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lunes, 17 de agosto de 2020

Curse of Strahd - Sesión 41 (16/08/2020)

 Vuelve a salir el sol

Luego de explorar más criptas en las oscuras catacumbas Freydis encuentra una tumba cerrada dedicada a Ireena Kolyana. Temiendo lo que encontrarían abren la puerta para dar con el cuerpo sin vida de quién debieron haber protegido. Ireena se encontraba sobre un mármol vestida de novia. No lo dudan y Hess utiliza su conjuro para hablar con los muertos.

Preguntan qué pasó desde que la dejaron Krezk. Según relata la cabeza sin vida de Ireena habría sido visitada por Strahd y, utilizando el dominio que ya ejercía sobre ella, la forzó a abandonar la caza del Burgomaestre Dmitri golpeando a su hermano en el camino para ser llevada al castillo de Strahd. Ante las únicas posibilidades de volverse su consorte o un vampiro decidió suicidarse saltando desde una ventana del castillo. Teniendo a su alcance magia capaz de traerla a la vida si aún llevaba poco tiempo muerta Hess hace una segunda pregunta: ¿los ayudaría si estuviese viva? La respuesta es "sí". Wen confirma que, según las preguntas que hicieron a distintos habitantes del castillo, Ireena había llegado hace 8 días aproximadamente, haciendo la resurrección aún posible. Debido al que el conjuro llevaba mucho tiempo y los dejaba expuestos buscan un lugar seguro para que Hess invoque su poderosa magia. El azar o el destino les juegan una mala pasada...
Abren una cripta sin inscripción o epitafio que se encontraba en una posición fácil de defender. Al abrirla ven dos nichos en la pared opuesta a la entrada y una leyenda sobre ellos: "NO PASEN ESTOS PORTALES, ESTÚPIDOS MORTALES". Habiendo encontrado más dispositivos de teletransportación en el castillo deciden que lo mejor es inspeccionar el destino de los portales para no ser sorprendidos... todos atraviesan el portal del nicho al este... todos menos Wen que sigue a Kasimir que, sin mediar palabras, se divide del grupo. 
Wen encuentra a Kasimir absorto frente a una tumba murmurando y con la mirada perdida. Al abrir la puerta una fuerte luz y un estruendo los tumba hacia atrás y una imponente mujer elfa de mirada confiada sale de la cripta. Se enfoca primero en Kasimir, era su hermana Patrina y se mostraba dolida al ver que le habían mutilado las orejas a su hermano. No puede disimular su furia ante este hecho. Cruza unas pocas palabras con Wen, quien le pide ayuda contra Strahd cuando Kasimir le advierte que su hermana es muy fuerte. Ella asegura que lo haría con gusto para vengarse de lo que le hizo a su hermano, pero debería preparar sus conjuros antes de intentar cualquier acción hostil.

Patrina Velikovna

Patrina se retira a buscar un refugio para poder preparar sus conjuros. Kasimir ha cumplido, su hermana no se encuentra más sufriendo entre la vida y la muerte. Ahora debe dedicarse a ayudar quienes le ayudaron en su gesta, a ese extraño grupo sin el cual hubiese perecido incluso antes de llegar al Templo de Ambar. Con determinación en la mirada promete a Wen ayudarlos y tras un abrazo fraternal corren tras el resto del grupo.

Uno a uno fueron apareciendo en una tumba solitaria. El piso sucio, la tierra removida y el mal inundaban la sala. Galah no pierde tiempo y rápidamente se posiciona junto a la gran palanca que abriría la puerta rastrillo que bloqueaba la salida. El tiempo de incertidumbre y exploración prudente fue suficiente para que Wen y Kasimir los alcancen. Freydis se aproxima al ataúd central. Se ve impoluto. Al aproximar sus manos a la tapa de entre la tierra removida se alzan tres de las novias de Strahd con un chillido ensordecedor.

Antes de poder reaccionar la tapa del ataúd sale volando estrellándose con un estruendo contra el techo provocando una pequeña lluvia de astillas. 

Strahd se alza de su ataúd

La situación es crítica, Strahd se encontraba en su guarida protegido por sus tres novias engendros y el grupo estaba ya desgastado. Galah lanza su hechizo de oscuridad esperando poder huir. Tira de la palanca abriendo la puerta rastrillo, pero al huir cae en una de las trampas teletransportadoras que la llevan directo al cofre de uno de los tumularios que por fortuna ya habían liquidado. Pero tardará en volver a escena. En su reemplazo, sin embargo, aparece Mordenkainen, quien fuese el mago loco del Monte Baratok cumpliendo su promesa de ayudar con poderosos conjuros mágicos.

Cono de frío de Kasimir contra los vampiros

Kasimir, sin nada que perder comienza a lanzar su cono de frío. En la oscuridad los ataques de los engendros son erráticos. Ante la repentina situación Freydis no duda en consumir las gemas de su yelmo de la brillantez para lanzar sus rayos prismáticos golpeando dos veces a Strahd y causando daño a los engendros. Hess comienza a lanzar curaciones a Kasimir y Wen que ya se encuentran dañados. Previendo la dura batalla Wen lanza su Armadura de Agathys para protegerse de los ataques del vampiro.

