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sábado, 18 de mayo de 2019

Blood in Ferelden - Sesión 10 (11-05-19)

Una frágil red

Antes de que nadie pueda reaccionar Sombra ya se encontraba avanzando contra los matones que creyeron tendrían unas presa fácil...

Thadeous, aburrido y viendo que sus compañeros no vuelven, decide ir a recorrer los mercados por dónde cree encontraría Sombra, Cesamyr, Dikel y Almeric. Al escuchar gritos sabe que los encontró.

Con el grupo formado de nuevo liquidan a los matones, aún sabiendo que alguien podría denunciarlos por matar gente fereldana para proteger a una elfa. Inmediatamente interrogan a la elfa que sólo realiza el encargo por las diez piezas de plata que le dan a cambio de siete manzanas... y el bolso con las confesiones. No sabe de dónde viene el bolso ni a dónde va. Así que el grupo decide vigilarla mientras ella vuelve a la elfería con su carro de frutas esperando al "comprador". Sombra la sigue de cerca disimuladamente mientras el resto va detrás.
Tal como pronosticó la elfa llegando a su barrio un humano se le acerca, paga las diez piezas y toma las manzanas y el bolso. Dejan ir a la mujer y siguen con el mismo esquema al comprador. Tras un viaje serpenteante por la ciudad y distintos puestos el hombre los lleva hasta una casa en la parte suroriental de la ciudad. Un poco transitado callejón da a la única entrada del hogar al que llega.
El callejón está custodiado por un perro de guerra mabarí que mastica un hueso mientras deja pasar al hombre. 


El perro ladra con un gruñido al acercarse el grupo por lo que deciden actuar con cautela temiendo que un solo ladrido pudiese alterar y hacer huir a quién se encuentre dentro. Llevan adelante un largo debate sobre el curso de acción por lo que Almeric, impaciente trepa a una casa y avanza por las alturas. Desde su posición no ubica una entrada alternativa. En un audaz acto lanza algo de sus raciones de viaje al medio del callejón a lo que el sabueso de guerra responde yendo a investigar y devorar la carne. Esto le da unos segundos a Almeric para saltar en silencio y entrar por la puerta que se encontraba destrabada. Ahora se encontraba solo en un edificio sin ventanas.

El explorador recorre el sótano, la planta baja y el primer piso, sin rastros de quién entrase con el bolso. Sin embargo en la habitación del primer piso se encuentra con Marissa, una mujer que se encontraba compenetrada leyendo las confesiones, transcribiendo y conectando cabos. La mujer sorprendida exige explicaciones inmediatamente y Almeric se las ingenia para sacarle algo de información y la presiona hasta que la mujer entiende que si pelea con Almeric podría morir o los aliados del intruso contarían lo que saben. Ambos escenarios harían enojar a sus jefes lo que haría que ella misma sea asesinada...
 Tras recibir algo de información reveladora Almeric decide que es mejor que la mujer hable con el grupo entero. Así es como descubren que la persona que está tras las intrigas de las confesiones era la misma Bann Nicola Baranti que contrató a Marissa como espía para recabe la información relevante de las confesiones que ella pudiese usar para sus juegos de intriga. Descubren que la Bann planea "algo" en el baile, algo que pondría en jake a los restauracionistas orlesianos, un club social de mercaderes que dicen intentar restaurar el régimen orlesiano en Ferelden, aunque realmente sólo se dedican a disfrutar de los beneficios de controlar el gremio de mercaderes, aunque ante la ley su sola existencia es considerada traición. Esto incluía a un tal Ser Basil. Además de que Nicola planea una jugada contra ellos en el baile, planea que esos "incidentes", de los cuales Marissa parece no tener más detalles, será adjudicados a los elfos dándole a la Bann el poder de insistir al rey para que purgue las elferías. En algunas esferas se comenta que hace tiempo el Rey Marric busca una excusa para purgar la elfería. Además descubren que Nicola tenía un pacto con el demonio, lo ayudaba a entrar a este mundo para que se alimente de algunos niños que ella luego reclutaría, y cuando ya "era suficiente" hacía que alguien se encargue del culto. Es así como disponía de espías devotos ya que ella los "rescataba" luego de que el culto de la Lengua Silenciada era destruido. 
Entregando esta información Marissa sabe que se condena a muerte así que promete tomar el primer barco que salga del puerto y no volver jamás. El grupo confía en ella y la dejan ir. Acto seguido investigan a fondo el edificio encontrando algunos objetos de valor, incluso un cofre con una trampa custodiada por una sombra que sucumbe ante las espada mágica Aamor Fin de Cesamyr.
Sombra / Shade
Antes de partir incendian el lugar.
Quedan pocos días para el baile así que van a ver por primera vez a Ser Greta, la mujer a quién en primera instancia estaban intentando ayudar.
No les cuesta mucho encontrar la modesta aunque lujosa propiedad de Ser Greta quién los recibe cordialmente. Al principio parece furiosa al enterarse que su dama, Andiel, ha hablado. Sólo averiguan algunas cosas sobre los restauracionistas pero la Ser no planea actuar contra Nicola, la mujer posee mucho poder político e ir contra ella sería caer en la ruina. Además les aclara que si Nicola "desaparece" del tablero el control que ella ejercía sobre ciertos nobles a través de extorciones y engaños desaparecería haciendo que la nobleza de Denerim entrara en un período de caos.
Al insistir Greta apunta hacia cierto sastre, un enano llamado Ragnar Traken, que es visitado por un elfo que trabaja en un barco de Orlais y que los miembros que ella sospecha son restauracionistas siempre visitan al sastre luego de las visitas del elfo.
Ragnar
Siguiendo esta pista se dirigen al negocio altamente custodiado del sastre. Todo parece de lujo, inalcanzable para los aventureros. Sin embargo Thadeous se hace pasar por un excéntrico rico en busca de un traje para el baile de Nicola e intenta ir sacando información hasta generar irritación en Ragnar. Al final del día Thadeous termina pagando la altísima suma de un soberano por el traje y se van sin información útil. Aparentemente el elfo sólo traía información sobre lo último en moda desde Orlais.
Finalmente llega la noche del baile al que asisten gracias al crédito de Nicola en un sastre para que tengan ropa decente para el evento. Hasta el momento no han logrado conectar todas las piezas de información por lo que se mantienen expectantes. No tarda mucho en empezar el baile dentro del baile. Mientras se dedicaban a intentar buscar información dos nobles parecen discutir muy fuertemente. Uno es Ser Basil, el otro es el Bann Gordon Curwen. El primero, muy furioso, exige al segundo que devuelva las tierras que le había "robado" a su padre. Curwen por su lado replica que esas tierras habían sido recuperadas ya que el padre de Ser Basil había sido un ocupante orlesiano. El disturbio no pasa a mayores, pero en el baile se habla mucho sobre lo sucedido.
El baile parece continuar con normalidad Nicola va escoltada por uno de sus guardas personales hasta que Cesamyr y Sombra logran ver que Nicola habla con su nieto, Adric, con el Bann Curwen y su hija y luego estos tres suben al primer piso. La Bann inmediatamente hace un gesto a una elfa sirvienta que encara la escalera con una jarra de vino. En la mente de sombra todo conecta. La elfa asesinará al grupo, acusarán a Ser Basil de contrar a una elfa para asesinarlos. Así Nicola podrá presionar a los restauracionistas para bajar los precios y darle una excusa al Rey para purgar la elfería. 
Sombra avanza a la elfa y finge chocarla tirando la jarra y desparramando el contenido en la escalera. La cara de odio de la supuesta asesina no se puede disimular. Seguro de su curso de acción el elfo sigue a su congénere hasta la cocina, la encuentra sola y preparando otra posible dosis de veneno. Sombra la asesina en silencio recordando una ventana en el piso superior por la que puede escapar. Por el momento nadie vuelve a ver a sombra. Cesamyr conecta la información que Sombra había descifrado por su parte y la comparte con el grupo. Unos minutos después Curwen, su hija Tanith y Adric bajan por la escalera anunciando el compromiso entre Tanith y Adric. Asegurando que sus tierras sigan en "manos fereldenas". El rostro de Nicola es indescifrable. Había planeado el evento por años y la chance se había perdido. La presión sobre los restauracionistas debía esperar, dejando a salvo a Ser Greta de posible extorsiones. No habían acusado a los elfos, dejando en paz a Dikel y a Sombra. El pueblo de Denerim debería seguir pagando los precios altos de los mercaderes. Nadie dijo que la paz sería barata.
Nicola planea futuras intrigas
Sombra decide seguir su camino. Si logra dominar el arte del sigilo podría intentar llegar a ver a su madre que se encuentra "prisionera" según su forma de verlo. Ella tenía información antaño perdida por los dalishanos. Sus compañeros son muy ruidosos y lo entorpecerían en el camino hacía La Sombra. Con los vínculos cortados con Nicola Thadeous decide volver al círculo, escoltados por Almeric y Cesamyr que esperan su paga. Dikel recorre por varias semanas los orfanatos de Denerim en busca de su sobrino. 

