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jueves, 13 de agosto de 2026

Chains of Asmodeus - Sesión 9 (09/08/2026)

 El Verdadero Infierno

Les lleva un buen rato juntar todo el tesoro del dragón en sus recipientes interplanares, incluso utilizan algunos depósitos mágicos encontrados en el mismo tesoro. 

Horas más tarde se encuentran con Tiax hablando en la cubierta del barco. Al parecer el grupo de batidores del barco se había cruzado con Corry, el halfling del pantano, y la situación había terminado en una matanza. Sólo Kurok, el semiorco, había sobrevivido y seguía en shock. En la charla con Kurok se deja ver una creciente preocupación por la pérdida de marineros que va sufriendo la barcaza. Ezra lee su mente confirmando que el asesino fue Corry. Tiax, por su parte, parece despreocupado por las bajas, asegura que en Abriymoch podrá adquirir más. 

Phlegetos

En la sala de máquinas Dino deja su casco cacerola para ser mejorado. Además dejan a Shieldy para que le instalen las alas mágicas conseguidas hace unos días. De camino a la siguiente capa del infierno, Allura se hace presente mágicamente para relevar el estado de la misión en juego, les recuerda la importancia de aprisionar al Unmaker y charlan sobre el alma rota encontrada. Dino utiliza sus poderes divinos para curar las pestes adquiridas en la lucha contra el último dragón y se disponen a descender una vez más.

Phlegethos

La llegada a Phlegethos es más calma que la anterior a Minauros, pero la tranquilidad no es amena. Un calor sofocante los invade, sus cuerpos comienzan a transpirar y los ropajes se vuelven pesados, las gargantas se secan. Para evitar trasladarse a pie por los caldentes yermos o ríos de magma deciden comprar a Allura una alfombra voladora. Deciden ir volando a la ciudad, pues Tiax había mencionado que allí podrían reponer parte de la tripulación. 

Abriymoch

Las calles ardientes de la ciudad son una rara mezcla mitad caos y lujuria, o entrega a los vicios y mitad militarizada al extremo. Su primer punto de llegada son los puertos de las góndolas, extraños muelles elevados para barcazas voladoras. Sabiendo que deben buscar el alma de Feyrone, hermana de Paighon, en un lugar llamado "logia de cazadores" intentan conversar con locales y transeúntes. Se acercan a un vendedor de sánguches e intentan tirarle la lengua, pero la charla se ven interrumpida por un soldado.

Comerciante local
Un diablo cornudo en armadura los empieza a presionar pidiéndoles documentación o motivos para estar en la ciudad. Es Paighon quien, con una lluvia de tecnicismos legal confunde al guardia y gana permiso, al menos, para retirarse en paz de la ciudad. De las breves charlas con los diablos y la información de Koh Tam sobre este capa del infierno infieren que deben dirigirse a la reserva elemental. 

Reserva elemental
Se vuelven a subir a la alfombra voladora y, soportando los intensos calores, vuelan hasta el extremo más cercano de la reserva. Desde no muy lejos ven la enorme logia de cazadores. Antes de que puedan acercarse son interceptados por un par de diablos cornudos en armaduras que acarrean cada uno a cuatro canes infernales. Se encuentran patrullando y protegiendo los alrededores de la logia. Pretenden presentarse ante Kordichai y los guardias insinúan un costo para el soborno y dejarlos pasar, costo que consideran excesivo por lo que deciden aniquilar todo a su paso e ingresar a la logia. 
La logia de cazadores
Una vez aniquilados la inocente patrulla sus restos son lanzados a un río de magma menos uno. Se refugian en las cercanías y, con un conjuro de hablar con los muertos lanzado por Ezra, hacen algunas averiguaciones sobre Kordichai y su logia. Proceden a ingresar y se encuentran con el imponente diablo en su trono de huesos contemplando los trofeos de sus innumerables expediciones de caza. No parece darle relevancia al hecho de que hayan matado a su patruya. Mientras charlan Paighon queda absorto, ve el rostro de su hermana en uno de los trofeos de la pared. Kordichai no sabe por qué está ahí, pero les ofrece entregarles el trofeo a cambio de la cabeza de la líder Efreeti de la reserva. 