Volviendo del recinto de los tumularios Galah se frena, la montura de Strahd, una imponente Pesadilla se acercaba volando a toda velocidad a la tumba de su jinete. Strahd, confiado intenta lanza un conjuro sobre Freydis, pero Kasimir lanza un contraconjuro evitándolo y desatando la furia y odio en él. Utilizando los poderes de sus dominios Strahd ordena a la sombra de Freydis a desprenderse de ella y atacar, aunque la guerrera la destruye de dos espadazos antes de recibir cualquier ataque. A medida que los vampiro avanzan y comienzan a acorralar al grupo Hess lanza su hechizo de guardianes espirituales haciendo que esa presión se convierta en desgaste para ellos. Strahd queda relegado en un rincón lanzando hechizos. Wen utiliza su bastón para encerrar físicamente Strahd y dos de sus consortes en una semiesfera mientras Sariel lanza sus rayos sobre la Pesadilla.

Beucephalus, la pesadilla de Strahd

Galah ve su vía de retorno bloqueada por la pesadilla, además de sospechar de que habrían más trampas teletransportadoras. Vuelve a ingresar a la tumba de Strahd por el mismo portal que lo hizo anteriormente. Strahd, por su parte comienza a lanzar poderosas bolas de fuego sobre el grupo sin importarle destrozar así a una de sus consortes. Freydis logra sobrevivir gracias a la resistencia de su yelmo. Kasimir entiende la estrategia de Wen y lanza una bola de fuego dentro de la esfera de cristal de Wen dañando a los vampiros y creando una barrera de aire congelado y extremadamente dañino, evitando que se desplacen libremente. Freydis lanza un hechizo de espinas que no podrá mantener mucho por la constante presión de Strahd. Cae una lluvia de conjuros sobre el vampiro, una tormenta de hielo de Wen, un hechizo ralentizador de Sariel, un cono de frío de Mordenkainen a lo que el vampiro responde con un conjuro de plaga sobre Freydis haciendo que se pudra por dentro debilitándola fuertemente. Kasimir descarga otra tormenta de hielo sobre Strahd.

Wen lanza Hacer Añicos 

Viendo las heridas de sus compañeros e intentando aumentar las posibilidades de supervivencia Hess lanza unas palabras curativas a todo su grupo recuperando sus heridas sólo para que un instante después Wen lance su hechizo de hacer añicos destruyendo, finalmente, la forma física de Strahd. Dónde hubiese estado su cuerpo aparece una nube gaseosa que vuelve a su refugio, que para su desgracia, es el ataúd a sólo unos metros. Allí se materializa el cuerpo del vampiro en recuperación. Es fácil para Galah atravesar su corazón con la espada que otrora fuera de Sergei.

Strahd no puede ocultar su sorpresa mientras la muerte lo lleva al abismo negro. La sorpresa se convierte en rabia, y los cimientos de Ravenloft tiemblan con furia, sacudiendo el polvo del techo de la tumba del vampiro. Los estremecimientos disminuyen tal como el odio encendido de Strahd se desvanece, sustituido por fin con un gesto de alivio. Los orbes oscuras de sus ojos se marchitan y se hunden en el cráneo mientras su cuerpo se deteriora ante vosotros. En cuestión de momentos, sólo quedan huesos, polvo y sus nobles vestimentas. Strahd von Zarovich, el señor oscuro de Barovia, está muerto y se ha ido.

Hess resucita a Ireena

Tras la muerte del vampiro Hess finalmente puede utilizar su pergamino de Resurrección en Ireena voliéndola al mundo de los mortales. Tras explicarle la situación notan que por las ventanas entra más luz de lo normal por lo que se acercan a uno de los balcones del castillo desde donde se ve la Villa de Barovia. 

Gruesas nubes llenan el cielo. A través de las frías nieblas de la mañana, la tierra de Barovia es visible abajo a lo lejos. Hay tranquilidad aquí. El descanso ha llegado al valle por primera vez que se pueda recordar. Una luz parpadea detrás de ustedes. Girando ven una figura, dentro ven a un hombre, un ser imponente de carne y hueso, de brillante armadura y una capa ondeando. Su rostro muestra una gran fuerza de voluntad, sin embargo, la contundencia de su presencia es templada por sus calmados y tristes ojos. Sus características son las de Strahd, pero sutilmente diferente. Su voz es tranquila y apacible. "Mi nombre es Sergei von Zarovich." Se vuelve a lreena. "Tatyana, el tiempo para descansar está cerca. Ven, mi amor y mi esposa." se adelanta extendiendo su mano. Los ojos interrogantes de lreena Kolyana se abren de pronto con la chispa del reconocimiento. Recuerdos olvidados vuelven de nuevo a ella. "¡Sergei!" llora, saltando hacia él. Se abrazan. lreena se dirige a ustedes y les dice: "Soy lreena Kolyana, pero en el pasado yo era el amor de Sergei, Tatyana. A través de estos muchos siglos hemos desarrollado la tragedia de nuestras vidas. Ahora, con nuestro más profundo agradecimiento, la tragedia ha terminado, es hora de volver a empezar". Una luz brillante rodea a lreena y a Sergei. Tomados de la mano, caminan hacia el este, hacia el borde del mirador. Sus pies no tocan el suelo que pisan como si ellos caminaran por un camino más allá de este mundo mortal. Su camino invisible los lleva más allá del precipicio del este, su resplandor ilumina y aclara las nubes por encima de Barovia. Las nubes de repente se rompen y se abren, dejando que los rayos de la gloriosa luz del sol atraviesen e inunden todo. En el valle, la extraña niebla se disipa. Barovia es libre una vez más. En ese momento Wen y Kasimir se despiden del grupo y parten hacia un nuevo rumbo. Galah, con intenciones más egoístas decide quedarse en el castillo e intentar llenar el puesto de Strahd como dueña y señora de estas tierras.