Varios meses han pasado desde los eventos en Denerim. Sombra se encontraba acampando cerca de la espesura Korcari. Aún habiendo aprendido a dominar las sombras es sorprendido por una extraña figura que no logra percibir antes de encontrarse a sólo dos metros frente a él. Un humano armado se había cercado a su campamento sin ser detectado por el elfo. El humano lleva barba y el pelo atado en una cola de caballo: "hombres y mujeres de cada raza, guerreros y magos, bárbaros y reyes..."

Acaban de usar el Derecho de Llamamiento en él. Aún atónito por la situación el elfo ve dos figuras conocidas tras el desconocido, Thadeous y Almeric... "Aún queda encontrar a Cesamyr y a Dikel" dice el mago. "Mi nombre es Duncan y soy un Guardia Gris" dice el extraño.



martes, 16 de abril de 2019

Blood in Ferelden - Sesión 09 (14-04-19)

Fuego

La madre Brianna estaba muerta y el demonio que la poseía de nuevo en el Velo. Tras limpiar la sangre de su espada Cesamyr decide volver a la mansión de Nicola. Al salir del establo ve a varios miembros de la guardia de la Bann acompañando a lo que parecen ser algunos marineros empapados. Restándole importancia se vuelven a reunir. Deciden descansar por lo que queda del día pues no han dormido luego de atacar la Capilla de la Lengua Silenciada.


Esa noche son invitados a una cena con la Bann. Están presentes Bando, el asesor de Nicola que hace cada tanto preguntas sobre un supuesto baile a la señora; Adric con una acompañante, es el nieto de Nicola y se muestra deferente a ella y algo fastidiado; además está Yolanda, la hija de un poderoso mercader, aunque parece muy educada no muestra signos de tener muchas ideas en la mente, pese a ello Almeric logra entablar una conversación con ella y formar un vínculo.
La cena avanza con la Bann intentando saber más sobre el grupo. Intenta saber si podrían actuar como brazos justicieros para la ciudad de Denerim en su nombre. Almeric es quién responde afirmativamente. A esa altura Sombra ya se había retirado. Como elfo no se sentía a gusto en ese lugar. Comienza a explorar el señorío hasta bajar al sótano dónde se encontraban los sirvientes trabajando, no era allí dónde quería ir. Sigue explorando en las sombras. Encuentra una oficina que parece poco usada y roba un sello de la familia Baranti.
Finalmente Nicola ofrece al grupo hospedaje y alimento mientras Thadeous investiga en su biblioteca a cambio de que realicen acciones por la ciudad de Denerim y sus ciudadanos.
Es así como Sombra, Dikel, Cesamyr y Almeric comienzan a recorrer y familiarizarse con las calles de la ciudad. A los pocos días les toca presenciar un incendio dónde, en un acto heroico, Almeric atraviesa las llamas para rescatar a un niño saltando por la ventana y amortiguado por Cesamyr que usa su escudo como para redirigir a Almeric y que este ruede en vez de impactar contra el suelo.


Una vez a salvo el niño y puesto a resguardo con su madre que recién volvía del mercado cuando se encontró con el fuego, intentan investigar la zona. Encuentran rastros de aceite y restos de una botella rota quemada desde dentro. Los conocimientos sobre combates marinos de Cesamyr determinan que esa era una granada de aceite y que el incendio fue un ataque lo que descarta las sospechas de que el niño era un mago. Tienen un breve interrogatorio con la mujer que llora la pérdida con su niño en brazos pero no logran descubrir ningún posible enemigo. Siguen inmediatamente el rastro aunque es difuso y cuesta seguirlo. Sombra logra dar con una posada, el Dragón Borracho. Allí interroga a un desnutrido elfo mendigo y descubre que siempre se dan ciertos tratos turbios en el lugar, sospechando que el elfo conoce al pirómano insiste en que este lo acompañe y le da su capa para disimularlo. Ingresan a investigar. Cesamyr no pierde tiempo y en la barra pide una cerveza seguido de Almeric. Los elfos inspeccionan el baño encontrando una camisa con olor a humo y otras pistas allí. Todo indica que el agresor ya se habría fugado luego de cobrar. En un intento desesperado Sombra comienza a gritar en el piso principal buscando al dueño de la camisa. Por supuesto nadie la reclama y es echado por la fuerza del bar.
Varias horas después se encuentran informando a Nicola lo sucedido. Preocupada por el devenir de la mujer y su hijo se le ocurre comprar la propiedad para que puedan mudarse a una nueva casa. A Almeric le parece una buena idea y de hecho los visita varios días después confirmando que ya han adquirido un nuevo hogar.


