y mata a otro devorador de intelectos mientras él se traba en combate con el ilícido en pie más cercano. Shieldy es quién termina con la vida de este. Sócrates mata de una patada a un devorador de intelectos. Paighon intentan controlar a los azota mentes que van saliendo del conjuro de Hadar con su mano enorme conjurada. Uno de estos azota mentes lanza una onda psíquica hacia todo el grupo, Ezra rebota parte del impacto, lo suficiente como para liquidar al agresor. Con último recurso Corteso intenta dominar la mente de Dino pero falla haciendo que su única opción sea rendirse mientras muere el último de los ilícidos.