Puertas de entrada y salida la reino

Con el sol sobre sus cabezas, Freydis, Sariel y Hess vuelven a recorrer el Valle de Barovia. Dan sus saludos a la familia Martikov y sus cuervos. Se despiden de Blinsky y los nuevos vallakianos que reconstruyen la ciudad. Llevan la cabeza del dragón Argynvost de nuevo al recinto preparado para que encuentre el descanso dando así paz a los miembros de la Orden del Dragón Plateado que pueden abandonar ahora sí el mundo material y encendiendo un faro mágico en la torre de la mansión. 

Con un carro cargado de los tesoros reclamados en las tierras de Strahd se dirigen a las puertas que dan entrada y salida al Valle. Allí la niebla ha desaparecido, permitiendo a los visitantes volver a su tierra de origen. De manera distraía y relajada, como no lo hacen en mucho tiempo, tienen una charla amena cuando Hess hace una pregunta a Sariel que se queda sin respuesta. Cuando se vuelven a para ver por qué no ha respondido sólo ven sus pertenencias en el suelo. Sariel se ha desvanecido. Su misión como retornada se ha cumplido y puede descansar en paz.


domingo, 16 de agosto de 2020

Curse of Strahd - Sesión 40 (09/08/2020)

 Las Catacumbas de Ravenloft

La puerta frente a las celdas sería abierta sólo cuando Freydis y Hess unen fuerzas para empujarla. Del otro lado el nivel del agua era todavía superior ejerciendo una gran presión contra la puerta. En una de las celdas y a pesar de la turbiedad del agua logran ver la a luz de una espada mágica que aún conserva sus propiedades. 

Además de la espada encuentran los restos de lo que parece haber sido un semielfo. Tras tomar alguna pertenencia valiosa que le quedaba al cadáver Hess lanza su hechizo para hablar con los muertos sobre él. Sacan en claro que no es un nativo de Barovia ya que menciona ser un marinero de La Costa de la Espada, un lugar que ninguno conoce ni del que ha oído, además de no haber mares en las cercanías de Barovia. Según cuenta, su barco quedó atrapado en un banco de niebla y encalló en una misteriosa isla. Tras pasar los días y no poder zarpar por la niebla bajaron a tierra y al perderse en el bosque llegaron a Barovia. El resto es historia conocida para el grupo. Asumen que los cadáveres de las otras celdas eran parte del mismo grupo de aventureros ya que no han visto enanos en Barovia pero sí en las celdas de la sala de enfrente. 

Hablar con los muertos
Tras consultar sobre alguna debilidad de Strahd para usar en su contra el muerto menciona su orgullo además de mencionar a las novias de Strahd como seres de los que deberían cuidarse. Sacan todo tipo de conjeturas sobre las parejas del vampiro. 
Continúan explorando los niveles inferiores del castillo y Galah cae en una trampa de pozo en un largo pasillo. La trampa se cierra justo después de que la elfa oscura caiga en ella evitando que la escuchen del otro lado. Por fortuna la trampa era una rampa que caía directo a una de las celdas que ya habían abierto y Galah se vuelve sobre sus pasos hasta encontrar al grupo realizando una maniobra de rescate sólo para verla llegar por el pasillo por el que venían. 
Una vez reagrupados siguen hasta el final del pasillo y atraviesan la puerta sólo para dar unas enormes catacumbas donde yacen los restos de los allegados a Strahd aparentemente. Cada cripta es más curiosa que la anterior y encuentran todo tipo de curiosidades en las tumbas de artistas, inventores y hasta supuestos "viajeros del tiempo". Una de las criptas se encuentra vacía y en vez de un mármol con un cadáver encuentran un pozo con una escalera que invita a descender.
Catacumbas
Utilizando su hechizo para volar Sariel desciende y allí encuentra una cueva, aparentemente natural, llena de ataúdes. El peligro se respiraba en el ambiente y abren uno haciendo que más de una docena de tumularios se alcen portando espadas y arcos. Todos descienden, menos Wen que queda custodiando el hueco en el suelo. El combate se dilata por lo que el brujo aprovecha a tomar una siesta al borde de la escalera.
Tumularios
Finalmente, y gracias a los poderes clericales de Hess, logran derrotar uno a uno a todos los muertos vivos. Para su decepción el recinto no guardaba ningún tesoro. Sólo trozos de huesos y olor a podrido. Otra tumba interesante parece ser la del archimago Khazan trayéndoles recuerdos de la torre del lago Baratok. Allí, al mencionar el nombre, sobre el cadáver de Khazan aparece flotando su poderoso bastón. Sariel lo toma activando una trampa de rayos sobre ella pero logra hacerse con el Bastón de Poder.


lunes, 3 de agosto de 2020

Curse of Strahd - Sesión 39 (01/08/2020)

Las profundidades del castillo

Ni bien terminan de combatir con los vampiros se toman un minuto extra para investigar la zona del "accidente" al mismo tiempo que Wen confiesa lo de su visión intentando rememorar dónde habían visto fuego en el castillo. 