Un par de días después, en sus recorridas de rutina, son abordados por una mujer pidiendo ayuda a los héroes, a quienes han dedicado sus últimas semanas a ayudar al prójimo. Se trata de Andiel, la doncella personal de Ser Greta. Necesita ayuda pues su señora habría tenido un romance muchos años atrás con quién sería un espía orlesiano llamado Philippe. El espía habría intentado asesinar al mismísimo Logain, aunque falló y murió en el intento. Sólo Andiel, Greta y Philippe sabían de esto. La culpa hizo que Andiel dedicara muchísimo esfuerzo en erradicar orlesianos y perseguirlos durante los últimos años. Recientemente habría recibido una carta anónima dónde decía que "su indiscreción era conocida y debía dejar de perseguir células orlesianas o su secreto sería rebelado". Sin saber qué hacer Andiel ofrece los ahorros de toda su vida a quienes parecen decididos a ayudar. Almeric rechaza la paga antes de que la mujer pueda siquiera sacar sus monedas para contarlas. Una vez de acuerdo en ayudar interrogan a la mujer para intentar deducir cómo ayudar.
Le estiran la lengua y parece que más gente sabía sobre la situación. Andiel habría contado esto a una hermana muda en La Oreja de Andraste, una capilla en el barro pobre del Abañal.


Si bien la capilla es más pequeña que otros templos religiosos está bastante bien cuidada. De hecho al ingresar, además de algunos feligreses rezando, encuentran a tres hermanos realizando tareas de limpieza diligentemente. Inspeccionan el lugar que parece ser siempre custodiado por la estatua de Andraste. En el ala oeste están los confesionarios que habría mencionado Andiel y al final del pasillo una extraña estatua de un gato que deducen data del Imperio de Tevinter y es un adorno extraño para la capilla. Intentan hablar con un hermano pero este se limita a señalar la oficina del ala este.


La Madre Gabriella los recibe y explica, ante las preguntas, que las confesiones son escritas por los hermanos mudos que trajeron de los orfanatos y luego son quemadas cada noche luego de un día de confesiones y que no hay forma de saber quién confesó qué. Sin embargo al comentar la situación de Greta la mujer recapacita y confiesa que la purga de pecados no es exactamente cómo dijo. Al ser trasladada a esta capilla Gabriella recibió una carta que decía que debía dejar las confesiones en un determinado lugar y quemar papeles en blanco para mantener la imagen de lo contrario sus acciones pasadas serían reveladas. Su vida de espía la perseguía. Al preguntar a quién le importaría los secretos de los pobres Gabriella supone que los sirvientes de los ricos saben muchas cosas y que una capilla de un barrio pobre es blanco fácil. Luego de la confesión Cesamyr le deja un arma a la mujer y reciben explicación. Ella deja la caja con las confesiones en el callejón tras la capilla la noche de las confesiones y al día siguiente encuentra la caja vacía. Es así que esperan a la noche indicada.


Un tipo con pinta de borracho, dando tumbos aparece por el callejón y toma las notas metiéndolas en su cartera. Sombra lo sigue sigilosamente y el resto del grupo a la distancia. Llegan al mercado dónde el supuesto borracho se acerca a una elfa con un carro de frutas. Toma una manzana que no paga y deja la cartera en el carro. La elfa no pierde tiempo y pone las notas en un estante bajo el carro y se retira del mercado a la brevedad. Es entonces que es abordada por cuatro ladrones. Almeric, Cesamyr, Dikel y Sombra no se pueden permitir perder la pista e intervienen. Sombra no tiene paciencia y carga con sus dagas empuñadas.

lunes, 1 de abril de 2019

Blood in Ferelden - Sesión 08 (30-03-19)

La Capilla de la Lengua Silenciada

Ciudad de Denerim
El barrio del Albañal hacía honor a su nombre y su noche seguía cubriéndolo todo. Sombra había vuelto con su grupo e insistía en que un ataque frontal liderado por Cesamyr. Ahora contando con el brazo armado de Dikel las chances eran mejores.
Al final de la calle del Tonelero encuentran, pegada a la muralla septentrional de la ciudad la edificación que había visitado hace sólo algunas horas el elfo.


Las sospechas habían comenzado y esta vez tres guardias protegían la entrada. Armados de pesadas armaduras y hachas de combate. Confiados por las recientes victorias subestiman la efectividad de las armaduras y el grupo en general recibe grandes heridas antes de poder terminar el combate.
Con precaución investigan la planta baja del edificio, la luz escasea y hacen lo que pueden. En una gran sala común encuentran cadáveres de cultistas y los patrones y cantidad de sangre indican que aquí sufrieron heridas de combate más gente además de los tres cultistas muertos en la esquina. Una cocina sucia e invadida de insectos y una sala de ocupada sólo por un pequeño cristal terminan de completar la primer planta de la Capilla de la Lengua Silenciada.
Almeric no pierde tiempo y sube al primer piso que es una gran sala vacía con las paredes llenas de espejos, allí encuentra a una extraña mujer junto a los cuerpos inconscientes de Braedon y los demás guardias Baranti. 
Madre Brianna junto a Braedon y los demás guardias
La mujer cree por un segundo que otros sectarios han llegado con "ofrendas", pero se enfada al ver que no es así, Almeric comienza a interrogar a la mujer y se suma el resto a medida que ascienden por la escalera. La mujer rápidamente toma al inconsciente Braedon amenazando con cortarle el cuello con sus antinaturales garras. La voz de la mujer cambia al anunciar que lo que hace es "la obra del Hacedor". Una voz gutural, de ultratumba, dice ser un espíritu del velo actuando por el Hacedor. Dikel pierde la paciencia al no recibir respuesta clara sobre la ubicación de su sobrino y la tensión sube. El combate es inminente. El cuello de Braedon es cortado en un instante mientras la mujer poseída inútilmente intenta resistirse. Deciden no matarla, sino dejarla inconsciente y amordazarla rápidamente mientras despiertan a los otros guardias. Ambos toman el cuerpo de Braedon y lo llevan de nuevo para realizar los correspondientes ritos funerarios y dar el informe a la familia Baranti antes de que amanezca y la gente en la calle haga preguntas. El grupo decide dirigirse cargando el cuerpo de la mujer a ver a la bann Nicola Baranti finalmente.