Kordichai en su trono de hueso

Llegan a un acuerdo, participarán en la próxima expedición de cacería para conseguir la cabeza de la efreeti que Kordichai considera "un grano en el culo", además de pagar y recibir una carta de invitación a su logia que les permitiría circular por la ciudad con libertad. En la expedición se suman algunos diablos pintorescos más. Entre ellos un diablo cornudo, un diablo de la corrupción, una extraña y bella diableza y el propio Kordichai.

Fierna


martes, 11 de agosto de 2026

Chains of Asmodeus - Sesión 8 (26/07/2026)

 El Tesoro Inefable

El cuerpo de la erinia se había esfumado pero dejó tras de sí un poderoso cinturón mágico de fuerza de gigantes que comienza a utilizar Dino para potenciarse aún más. Antes de continuar se toman un descanso en el que Dino cocina con su cacerola mágica un caldo de ranas del pantano, las propiedades mágicas del casco previenen cualquier intoxicación.

Dino cocina ranas del pantano
Mientras se alimentan y recuperan el aliento ven que Corry se encontraba regando algunas plantas. Al preguntarle por el tema declara ser un jardinero. No le dan importancia y continúan explorando, están convencidos de que debe haber un tesoro en la guarida del supuesto dragón. Así Dino guía la marcha hasta una zona particularmente difícil de cruzar. A pesar de ser discretas, el caballero logra vislumbrar roces en las cortezas, raíces rotas bajo el nivel del agua y demás indicios sutiles de una enrome pero grácil criatura. Llegan a una cueva con una entrada algo profunda, una rama robusta hace las veces de marco curvo de la entra y, a la altura de un humano, sobre la misma rama ven tallados tribales. 

El grupo debate frente a la entrada

Antes de avanzar retoman la charla sobre la "druida". El consenso es que la diabla que mataron no era una druida, sino más bien que su mente había sido dominada por los recuerdos retorcidos de algún druida cuyos fragmentos se encontraban por la zona. Corry asume que la cueva es la del "perro del dragón". Intentan descifrar lo grabados rupestres pero no los identifican. Deciden que es mejor investigar que especular. Ezra utiliza sus poderes para fundirse en la sombra y atravesar una larga gruta oscura. Al otro lado se encuentra, finalmente, con la guarida de un enorme dragón con rostro calavérico. Además ve al dragón montando una armadura sobre un extraño maniquí y acomodándolo en una pose heroica.

Ilfrich y su séquito de hombres lagarto
Ignoran la devoción que pueden sentir las razas escamosas por los dragones y suponen que la convivencia se debe a los efectos de los recuerdos que pululan el pantano. Ezra sale y explica el panorama a sus compañeros. Esperan un rato por si alguno sale y lograr interrogarlo pero no sucede nada. Preguntan a Corry si quiere entrar, casi como en burla, pero el mediano acepta y con el agua casi al cuello ingresa. Tras unos minutos incómodos Ezra vuelve a ingresar y se cruza con el cadáver de un hombre lagarto flotando, más adelante cuatro más colgando del cuello atados al techo. Atormentando por la visión vuelve a salir y volver a actualizar al grupo sobre lo que vio. Esta vez deciden actuar de forma más agresiva y enfrentar al dragón como los héroes de los cuentos.

Enfrentamiento con Ilfrich

Paighon se suma al equipo de invisibles con Ezra. Al llegar a la entrada de la cueva principal el hechicero lanza un conjuro de gravedad inversa golpeando a los escamosos contra el techo de la cueva. A pesar de mantenerse en la invisibilidad por el poder de su capa mágica, Paighon es detectado por el olfato de Ilfrich, el dragón, que lanza una esfera ácida explosiva. Muchos hombres lagarto no entienden la situación y quedan tratando de "pararse" en el techo, otros logran levantarse cabeza para abajo y preparar sus arcos aunque aún no ven ningún enemigo, Ezra y Paighon siguen invisibles, Sócrates y Dino se mantienen aún dentro de la gruta oscura.