Agotados se atrincheran en la oficina de Rahadin para descansar, pero son atacados a mitad de la noche por unos zombies que emergen de una puerta secreta que viene de zonas aún más profundas en el castillo. Los no muertos sucumben ante la espada de luz de Galah y la magia destructora de Hess que posicionando su mano en el rostro de un zombi y al grito de "¡dejen dormir al prójimo!" le hace explotar la cabeza. Al último zombie le cortan la cabeza y Hess intenta usar su hechizo de hablar con los muertos. En vida había sido un campesino que presenció los hechos catastróficos en Berez y habría muerto producto de la inundación de Strahd tras la muerte de Marina. No sabe mucha información, pero rebela que el vampiro no sólo venció, sino que también humilló a la Orden del Dragón Plateado y que, si bien no conoce el Templo de Ámbar, las leyendas de los salvajes decían que en la montaña habitaba un mal más antiguo que la tierra misma.
Terminan su descanso y al intentar descender se encuentran con una trampa que desprende un gas que forma la figura de Strahd y los amenaza. La visión les hiela la sangre. Deciden no continuar descendiendo por el momento.

El estudio, el hogar y el cuadro de Tatyana

Hess utiliza su hechizo de localizar criaturas determinando que Kasimir se encontraba en el castillo, pero varios pisos por encima de ellos. Siguiendo la guía mágica llegan de nuevo a la enorme sala de estar con el enorme hogar... la cortina de fuego de la visión de Wen. Utilizan la enorme alfombra para sofocar el hogar y descubrir una puerta secreta tras él. Un esqueleto de algún desdichado despierta sospechas de Freydis sobre el cofre que sospechosamente yacía en ese lugar. Dejan el cofre por el momento y Hess descubre una segunda puerta secreta. En el fondo de la oscura sala llena de telarañas encuentran a Kasimir en shock y aún más desnutrido. Parece atormentado por algo y gracias a un hechizo calmador de Hess es que Wen logra conversar con él mientras le dan algo para alimentarse y recomponerse.
Al separarse de Krezk se dirigió directo al castillo y logró descender hasta lo profundo del castillo sin ningún tipo de resistencia. Strahd no lo hirió físicamente, pero sí jugó con su mente, atacándolo con encantamiento y ataques mentales. Ante este comentario Hess lanza un hechizo de disipar magia sobre Kasimir. Utilizan la varita mágica de Wen y descubren, en el aparente vacío campanario, una entrada secreta a una extraña sala altísima completamente ocupada por una torre. El análisis mágico de Sariel determina que la torre misma es un objeto mágico por lo que Hess vuelve a lanzar su hechizo de suprimir magia sobre la construcción y Freydis destruye con Shatterspike la puerta trampa en la cima de esta consiguiendo acceso a los tesoros mejor guardados del vampiro.
Bajan de nuevo y avanzan determinados dónde antes volvieron sobre sus pasos ante la visión del demonio Strahd y terminan en una curiosa sala con un brasero rodeado de gemas esféricas de colores sobre el cual parece flotar un enorme reloj de arena que cuelga sobre pesadas cadenas del techo. Mientras dos enromes estatuas de caballeros montados flanquean la sala en nichos en paredes opuestas. Al detectar magia de conjuración en el brasero deciden investigarlo luego.
Tras las siguientes puertas unas enormes cortinas los separan de la sala de torturas inundada a la que se aventuran.

El nuevo escudo mágico le susurra una advertencia a Hess haciéndolo reaccionar a las amenazas. Las almas de los torturados aún ocupan los retorcidos cadáveres. Varios zombies se alzan de las oscuras profundidades de la sala y el nuevo yelmo de Freydis comienza a brillar hiriendo de forma continúa con su luz a los no muertos hasta que todos ellos son destruidos. 
Avanzan por un pasillo inundado que conectaba a la sala de torturas y dan con una igualmente inundada cárcel desde la que alguien pedía a gritos ayudar. Tras cruzarse con los cadáveres de varios desdichados llegan a la última celda dónde se encuentra Emil Toranescu.
Emil Toranescu
Usan la llave para liberarlo. Hess lo interroga esperando sacar información útil o que el hombre los ayude, pero Emil insiste en ser sólo un campesino de Vallaki sin posibilidad de ayudarlos contra Strahd. Frustrados lo dejan huir advirtiéndole que mejor se esconda hasta que ellos terminen con Strahd.