Bann Nicola Baranti
 La casa señorial de Nicola está muy cercana al Palacio Real. Sus murallas de dos metros y medio son sólo interrumpidas por unas enormes puertas de hierro ornamentadas. Son recibidos por un mayordomo con órdenes de recibirlos. Atraviesan los jardines viendo los establos y barracones de la familia hasta llegar a la imponente edificación dónde vive Nicola. Inmediatamente son llevados a la biblioteca dónde la bann improvisa una reunión. Tras presentarse y cumplir las formalidades pasa a dar explicaciones.
El Culto de la Lengua Silenciada aparece cada un puñado de años por culpa de un demonio que toma posesión de alguien de mentalidad débil y junta fuerza convenciendo a locos y recluidos. Al morir el envase del demonio éste vuelve al velo hasta volver a juntar fuerzas para aparecer en el mundo material. Nicola sabe que el culto secuestra niños, matando en el proceso a sus padres, para cortarles las lenguas por las blasfemias que supuestamente dirían. Sin padres ni forma de expresarse terminan en orfanatos que la gente de la familia Baranti visita luego de cada derrota del demonio para ayudar a los niños huérfanos y mudos. Dikel presiona para intentar averiguar algo más sobre su sobrino. Por el momento sólo le queda recorrer los orfanatos durante los próximos días.
Se llega al consenso de que lo mejor es aniquilar a la mujer y devolver al velo al demonio ya que Thadeous no da una respuesta positiva cuando le preguntan si se puede luchar frente a frente con el demonio y aniquilarlo definitivamente.
Cesamyr es el encargado de terminar con la vida de Brianna en los establos. La última manifestación efímera del demonio es una humareda y una voz agonizante pronunciando: "... hágase la voluntad del Hacedor".

martes, 26 de marzo de 2019

Blood in Ferelden - Sesión 07 (16-03-19)

Denerim


La ciudad capital del Reino de Ferelden estaba frente a Cesamyr, Sombra, Thadeous y Almeric. Respondían una carta de la Bann Nicola Baranti. Algo sobre unas desapariciones. Hay promesas de dinero y la capital es un buen lugar para que Thadeous siga sus investigaciones.
Las horas pasan, se pierden en la ciudad al no conocer sus calles y puentes. Ya entrada la noche y la neblina alzándose desde el Río Drakon cuando se cruzan con un extraño grupo de humanos en túnicas, como un culto. Uno de ellos carga con el cuerpo de un niño.


Al ser cuestionados responden agresivamente aludiendo sus actos a la "obra del Hacedor". Perturbados por la visión y la extraña respuesta se acercan más, sospechando que el niño podría ser uno de los desaparecidos que mencionaba la Bann en su carta. La respuesta violenta no tarda en llegar. Quien portara el niño incluso lo deja caer. Comienza a correr la sangre y un nuevo guerrero entra en combate. Dikel, un elfo de la elfería, les seguía el rastro a los cultistas intentando dar con su sobrino desaparecido. Abriéndose paso con sus espadas y apoyado en la esperanza que estos cuatro extraños estén para ayudar avanza hasta el niño, verifica que está vivo, pero no puede determinar la magnitud de sus heridas. No hasta no acabar con los cultistas. Noquean al último, tras matar a los demás y Thadeous utiliza su magia curativa en el niño al que le habían cortado la lengua. Antes de poder determinar los pasos a seguir un grupo reducido de soldados se acerca. Son la guardia de la casa Baranti que también seguían el rastro. Al parecer tienen información sobre dos secuestros más. Rápidamente se organizan. La guardia va a una dirección y Cesamyr, Almeric, Thadeous y Dikel van a la otra dirección. Sombra se queda con el cultista noqueado, planea seguirlo a su guarida.


Siguiendo las indicaciones de sus supuestos aliados llegan hasta la calle Charrán dónde sorprenden a un grupo de cultistas liderado por un mago apostata. Vuelan rayos y flechas por la casa hasta que finalmente la amenaza es neutralizada y Almeric calma a la familia que estaba atrincherada en la habitación.
Por su lado sombra avanza siguiendo al confundido cultista que despierta mucho después. El elfo plantó la situación como si lo hubiesen dado por muerto. En la oscuridad de la noche llega hasta lo que parece ser la guarida del culto. Sin ventanas ni entradas secretas aparentes Sombra intenta entrar por la única puerta de forma sigilosa. Dos guardias lo reciben del otro lado con sus armas prestas a atacar a cualquier intruso. Rápidamente Sombra simula ser un elfo drogadicto y actúa como tal preguntando si allí podía conseguir alguna sustancia. Acto seguido actúa sorprendido por las armas y se echa a correr esperando que la barata mentira haya funcionado...

domingo, 10 de marzo de 2019

Blood in Ferelden - Sesión 06 (05-03-19)

Asedio en Redhold

Cesamyr, Almeric y Sombra se encontraban recorriendo los alrededores del bastión de Wulff mientras Thadeous seguía sumergido en la biblioteca hasta que el ruido de galope de un caballo agitado los alerta. Lady Izot se aproximaba a toda velocidad por el camino con rostro de preocupación. Sin perder tiempo les comenta que la villa avvarita de Redhold está por ser atacada por engendros tenebrosos y que si ese pueblo cae los engendros llegarán hasta el Arlingo de Colinas Occidentales por el oeste y estando Wulff con sus hombres combatiendo en el sur esto sería catastrófico.

Arlingo de Colinas Occidentales
Sin otra fuerza de combate que ellos mismos Cesamyr y Sombra parten al galope hacia el oeste. Almeric se queda custodiando a Thadeous que debe seguir con su investigación.

El viaje es largo pero siguen las indicaciones de Izot, cambian caballos en el señorío de invierno del Arl Gallagher y continúan sin descanso hasta acercarse al pueblo de Redhold. En medio del bosque, en un claro artificial formado por la tala de árboles se encuentra algo más que una villa, un asentamiento amurallado sobre la falda de las montañas.