Paighon es atacado por un enjambre de mosquitos

Ezra lanza un conjuro de choque mental en Ilfrich y varios de sus súbditos. Shieldy entra en escena lanzando una granada mientras Paighon lanza una réplica del conjuro de Ezra. Los hombres lagarto comienzan a morir. En ese momento una lluvia de mosquitos atacan a Paighon inyectándole veneno. El ajetreo a su alrededor, además de consumirlo por la ponzoña, lo hace desconcentrarse de su conjuro dejando caer al suelo a todos los hombres lagarto. Ilfrich intenta imponer su presencia y atemorizar el corazón de Dino, pero el caballero no se doblega. Un segundo después Sócrates pasa al vuelo, carga a Dino y lo pone frente al dragón. Luego ambos se traban en combate cuerpo a cuerpo con la sierpe. Para sorpresa de ambos uno de los hombres lagarto adornado con plumas y huesos lanza un ataque de aliento pútrido a ambos, aunque llegan a reaccionar y minimizan el daño. Entre el filo de las garras del dragón y las flechas de los lizardfolks el combate se vuelve encarnizado. Ezra lanza otro conjuro mental mientras es ahora Dino quien sufre el ataque de los mosquitos. Shieldy llega al medio del combate haciendo su explosión eléctrica seguida de golpes contundentes que terminan con la vida de Ilfrich. Los ataques combinados de Dino y Sócrates terminan con el último hechicero muerto. 

Dino busca a Corry, pero no da con él, sólo ve unas huellas que parecen indicar que se escabulló entre las raíces de las paredes de la cueva por una grieta. Inspeccionan el maniquí notando que la armadura que lo viste es mágica. Además, el escudo que lo embiste es el símbolo de Tiamat. Cansados y sin ningún tesoro se retiran frustrados de la cueva a buscar un punto para descansar tranquilos. Dino hace la primer guardia y, desde la cima del árbol en que acampan, ve a un caballero errante caminando solo. Decide seguirlo a la distancia montando la escoba voladora, pero tras un largo rato da la vuelta y se olvida del solitario explorador. 

Exploran otra dreaming pool

Luego del descanso deciden viajar más al "norte", según las referencias arbitrarias que han decidido tomar en este mundo sin polos. En su camino quedan varados en otra fuente de sueños y recuerdos. Dino sufre los recuerdos perturbadores de un psicópata. Sócrates tiene una trágica visión de una pérdida familiar. Paighon, por su lado tiene una visión de alguien que vivió una vida llena de amor. 

Pasan toda la mañana explorando hasta dar con la entrada a unas cuevas subterráneas. Asumen que lo que sea que haya provocado los temblores por la mañana estaría bajo tierra, así que deciden explorar. Ezra y Paighon toman la delantera ocultándose en sus poderes de invisibilidad. En una enorme caverna del interior del complejo subterráneo sienten otro temblor que vaticina la llegada del enorme monstruo que buscaban. Un descomunal dragón de cuerpo serpentino los rodea formando un bizarro círculo de combate con su propio cuerpo. La cabeza se yergue en el aire hablándoles en el idioma infernal que no logran captar así que comienzan las hostilidades. 

Combate contra Styx Dragon
Paighon es el primero que reacciona lanzando un conjuro mental. Dino mide la situación y decide que es momento de utilizar el cuerno mágico. Al soplarlo un grupo de guerreros de los planos superiores se manifiestan como espíritus para ayudarlos en su gesta. Ezra entiende que ante el tamaño de la bestia enemiga lo mejor es imitar la táctica de Dino e invocar más seres al combate. Así utiliza su conexión con los reinos lejanos e invoca una criatura en forma de Slaad. 

Slaad invocado

El enorme dragón utiliza el extremo de su cola para apresar uno de los espíritus guerreros. Esto divide su atención y deja libre a todos los aventureros para que descarguen sus ataques en el dragón. Sin embargo, en el otro extremo del dragón, aún quedaba un arma. De las fauces de la enorme sierpe surge un chorro de líquido del mismo río Stigia que infecta y envenena a todos. Paighon invoca una mano de Bigby para seguir repartiendo la atención del dragón y tras otra lluvia de ataques es Shieldy quién da el remate final haciéndole merecedor del título de Aniquilador de Dragones. 

Tesoro de Klassk

Deciden dividir al grupo para buscar el tesoro por el que tanto habían luchado y del que tan poca confirmación de su existencia tenían. Así es que uno de los espíritus guerreros del Valhalla comienza a llamarlos a los gritos cuando encuentra la pila de oro más grande jamás vista por sus ojos.