Curse of Strahd - Sesión 38 (26/07/2020)

Castillo Ravenloft -1.3

Rahadin al ataque
La conversación con Rahadin, el chambelán de Strahd, no dura mucho. El elfo en un intento de evitarle inconvenientes a su Señor exige al grupo que le entregue las armas haciendo énfasis en la espada de luz de Galah. Tras la carcajada de Freydis el elfo carga contra el grupo demostrando gran habilidad con la espada. Aunque es un combatiente formidable y extremadamente rápido la superioridad numérica y las descargas mágicas del grupo lo ponen en desventaja. Incluso el demonio hecho de sombras que surge en su ayuda no es suficiente.
Demonio de sombras
Rahadin soporta bien los disparos de Frydis pero recibe un terrible golpe de la misma espada que exigía hace sólo unos segundos además de recibir una maldición impuesta de parte de Hess. El demonio que surge en ayuda del elfo es víctima del hechizo ralentizador de Sariel evitando que pueda ser de gran ayuda. Wen utiliza la descarga de frío de su bastón  y luego termina con la vida del elfo utilizando la espada de su matrona. Freydis, Hess y Galah lanzan una lluvia de ataques sobre la criatura sombría desintegrándola. Inspeccionan el despacho de Rahadin y en su diario encuentran registro de sus pasos por el Valle de Barovia. El elfo los vigilaba de cerca.


Deciden continuar por los pisos superiores para evitar peligros imprevistos al enfrentarse a Strahd y en una recóndita y abandonada habitación encuentran un viejo y polvoriento diario de huéspedes en el que inocentemente escriben el nombre de Kasimir.
En el piso superior a la recepción de huéspedes encuentran una aún más polvorienta y olvidada habitación con un armario en forma de ataúd que inspeccionan temerosamente. Al abrirlo el vestido de novia, ahora amarillento, surge como si alguien lo estuviera portando y comienza a bailar en medio de la habitación al tiempo que Wen encuentra una nota escrita con sangre cerca de la ventana donde se lee: Nunca seré tuya. Galah intenta bailar con el vestido pero al entrar en contacto con él se cae al piso para no volver a danzar nunca más. Asomándose y mirando por la ventana Freydis nota unas marcas raras bajo esta. Alguien había saltado por la ventana y había impactado en el suelo. 
Salen al exterior encontrando un rastro de huellas viejas desde dónde se había producido el impacto pero antes de continuar visitan un enorme galpón en el fondo del castillo contra el muro posterior encontrando sólo el carruaje negro de Strahd. Continúan siguiendo el rastro y, para atravesar la puerta rastrillo que separa los patios frontal y posterior, Freydis comienza a golpear los barrotes de esta con Shatterspike atrayendo a los engendros vampiros que se arrastraban por los techos y paredes del castillo.

Comienzan a pelear en el patio descubierto. Ya se han enfrentado a estas criaturas antes. Saben que pueden defenderse. En medio del combate ven caer nieve. Suceso insólito en Barovia. Wen entiende que es un mensaje de su matrona e inmediatamente tiene una visión de Kasimir que se encontraba tras una cortina de fuego atemorizado. 
El combate termina con Wen lanzando su descarga sobre natural sobre el último vampiro gritando el nombre de Kasimir, su compañero, amigo y confidente.

miércoles, 22 de julio de 2020

Curse of Strahd - Sesión 37 (12/07/2020)

Castillo Ravenloft 1.4

Escher
Encontrar a este singular personaje en un lugar tan recóndito del Castillo Ravenloft evidentemente llama la atención del grupo que le dedica una gran cantidad de minutos a interrogarlo o tratar de sacarle alguna información útil. Llegan a la conclusión de que Escher es un vampiro y, por lo tanto, mucho más anciano de lo que aparenta. Además dice ser un compañero de Strahd aunque últimamente este le prestase poca atención alertándolo y haciendo que Escher tema por ser encerrado en las catacumbas. Intentan averiguar sobre Ireena ya que evidentemente había llegado entre una y dos semanas atrás al castillo. El vampiro admite haberla visto, que Strahd mostraba mucho interés, pero luego de un día no la volvió a ver. Descansan y se preparan para continuar.
Cuadro de Strahd
En el rellano, ni bien salir de la sala dónde habían encontrado a Escher, encuentran un cuadro enorme de Strahd y frente a él una enorme alfombra. Al inspeccionar se dan cuenta que ambos objetos son trampas, objetos animados. La figura del vampiro se mueve en el cuadro y lanza un contraconjuro anulando las llamas sagradas de Hess. Freydis y Shatterspike se encargan de hacer pedazos el cuadro. En seguida la alfombra envuelve a Freydis haciendo que ella sufra los golpes que apuntan al objeto animado. Al liberarse la exploradora Galah tiene vía libre para destrozar el pedazo de tela con su espada de luz. 
Siguen explorando otra ala del castillo cruzando un siniestro pasillo lleno de estatuas de guerreros con rostros en pena y pánico visibles sólo a la luz de los truenos que se filtra por derrumbe del techo. Varias de esas estatuas parecen pertenecer a la orden de Argynvostholt.
Helga
Descienden hasta una vieja sala de doncellas dónde encuentran a Helga que confirma la historia de que Tatyana, o Ireena como la conocen, llegó un día y desapareció al siguiente. Tras presionarla e intentar forzarla la sirvienta muestra su verdadera identidad como engendro vampiro llamando a varios de sus aliados que entran por una puerta secreta en la escalera de bajada.
Hess usa Turn Undead
Hess comienza utilizando el poder de su dios para repeler a los muertos vivos mientras Sariel descarga sus hechizos de rayos sobre los vampiros. A pesar de lanzar poderosos ataques la cantidad de engendros es grande y logran rodear a Wen que se encontraba seguro fuera de la sala de doncellas pero queda acorralado al llegar estos desde la escalera.
Wen es rodeado y mordido
Siguen luchando incansablemente, incluso Hess es mordido y finalmente logran diezmar a los muertos vivos. Finalmente deciden que, aunque este ahora bañada de sangre, la habitación es suficientemente cómoda y recóndita como para descansar y se turnan para hacer guardia. En su guardia Sariel escucha pasos fuera del pasillo y utiliza su magia para ver qué sucede sin descubrir la posición del grupo abriendo la puerta.