Dos enormes puertas de madera reforzada impiden la entrada al pueblo, sobre las murallas docenas de arqueros apuntan a los recién llegados y el Caudillo Owyne los recibe fríamente. Alegando estar esperándolos el Caudillo abre las puertas y habla con Cesamyr y Sombra en la puerta. Al parecer el chamán Elorn predijo la llegada de los habitantes de las tierras bajas y su ayuda sería fundamental para resistir el inminente ataque de las fuerzas de los habitantes de la noche que se aproxima, los cazadores se encuentran fuera cazando y muchos campesinos han sido asesinados como ya habrían descubierto hace una semana. Tras unas pocas palabras más Owyne los deja con Lowenna, una jóven y melancólica mujer que se limita a acompañar a los recién llegados a una choza de la que pueden disponer. Luego de dejar las cosas, cuando Cesamyr y Sombra piden a Lowenna un recorrido por las murallas, un niño de los pocos que hay en el pueblo llega y le susurra en el oído a Lowenna que termina diciendo que Elorn, el chamán los quiere ver.
Avanzan por lo que parecen calles, aunque nada tienen que ver con las calles de las ciudades que conocen, los caminos son simplemente secciones musgosas entre las casas y construcciones arbitrariamente dispuestas, hasta llegar a un círculo de pilares que rodea un pozo junto al que se encuentran Elorn con una especie de arnés con astas en su espalda sobre la que descansa un caburé y a sus pies una pequeña cabra. 

Elorn, el chamán avvarita
El chamán se presente y lo que sigue parece más una evaluación sobre el carácter de Cesamy y Sombra, un interrogatorio que es interrumpido por un terrible rugido proveniente del pozo a lo que el chamán responde pateando la cabra al agujero. Sigue otro rugido y el ruido húmedo de carne desgarrándose. Elorn explica que mantienen allí a Vron, un león rojo como el que enfrentaron hace tiempo en la montaña. Es el animal sagrado de la villa y lo alimentan con animales vivos para mantenerlo salvaje. Cuando Elorn se aburre o termina su interrogatorio los envía a beber algo a la casa de un cazador no muy lejos del lugar.

La posada del cazador consume su tarde hasta que se cruzan Azur Ar Brosna, el sobrino del caudillo que se acerca al grupo haciendo preguntas sospechosas. Finalmente, tras interrogarlo y presionarlo, descubren que él podría ser la verdadera preocupación de Izot al mandarlos allí. Los mandó a proteger a su amado con quien había planeado fingir el secuestro, acto que resultó en desgracia cuando fueron atacados y separados por el malnacido de Balan. Desde entonces no tenía noticias de Izot, se alegra de saber que ella está bien, él sigue recuperándose de las heridas producto del encuentro con Balan.

Tras el festín Owyne invita al grupo a conversar en la sala aledaña al salón. Él no tiene oro, riquezas de valor para la gente de las tierras bajas ni influencia más allá de sus murallas. Pero les entrega a Aamor Fin una espada antiquísima forjada por los alamarri, el pueblo anterior a los avvaritas y los habitantes de las tierras bajas. La hermosa espada imbuida en lirio tiene una leve llama plateada, es tibia al tacto y dice Owyne que a veces la espada canta. Debían pelear por tres noches, hasta que vuelvan los cazadores, como un solo pueblo otra vez y la espada sería suya. Owyne agradece la ayuda y confiesa que él duda que haría lo mismo en su lugar.

Owyne con Aamor Fin
La mañana los recibe y el pueblo entero se prepara para la Danza con Haakon, que es como ellos llaman a la batalla. Deciden visitar a Elorn en busca de alguna ayuda mística y lo encuentran en su santuario sentado en un taburete de forma súper abstraída respondiendo vagamente a sus preguntas hasta que susurra algo de una gran bestia, en ese momento vuelve en sí y entrega algunos ungüentos curativos.
Las horas se hacen interminables hasta que finalmente un cuerno de batalla en el límite con el bosque termina con la insoportable espera. Cesamyr y Sombra se encuentran sobre al muralla, justo al lado de la entrada a la ciudad.

Los engendros se preparan para cargar
Al irse el último rayo de sol la primer horda de Genlocks corre hacia las murallas con escaleras y ganchos. Cesamyr logra hacer palanca con su espada y tirar una escalera, retrasando la incursión, Sombra corta la soga de un gancho y se enfrentan así a los engendros que van trepando la muralla. La sangre comienza a chorrear desde la muralla, pero logran aguantar la primer oleada. La segunda es más terrible y los Henlocks logran penetrar con más potencia. Tras intercambiar golpes en las murallas estos saltan al interior del pueblo.


Sombra se ve terriblemente herido por lo que baja a buscar refugio y usar sus ungüentos en el pueblo mientras Cesamy continúa solo enfrentándose a media docena de engendros él solo en la muralla. Tras curarse sombra sigue a uno de los engendros que penetró las defensas encontrándolo dentro de una casa siguiendo el olor de un aterrado niño escondido, allí lo embosca entrando por la ventana y liquidándolo en el acto. En su camino de regreso a la muralla ayuda a otros avvaritas peleando en el pueblo y vuelve junto a Cesamyr para resistir la tercer oleada.

Cuatro Henlocks tiran de las cadenas atadas a las protuberancias óseas de un terrible y gigante oso infectado con la plaga utilizándolo como arma de asedio para tirar abajo las puertas de entrada.
Las flechas parecen no ser la mejor opción contra la dura piel del oso por lo que Cesamyr, tras clavar varias de sus jabalinas en los engendros que tiran de las cadenas y mientras Sombra lo cubre atacando también a los engendros, salta sobre la cabeza del oso clavando su espada mágica infligiendo un gran daño a la bestia la que responde rodando y lanzando a Cesamyr al suelo.

Cesamyr se enfrenta al Oso 
Finalmente los Henlocks van muriendo por lo que el oso puede atacar libremente a Cesamyr en un terrible combate en vez de ser forzado a atacar la entrada al pueblo. Aunque ya dañado por los constantes ataques de Sombra y Cesamyr el oso no tiene mucho más resto para combatir y cae tiñendo de rojo la nieve a su alrededor. Los engendros se retiran.

A la siguiente mañana reina la calma tras la victoria hasta que las puertas se abren, han regresado los cazadores antes de tiempo. Si bien lloran al enterarse recién de la muerte de sus familiares y amigos en los campos hace unas semanas se alegran de que el pueblo haya resistido y Cesamyr y Sombra pueden ser relevados de su tarea como protectores. 