Grande es su sorpresa y pánico al encontrar al mismo Strahd. Intercambian unas palabras y el vampiro intenta dominar la mente de Sariel, pero la maga se resiste e inmediatamente utiliza su magia para desaparecer. Una vez a salvo escucha la risa del vampiro haciendo eco en toda la construcción.
Logran terminar su descanso y recorren algunos rincones inexplorados del castillo antes de comenzar su descenso buscando las catacumbas. En la gran sala comedor encuentran una puerta secreta tras el órgano utilizando la varita mágica de Wen y Sariel utiliza su hechizo de animar objetos para hacer que el enorme instrumento se desplace a sus órdenes. Una vez en el pasillo secreto descubren una inmensa cantidad de espejos. Deducen que Strahd hizo retirar todos los espejos al no poder reflejarse en ellos.
Ahora sí comienzan el descenso. Encuentran una antigua prisión, o algo similar, con restos viejos de algunos desdichados, pero la siguiente habitación les generaría aún mayor incomodidad y repulsión. Llegan a un comedor cuyo mobiliario está completamente hecho de huesos y sobre la arcada de una de las puertas de esta sala el cráneo de algún enorme dragón. Debaten sobre si vale la pena que Hess intente usar su magia de hablar con los muertos suponiendo que se trataba del cráneo de Argynvostholt.
Cyrus Belview
En un gran pasillo encuentran a Cyrus, un mongrefolk aparentemente encargado de la cocina. No parece muy contento con que los invitados del Señor Strahd vaguen por esos lares e insiste en que suban a la sala de huéspedes pero, obviamente, el grupo se abre paso a una turbia cocina llena de sangre y a una enorme bodega dónde Hess encuentra una grieta hacia una gran escalera para comentárselo luego a Galah en el lenguaje secreto de los ladrones. Finalmente, ya cansado de la intromisión del mongrefolk, Hess mata a Cyrus con un hechizo que pudre su carne y órganos desde dentro. 
Tras la siguiente puerta se encuentran en una oficina ocupada por Rahadin, el elfo que los había recibido...
Rahadin



martes, 21 de julio de 2020

Curse of Strahd - Sesión 36 (06/07/2020)

El Castillo Ravenloft 1.2

Tras liquidar una enorme cantidad de animalias voladoras el resto del enjambre se disipa. Intentar intercambiar más información con Lief pero el viejo contador para perturbado, según él ya han incomodado a Strahd.
Siguen explorando los oscuros rincones del castillo y encuentran unas perturbadoras figuras negras conformadas por enjambres de ratas aparentemente inteligentes. Freydis utiliza su conexión con la naturaleza para entablar una conversación con alguna de las ratas. Al parecer las pequeñas bestias estaban al servicio de Strahd y tenían orden de matar a quién intenta atravesar ese pasillo. Ni siquiera la oferta de deliciosa comida tentaba a las ratas por lo que, frustrado, Hess descarga sus poderes divinos sobre los pequeños animales. Obviamente los pequeños roedores son son rivales para el curtido grupo y caen de a docenas. 

La entrada a la siguiente sala parece brillar con luz propia mostrando extraños grabados del mismo Strahd. Disipan la magia de la puerta temiendo el efecto de alguna trampa e ingresan encontrando una extraña escena. Una abandonada mesa lista para festejar una boda que nunca fue. Freydis encuentra el muñeco del novio, faltante en la torta, entre los escombros, como arrebatado violentamente del postre. Entre los objetos de la sala encuentran lo que sería un laúd mágico de un bardo que, obviamente, nunca llegó a presentarse. Rememoran la historia de Strahd, su hermano Sergei y Tatyana y debaten todo tipo de ideas sobre lo que pudo haberse sucedido en las entrañas del castillo aquella noche.
Instrument of the Bards, Doss Lute
Una nueva sala los pone frente a una bañera llena de sangre, pero esta no sería la visión más perturbadora, sino que cuando Hess intenta perturbar el fluido estancado una criatura surge de lo profundo de la sangre trepando al techo para luego correr a cuatro patas y arrastrarse hacia la siguiente sala. Tras superar el shock por la grotesca situación Sariel le resta importancia declarando que todo había sido algún tipo de ilusión. Lo confirman al retirar el tapón de la bañera sin que la sangre fluya o se vacíe, cosa que sólo sería posible si la sangre es una ilusión.

Gertruda

Una nueva sala, una nueva situación desconcertante. La habitación aledaña a la bañera parece ser la habitación principal del castillo. Allí encuentran a una joven de actitud completamente inocente, hasta imprudente, que los confunde con sirvientes. Con el fin de sacar algo de información útil siguen el juego fingiendo ser servidumbre. Les lleva algo de tiempo pero descubren que se trata de Gertruda, la hija perdida de Mary de Barovia. Al parecer la joven había huido de la miserable vida con su madre hacía el encantador príncipe Strahd para vivir como una princesa. Aún desconcertados exploran la biblioteca del mismo piso y continúan explorando hacía una de las prominentes torres del castillo.

El Corazón en su torre
A medida que suben por la torre resguardada por un sin fin de alabardas notan que la luz de lo que sea que habita en la cima de la torre es cada vez más intensa y más cálida. Una vez alcanzan el nivel de la extraña aparición se encuentran con un inmenso corazón de cristal rojo flotante y brillante. Tras una inspección Sariel determina que el extraño corazón está ligado al castillo y Hess realiza un ritual para recibir un augurio sobre las consecuencias de destruir el enorme órgano cristalino. El mensaje es claro algo bueno y algo malo pasaría. ¿Qué tan bueno y qué tan malo sería? Sólo quedaba intentarlo.
Sariel lanza un conjuro de volar sobre Freydis quien vuela sobre el corazón y blandiendo a Shatterspike descarga una seguidilla de espadazos sobre el corazón que explota en mil astillas y polvo cristalino al recibir el golpe. Las alabardas apenas atinan a comenzar a flotar para defender el la enorme gema pero su movimiento apenas es registrado por los aventureros. La estructura se sacude integra.
Cruzan el puente y suben a la torre más alta encontrando un cofre en una extraña sala de torturas en lo más alto. En el cofre gala encuentra un increíble corona enjoyada de un valor posiblemente increíble. Saquean lo que pueden y comienzan a descender. Lo primero que encuentran es una sala destrozada habitada por gatos con los que Freydis interactúa, de nuevo, por su conexión natural. Los gatos revelan ser compañeros de un grupo de brujas que habitan el castillo pero no dan mucha más información. No les lleva mucho encontrar a las brujas, media docena de ellas se encontraba recitando cánticos y encantamientos alrededor de un caldero burbujeante. 


Sin mediar palabras descargan sus hechizos sobre las brujas. Es el hechizo de Hacer Añicos de Wen que destruye el caldero volcando todo su contenido al suelo y aniquila a la mitad de las retorcidas hechiceras. Cuando solo una queda en pie la interrogan descubriendo una trampilla secreta con una manija mágica que respondía a tres golpecitos de puño en un lugar específico. 
Wen incluso se pone violento preguntando por Kasimir.
Bruja Baroviana
Descienden por la trampilla secreta y tras cruzas un oscuro corredor llegan a la habitación de huéspedes. Todo indicaría que ese el mejor lugar para tomar un respiro aunque ningún sitio sería realmente bueno para descansar en la boca del lobo. De todas formas, antes de sentirse cómodos y guiados por la curiosidad inspeccionan la sala adyacente encontrando a un peculiar hombre de nombre Escher.

Escher


martes, 30 de junio de 2020

Curse of Strahd - Sesión 35 (28/06/2020)

El Castillo Ravenloft

Decididos a no dejar hombre lobo con vida exploran la cortina del fondo de la cueva encontrando una escalera que sube por dentro de la montaña aparentemente a un final ciego. Utilizan la vara de los secretos de Wen descubren la puerta secreta que les permite el paso a un saliente dónde descubren lo que deducen es un ring de pelea de piedras donde yacen los huesos roídos de humanos infantes junto a lanzas manchadas de sangre. Lo que sea que sucedía allí era terrible. Según hace memoria Freydis el liderazgo de la manada se disputaba entre dos sujetos que no se ponían de acuerdo en qué hacer con los niños secuestrados de reinos lejanos. Con este nefasto panorama vuelven a bajar y Hess logra calmar a uno de los niños a quién interrogan. Al parecer el niño viene de un pueblo llamado Daggerfold. Por lo que saben no pertenece al Valle de Barovia ni al reino desde el que fueron arrancados por la niebla. 
Kiril Stoyanovich

Mientras se debaten los próximos pasos una voz los interrumpe. Se trata de Kiril Stoyanovich, uno de los que se disputaba el liderazgo de la manada. No cruzan muchas palabras antes de que Kiril se transforme en hombre lobo tras recibir un ataque apresurado de Hess. Media docena de hombres lobo y nuevo lobos salvajes acompañan al alfa de la manada. Sin embargo la espada de luz de Galah, el hechizo de hacer añicos de Wen, el hechizo de tentáculos de Sariel y el poder combinado del equipo entero aniquila a la manda rápidamente. Sólo dejan vivo a uno de los hombres lobo apresado por los tentáculos negros mágicos. No les cuesta mucho apresarlo y atarlo.