Algunas hazañas son recordadas mucho tiempo después de que todo lo demás se desvanezca en la memoria. El coraje de resistir contra una horda de engendros tenebrosos junto a un pueblo que no es el propio genera una historia perdurable. Es posible que los héroes que sobrevivan al asedio de Redhold sean abordados un día por uno de los legendarios Guardas Grises con una oferta…



domingo, 24 de febrero de 2019

Blood in Ferelden - Sesión 05 (17-02-19)

Reencuentro

Sombra se volvía a encontrar con sus compañeros. Debía hablar con Thadeous sobre su madre, él debía ayudarlo. Mientras Cesamyr y Almeric comienzan a trabajar para dar un entierro digno a los granjeros muertos, Sombra y Thadeous se hacen a un lado para que el elfo le pueda contar sus andanzas. No pueden terminar, un segundo grupo de engendros tenebrosos llega al lugar. 


Tres Hurlocks armados con arcos y varios genlocks más salían del bosque. Sin la ventaja táctica de la sorpresa y superados en número deciden retirarse al bosque. Cesamyr cubre la retirada y logran equilibrar la balanza usando el bosque a su favor. Berchan intenta hacerse el héroe y termina herido por la espada de un hurlock. Finalmente, con la ventaja del bosque terminan con los darkspawn y curan al hijo del Arl además de reprenderlo. No volverá a intentar trenzarse en combate.


Continúan avanzando y subiendo en las montañas de la espalda helada. Un puente de hielo los separa de la siguiente montaña, el rastro los lleva más y más alto. Mientras inspeccionan la integridad estructural de puente descubren avaaritas escondidos con los que intentan hablar pero sólo reciben flechazos en respuesta.


Tras lanzar sus flechas uno de los avaaritas sopla un cuerno de guerra alertando a sus compañeros de tribu. Al caer los primeros avaaritas cae un nuevo contingente de salvajes llega de la montaña. Bajo la orden del que parece liderar el contingente varios de los avaaritas se ponen a golpear el puente comenzando una carrera para el grupo en el resbaladizo puente. Almeric se encontraba aún del otro lado, confiado en lanzar sus flechas, Cesamyr ya del otro lado tras haber avanzado lentamente aguanta contra varios salvajes al mismo tiempo. Thadeous se encuentra en la mitad del puente y Sombra utiliza el hielo para deslizarse bajo los pies de un avaarita para llegar a una zona segura y luego enfrentarse al líder enemigo y posteriormente perseguirlo en su huida. Almeric hace una corrida y llega al otro lado junto a Thadeous justo antes de que el puente colapse. Sólo se escucha el grito de Berchan al caer al vacío.
El combate sigue, los salvajes tratan de cubrir la huida de su líder pero Cesamyr los contiene mientras Sombra termina con su vida. Como prueba de su victoria, intentando hablar el "idioma de la violencia" que Cesamyr cree hablan los salvajes comienza a cargar el cuerpo del líder hasta la aldea cercana. 
Avaar Vilage
Finalmente llegan al pueblo Avaarita allí son recibidos por un anciano que explica que el muerto es Balan, señala su tienda y explica que los asuntos de Balan no son cosa del pueblo. Pueden llevarse a la chica, pero con el puente caído deberán volver por El Paso de Muirne, un lugar prohibido para los avaaritas. Una maldición conjurada por una sacerdotisa de la Dama de los Cielos que fue violada y asesinada en el lugar condenó las almas de esos hombre blasfemos. 
Encuentran a Izot atada en la choza señalada con el vestido verde que Berchan había mencionado a Thadeous. Almeric se encarga de desatarla y explicarle que venían a ayudar y que su padre, el Arl Wulff, marchaba a la guerra. No preguntan mucho sobre lo sucedido así que parten inmediatamente.
Sin otra opción emprenden la marcha hasta el paso, una gran caverna con árboles de hojas grises. Las maldiciones se confirman, son atacados por figuras sombrías. Los espíritus de los trasgresores.


Dos sombras se alzan de la oscuridad. Los ataques de Thadeous y espada mágica que le dio a Sombra son súper efectivas contra las criaturas. Además Cesamyr y Almeric logran dañar a las criaturas incorpóreas de forma eventual hasta hacerlas desvanecer. 
El grupo acuerda no mencionar a Berchan ya que no lo habían visto con Sombra. 
Pasan varios días y vuelven al señorío de invierno de Wulff dónde dejan a Izot y reciben una nota sellada por el mayordomo confirmando que Izot estaba a salvo. Es así que cabalgan hacía la fortaleza principal del Arl dónde Thadeous se vuelve a perder durante días en la gran biblioteca de Wulff. Por su parte Sombra, con su nuevo interés por los dalishanos busca interiorizarse en su historia.

domingo, 10 de febrero de 2019

Blood in Ferelden - Sesión XX (fecha desconocida)

¿Sombra?

El gusto ferroso lo despertó, tenía sangre reseca en sus labios. ¿Hace cuánto había tropezado? Estaban persiguiendo a los duendes de fuego cuando tropezó con una raíz y se golpeó la cabeza con otra. La neblina del bosque imposibilitaba saber bien la hora o la orientación. 
Sombra analiza la situación sentado en el mismo árbol en el que tropezó
¿Horas? ¿Días? ¿Cómo saber hace cuánto se había golpeado? La herida en su cabeza ya no sangraba y de a poco empezaban a aclararse sus ideas. Thadeous no podía perder el rastro de los duendes, eran su única oportunidad de recuperarse. Cesamyr y Almeric debían ayudar a Thadeous y hacer que sobreviva para ganarse su paga. No iban a sacrificar sus objetivos por un mercenarios que aceptó el trabajo sabiendo que implicaba cierto grado de peligro. Menos por un elfo...


Decide ponerse a andar, sin el cuervo o los duendecillos de fuego sólo puede hacer un esfuerzo para seguir los rastros de sus compañeros. Aunque la lluvia no ayuda logra llegar hasta la gruta que habían visitados sus compañeros. Suponiendo que ya habían obtenido o no lo que necesitaban decide seguir las huellas que se alejaban del lugar. Lo que sea que haya él ya no tenía nada que hacer si el grupo ya había abandonado el lugar. Sus pasos lo llevan directo de nuevo a la aldea chasind de Dosov. Allí lo recibe Baba Zorya, que por los siguientes días se dedica a tratar la herida en la cabeza del elfo. Sombra comenta un poco más los detalles de su misión, al parecer el grupo había pasado hace días ya por el pueblo. La historia de los duendes de fuego atrae fuertemente la atención de Zorya que además de tratar sus heridas le asigna tareas junto al resto de la tribu. La relación entre ambos parece afianzarse cada vez que Sombra da detalles sobre la misión aunque el elfo no parece ser completamente aceptado por el resto de los salvajes.
Baba Zorya
Al sanar completamente Zorya le solicita que la lleven a la gruta. Sombra lidera el paso, seguido de la mujer y dos guerreros chasind. En la gruta sólo la mujer ingresa. Tras un tiempo que parece una eternidad la mujer sale de la gruta con el semblante de furia y prohíbe a Sombra volver a acercarse a su pueblo. Sin saber qué decir el elfo mira como los chasind vuelven a perderse entre la neblina del bosque. Perdido otra vez sin saber muy bien qué hacer decide ingresar a la gruta. Recorre la misma caverna en la que sus compañeros estuvieron días atrás. Encuentra a la sierpe y luego a los duendes muertos alrededor de la zona dónde había estado el musgo. Sin poder armar una idea de lo que habría pasado decide volver a hablar con Zorya.
Sombra inspecciona lo que queda de un duende de fuego
De nuevo en Dosov es cruzado por un guerrero chasind que le corta el paso y lo lleva con las manos levantadas y desarmado de nuevo frente al balcón de la bruja chasind implorando más explicaciones. En ese momento Sombra aprende que los duendes han muerto porque mataron a la sierpe, que proveía el musgo que necesitaban los duendes para sobrevivir y que la Amber Rage era producto de la corrupción de una plaga y que si volviese a surgir esa enfermedad no podrá volver a producirse una cura ahora que los duendes están muertos. Terminada la conversación Sombra es invitado a retirarse del poblado.
un guerrero chasind le corta el paso a Sombra
Sin otra alternativa Sombra encara hacía el norte, de nuevo a Sothmere. La soledad del camino y el aparente silencio del bosque sólo interrumpido por sus pisadas en el barro le da mucho espacio a pensar en las interminables horas de caminata. 
En los límites de la Espesura Korcari encuentra un extraño mamífero herido, nunca había visto algo así. El pelaje del animal se mantenía brillantemente blanca a pesar del barro alrededor, parecía no poder respirar. Al intentar acercarse una flecha pasa a toda velocidad entre sus dedos - Saca tus manos de esa halla -

Dos elfos de apariencia salvaje apuntaban sus arcos hacía Sombra, los tatuajes en sus rostros captaban toda su atención, sólo había escuchado historias sobre ellos, eran Dalishanos, elfos que no aceptan las normas humanas, llevan vidas nómadas en vez de vivir en las elferías de las ciudades y agachar la cabeza antes los humanos. En ese momento sólo una cosa se le vino a la cabeza, la canción que solía cantarle su madre...

Melava inan enasal
ir su aravel tu evaral
u na emma abelas
in elgar sa vir mana
in tu setheneran din emma na
lath sulevin
lath aravel ena
arla ven tu vir mahvir
melana 'nehn
enasal ir sa lethalin

Uno de los elfos se frustra al no poder atacar a Sombra, el otro pregunta dónde había aprendido esa canción. Es obligación de los dalishanos recuperar todos los pedazos de su historia perdida. Ahora Sombra debía ser llevado antes el Keeper del clan, no sin antes atender a la halla, un animal criado sólo por los elfos. El elfo de ciudad entrega sus ungüentos para tratar al animal y luego viajan hacía el campamento, al este, hacía el bosque de Brecilia. Sombra ya no pensaba más en las ciudades ni en sus compañeros. 
cazador dalishano
Los días pasan y Sombra no intercambia muchas palabras con los dalishanos, se limita a seguirlos esperando llegar al campamento. Finalmente la línea del bosque se abre paso a un claro. Los sentidos de sombra parecen mentirle. Docenas de elfos tatuados viviendo en comunidad en el bosque, lejos de los humanos, sin el olor horrible de la elfería. No tuvo mucho tiempo de contemplar. Pues inmediatamente fue llevado antes el Keeper, Zathrian.


El Guardián del clan se encontraba contándole historias a los niños elfos cuando llegaron. Inmediatamente los elfos relataron cómo encontraron a sombra quién con gusto compartió la canción devolviendo un pedazo de la historia a los elfos salvajes. Cada pedazo de historia recuperado es valioso, por lo que el elfo de ciudad pudo quedarse unos días en el campamento, contemplar y ser participe de la vida dalishana. 

Zathrian, el Guardián del clan elfo
Sombra pasa los días aprendiendo del Guardián sobre los dioses elfos, la historia, la capital del imperio élfico, cómo fueron esclavisados y liberados. Incluso el elfo de ciudad aprovecha a hacerse "amigo" de la esposa de uno de los cazadores que había vuelvo al bosque a buscar alimento por unos días. Ella era Rydia, quien atendía a las hallas.

Rydia cuidando a las hallas.
Luego de varios días Sombra tuvo una charla con el Guardián, debía volver a ver a su madre, podría tener más pedazos de historia. Debía volver a la ciudad. Los tatuajes en el rostro debían esperar, de todas maneras decide tatuarse el torso sin comprometer su visita a la ciudad pero mostrando compromiso con los dalishanos. El clan partía a la mañana siguiente, esa noche Sombra deja un racimo de las flores favoritas de Rydia en su carro y parte a la ciudad.

un último vistazo al campamento... o al carro de Rydia... antes de partir
... Mucho después...
Ya empezaba a pensar que el campamento elfo había sido una ilusión. Su madre había sido llevada a la torre de magos en el lago Calenhad, se la llevaron los templarios. Su casa en la elfería había sido ya saqueada hace rato por vecinos. Y ahora se encontraba cruzando el trecho en barco hasta la base de la torre.

Obviamente no pudo ver a su madre. Aparentemente estaba "dormida". Pero si recibió una carta al mencionar a Thadeous. Sus compañeros confiaban en que él estaba bien (y reclamaría su recompensa). Otra vez en el camino. No podría ver a su madre de momento, pero forjar una relación con el círculo quizá haría que pueda hablar con ella en algún momento. Si sabía algo más sobre los dalishanos él debía saberlo. 

Otra vez en el camino, el Arl Gallagher Wulff lo recibe en su tienda. Estaban por guerrear con los engendros tenebrosos. Le transmite la información sobre la información. Thadeous, Cesamyr y Almeric llevaban sólo un par de días de ventaja. Viajando solo los alcanzaría.

En el señerío de invierno del Arl se encuentra con Berchan, el hermano mejor de Izot, asegura poder llevar al elfo hasta sus compañeros antes de que se alejen mucho.