Interrogan al último sobreviviente sobre los niños confirmando las peores teorías. Hacían pelear a los niños transmitiéndole al sobreviviente la maldición de la licantropía y devorando los cadáveres de los perdedores. Preguntan también de dónde traen a los rehenes. Al parecer Strahd les permitía atravesar la niebla hacia otros reinos para traer niños inocentes. Tras recibir la información matan al hombre lobo, destruyen la estatua de la Madre Noche, que según los hombres lobo había bendecido a Strahd, y liberando a los niños se dirigen a Krezk. Al destruir la estatua escuchan un eco de un grito de dolor y luego una risa maléfica.
En Krezk el burgomaestre se muestra reacio a recibir a los niños además de mostrarse inquisitivo sobre los hechos sucedidos en Vallaki. Al parecer algunos vallakianos habrían intentado viajar a refugiarse a Krezk. Tras un largo discurso Galah logra ablandar el corazón de Dmitri Krezkov. Recibiría a los niños y futuros refugiados, en particular para recuperar la Abadía. Así pasan un par de días de respiro en Krezk. Hess prepara pergaminos mágicos en ese tiempo mientras Sariel copia nuevos conjuros a su libro de los que ha ido recolectando. Por su lado Galah y Freydis se ven, sin planearlo, involucrados en el parto de una mujer de Krezk, la partera Dimira se muestra triste al ver lo que, según ella, es "otro niño sin alma". Aparentemente, según cuenta ella, la mayoría de los niños en Barovia nacen sin alma y crecen como cáscaras sin vida.
Argynvostholt 

Vuelven a dirigirse a Argynvostholt guiados por la codicia y la curiosidad. Allí vuelven a encontrar a Sir Godfrey que insiste en que la habitación que parece custodiar no es de incumbencia de los aventureros. Sin darse por vencido suben a la terraza y Galah baja escalando por la ventana. Al parecer sólo una cama doble cubierta de polvo, dos animales disecados y un cofre vacío es todo el contenido de la sala. Una inspección de Sariel intentando detectar rastros mágicos no revelaría más nada en el lugar.
Una visita a Vallaki buscando refugio para la noche revela sólo un pueblo en completa anarquía, incluso unos malvivientes intentan robarle al grupo. Sólo un puñetazo basta para repelerlos. Sin otro contacto fiable en la ciudad acuden a la jugueteria de Blinsky para descubrir qu este se había convertido en el pilar de un nuevo grupo de personas en buscas de reconstruir Vallaki. Habían fortificado la juguetería, recolectado alimento e intentaban sobrevivir mientras se calman las cosas. Logran pasar una noche tranquila... quizá la última, y se dirigen temprano al Castillo Ravenloft.

Tras cruzar las enormes puertas en el cruce siguen esperando los negros corceles. Al subirse el último al oscuro coche la puerta se cierra violentamente tras ellos y los caballos comienzan a galopar agitadamente tras dar un relincho. El coche sube velozmente el monte hasta cruzar el puente levadizo y dejarlos en el patio interno del Castillo Ravenloft.

Atraviesan el patio interno y dejan de lado la tentación de recorrer las afueras de la fortificación. No querían hacer esperar al anfitrión. Ni bien entran al gran recibidor un extraño elfo moreno de movimientos elegantes los recibe bajando por una enorme escalera. 
Rahadin, el chambelán de Strahd

El elfo se presenta como Rahadin y afirma que el amo los está esperando. De forma cortés los acompaña a una gran sala aledaña de dónde surge una tronadora música de órgano. Tras invitarlos a pasar a la gran sala los inunda un poderoso aroma a los más deliciosos alimentos.

El poderoso órgano ejecutado por el mismo ¿Strahd?
Se acomodan en la mesa disfrutando del delicioso vino y los manjares allí servidos. Tras cruzar dos palabras con una hostilidad implícita Strahd ríe de forma perversa y desaparece al tiempo que escuchan un sin fin de puertas cerrarse de golpe. 

El banquete

Tras terminar de comer deciden explorar el castillo atrasando el pasillo central hasta la capilla de la fortificación. Allí encuentran una sala con un techo elevado. Vitros dejan entrar coloridas luces al abandonado templo, aunque la mayoría de estos vidrios coloridos están rotos. Frente al grupo un altar con una estatuilla de un clérigo implorando. A su costado un aventurero o guerrero yace muerto quién sabe hace cuánto tiempo.
Capilla de Ravenloft
Según los rastros mágicos percibidos por Sariel tanto el arma del muerto como la estatuilla son mágicos. El mazo es un arma capaz de infundir el miedo en los corazones de sus enemigos mientras que la estatuilla, utilizada por alguien de buen corazón, es capas de canalizar magia de protección y curación.
Continúan explorando y para evitar los ruidos de unas viejas escaleras Hess, sabiamente, propone utilizar los tablones de los bancos destruidos de la capilla para subir sobre ellos y que los escalones viejos no rechinen. Así logran tomar por sorpresa a dos zombies que descansaban indefinidamente en los dos tronos que se encontraban en el balcón superior de la capilla. 
Otro pasillo central, similar al de la planta baja, los sorprende con una especie de trampa o broma de mal gusto cuando son "atacados" por un maniquí de Strahd que atraviesa el pasillo colgando de un sistema de poleas y correas. Perseguidos por la paranoia en la siguiente sala Hess tumba a golpes un esqueleto que colgaba de alambres de una de las paredes. 
Sala de Audiencias

Finalmente en la gran sala de recepción del castillo sólo encuentran un enorme trono que da la espalda al sector por el que se aproximaran los suplicantes. Galah destroza de un golpe el sillón con su espada de luz. 
En la siguiente sala encuentran a Lief que parece estar preso hace incontables años llevando la contabilidad de los tesoros y victorias de Strahd.
Lief
Tras conversar un rato con el viejo son atacados por enjambres de murciélagos que son despachados rápidamente.