Berchan, el hermano de Izot
La nieve hacía difícil el viaje y cargar con un mocoso malcriado no ayudaba, pero era su única opción. Justo antes de salir de la línea del bosque lo invadió un olor rancio y la visión que llegó a sus ojos lo shockeó. Un montón de humanos muertos, junto a unas criaturas del tamaño de enanos. Los únicos en pie eran Thadeous, Almeric y Cesamir.

domingo, 3 de febrero de 2019

Blood in Ferelden - Sesión 04 (20-01-19)

Dónde las Águilas Anidan


Thadeous llevaba tiempo ya tres semanas en la antigua fortaleza. Cesamyr y Almeric pasaban el día entrenando en el patio interior y aprovechando la comida gratis aunque apenas veían a Thadeous. Veintitrés días después de haber llegado el mago con el bastón curvado anuncia que sus tareas estaban cumplidas y debían volver a la torre de magos en el lago Calenhad.

Torre del círculo de magos en el lago Calenhad
Los días pasaban. Almeric pasaba los días cumpliendo pequeñas tareas del tablón de recompensas recordando los días luego de la Amber Rage en Southmere junto a Wanda Kovic. Cesamyr pasó sus días yendo, o mejor dicho, huyendo de ciudad en ciudad. Las apuestas no eran lo suyo. Su última emoción la había sentido escoltando a un joven mago del círculo y la torre no se encontraba lejos. Seguro los magos tendrían más dinero a cambio de alguna "tareita"... De sombra seguía sin saberse nada...
Cartel del posada Spoiled Princess
Es así que Cesamyr vuelve al lago Calenhad, a la posada Spoiled Princess dónde encuentra a su viejo compañero Americ. Como si fuese un chiste del Hacedor, pocos días después se anuncia un trabajo para volver a escoltar a Thadeous. Esta vez a un encuentro con el Arl Gallagher Wulff del Arlingo de Colinas Occidentales.

Frostback Mountains
Varios días después Thadeous, Almeric y Cesamyr se encontraban en Elmridge, terminando un almuerzo en El Cuervo Fumador cuando son invitados por un sirviente del mismo Arl Wulff llamado Odras. La misión de Thadeous, aunque no del todo clara para los otros dos, incluía una visita a la famosas bibliotecas del Arl, no que el Arl los visite en medio de la nada. Odras comenta la urgencia del llamado del Arl por lo que acceden a acompañarlo hasta el campamento.

Odras, el emisario del Arl
Odras lleva al grupo al sur, un centenar de guerreros ocupa un campamento en un pequeño valle. Se avecina una batalla. Ingresan al campamento, directo a la tienda más grande dónde un hombre gigante los recibe, el Arl Gallagher Wulff.

Colinas Occidentales
Tras las presentaciones el Arl pone en claro su situación, su hija Izot ha desaparecido al mismo tiempo que debe partir a combatir contra los Darkspawns. Él es un padre, pero también un Arl y tiene responsabilidades con su tierra y su gente. Él y todo hombre que pueda levantar un arma, no dispone de gente que se ocupe de su hija. Por lo que antes de permitir a Thadeous investigar en su biblioteca se ve forzado a solicitar ayuda con este asunto. Izot lleva cuatro días desaparecida, su capa desgarrada fue encontrada en las afueras de mi señorío de invierno junto con varias huellas que se dirigían al oeste, a las Frostback Mountains. Gallagher está convencido que se la llevaron los avvaritas. Si bien el Arl no pudo ver el lugar ya que se encontraba marchando cuando sucedió, dio órdenes de mantener todo en su lugar hasta que alguien pudiese inspeccionar el lugar. Thadeous no duda, por su propia misión o la oportunidad de ganar el favor de la hija del Arl acepta inmediatamente, en ese momento Wulff le entrega documentación que los identifica como sus agentes. 

Tres días de dura cabalgata llevan al grupo al señorío de invierno del Arl Wulff dónde son recibidos por Konwal, fiel sirviente del Arl. Inmediatamente son llevados al lugar de los hechos mientras interrogan a Konwal sobre lo sucedido. Llevan adelante un larga investigación reconociendo las huellas dejadas, inspeccionando el ventisquero dónde encontraron más pistas e interrogando al jefe de la guardia. Además de encontrarse con Berchan, el testarudo hermano menor de Izot, que en la habitación de su hermana les hace notar que falta la túnica favorita de Izot que no sería la que encontraron desgarrada. Berchan también parece poco convencido de que el grupo pueda recuperar a su hermana, y por espiar al niño creen que ha huido sólo para encontrarlo merendando con el mayordomo tras una confusa sucesión de hechos. Todo lleva a la confusión, pues si bien la tela de la túnica encontrada estaba desgarrada no había una sola gota de sangre y encuentran una huellas en la nieve, como si a alguien lo hubiesen llevado arrastrando los talones. Según los dichos del Arl y de Konwal hay dos villas Avvaritas cercanas una hacia el noroeste, pero los exploradores de Arl dicen que están ocupados guerreando con otras tribus y no podrían prescindir de guerreros en pequeñas incursiones como la que debe haber secuestrado a Izot, por lo que la villa hacia el oeste del arlingado debe ser el mejor punto para empezar a buscar.


Dos días más han pasado desde que dejaron atras el señorío de invierno. Las Montañas de la Espalda Helada empiezan a ser cada vez más frías. Se detienen a almorzar y darle un respiro a los caballos cuando Cesamuyr ve una figura moverse en las alturas. Un felino gigante se encuentra al acecho. Tras alertar a los compañeros reciben el ataque del animal ya preparados. A pesar de ser cazadores fuertes e imponentes sólo un tigre no es rival para tres aventureros bien armados y preparados.


La persecución continua y el rastro que venían siguiendo llega a su fin. Encuentran esparcidos los restos de un terrible combate. Hay huellas y manchas de sangre de todo tipo y varios sacos rasgados en las rocas. Encuentran varios bolsos ensangrentados con restos de cadáveres colgando en los alrededores. Dicho descubrimiento perturbador es un rito Avvarita, entregan a los caídos a la Dama de los Cielos. Desde el lugar se alejaban dos grupos de huellas, uno hacía el oeste y otro más pequeño hacia el suroeste. 


El viaje continua. Esta vez los detiene un terrible y espantoso olor. Al salir de la línea de árboles se encuentran con un espantoso escenario. Un montón de cadáveres yacen profanados y mutilados. Por la posición de los cuerpos claramente fueron asesinados mientras corrían. Esos eran simples campesinos. No parecía accionar avvarita. Incluso encuentran el cuerpo de un niño clavado con lanzas al que le cortaron la cabeza y pusieron la de una cabra en su lugar. Por fortuna logran escuchar a las criaturas que se acercan y se esconden para tender una emboscada. Seis Genlocks, engendros tenebrosos, vuelven al lugar que cometieron sus terribles actos. La emboscada es certera y logran acabar con ellos.